Marcelo Girotti, CEO de BGH: “Bajamos las tasas de endeudamiento a la mitad”

BGH es una empresa argentina de tecnología que se fundó hace 106 años y que trata de reconvertirse a la nueva época donde la evolución es más veloz con el lanzamiento de nuevas unidades de negocio orientadas las soluciones digitales y la eficiencia energética y en sustentabilidad. Para esta expansión se necesita cintura financiera y capital. Marcelo Girotti, CEO del grupo que tiene presencia en Argentina, Chile, Perú, Uruguay, Guatemala y Colombia, entre otros países de Latinoamérica, dialogó mano a mano con BANK MAGAZINE sobre sus proyectos y la coyuntura local.

Por Mariano Jaimovich

Entre sus principales negocios se encuentran los electrodomésticos, dentro de los que se destacan los aires acondicionados, televisores y microondas, que son fabricados en la planta de Tierra del Fuego. Además de la marca BGH, elaboran electrodomésticos para la firma Hisense.

Marcelo Girotti, CEO de BGH: “Bajamos las tasas de endeudamiento a la mitad”

-¿Cómo están parados hoy frente a la realidad nacional?
-Somos una multilatina tecnológica, queremos seguir creciendo a otros países de la región y, fundamentalmente, la actualidad enmarcada por la aceleración digital y la posibilidad que nos brinda un tipo de cambio competitivo como tiene hoy Argentina, nos posibilita incursionar cada vez más en otros mercados con la exportación de servicios no sólo en los mercados donde estamos, sino en nuevos países, como Estados Unidos y varios sitios de Europa. Además, invirtiendo en el trabajo remoto.

-Mencionaba que el valor actual del dólar los hace más competitivos, ¿de qué forma están explotando esa oportunidad?
-La transformación digital es el cambio en los modelos de negocio que están sufriendo las empresas, muchas de las cuales están forzadas por competidores nuevos que irrumpen en el mercado (que arrancan desde cero o vienen de otros negocios), poniendo en jaque el modelo de negocios que tenían antes las compañías. En esto tenemos muchas oportunidades y un segmento que está transformándose muy rápidamente, que es el bancario, especialmente con las fintech y bancos digitales.
Así, con este tipo de cambio se abren oportunidades muy interesantes de exportación de servicios, fundamentalmente porque Argentina tiene un capital humano con conocimientos amplios, tenemos mucha gente que habla inglés, estamos en un huso horario muy acomodado para dar servicios respecto a otros países, como por ejemplo India. Y, por otro lado, está comprobado que la productividad de nuestros recursos es muy superior a la de otros lugares. Es decir, todas estas cualidades sumadas a un dólar alto nos vuelven competitivos. Es todo un combo que nos da una ventaja estratégica, por eso creo que la sociedad del conocimiento es otro de los motores que tiene el país para poder hacerse de divisas, que es algo que necesitamos.

-¿Qué servicios están brindando en el segmento financiero?
-Estamos trabajando con muchos clientes en mejorar la experiencia del usuario de servicios bancarios, que cada vez utilizan más aplicaciones e interactúan con sistemas que son menos presenciales. De esta manera, estamos ayudando a varios bancos líderes en toda la región con software y equipamiento, en aspectos que tienen que ver con la seguridad, con experiencia del cliente, soluciones con reconocimiento facial y en mejorar la infraestructura tecnológica para poder montar estos servicios. En Argentina estamos trabajando con el ICBC, mucho con el Galicia y Red Link, para citar algunos, ya que es el segmento más importante y que más rápido viene transformándose en Argentina y en Colombia.

-¿Cómo están posicionados en base a su situación empresarial y a la coyuntura del país?
-Somos optimistas para adelante en lo que es bienes de consumo masivo o durable porque hoy estamos en unos niveles muy bajos de venta, comparado incluso con otros países, y los precios de los productos que estamos fabricando aquí son muy competitivos en dólares. Hoy hemos logrado una competitividad muy grande producto de mejorar nuestros costos financieros y los costos tanto de producción como de componentes. Por eso, si se reactiva el consumo interno podemos recuperarnos bien.

-¿A qué atribuye la caída de la demanda que están sufriendo en el mercado local?
-Lo atribuyo a tres causas: por la caída del poder adquisitivo de la gente, por las altas tasas de interés para financiarse en Argentina, algo que genera que la gente deba comprar estos productos durables al contado, cosa que no es factible para la mayoría. Por otro lado, otra de las variables que no se están teniendo en cuenta y que van a observarse es que  se viene una línea de electrodomésticos más eficientes que permiten generar un ahorro, pero, por la falta de financiamiento, no está teniendo el mismo impacto que en otros países. Entonces creo que cuando se estabilice la inflación, bajen las tasas y las tarifas de electricidad reflejen el costo de la misma, va a haber una necesidad de “agiornar” una serie de electrodomésticos para consumir menos energía.

-Las tasas altas complican tanto al consumidor como a las empresas para financiarse, ¿cómo están afrontando esta situación? -Hoy, todos los proyectos que estamos desarrollando son con capital propio. Hace muy poco terminamos un reordenamiento de nuestra deuda donde básicamente lo que hemos hecho es un swap, debido a que hemos cambiado la denominación de parte de la misma que estaba en dólares a pesos, pautando tasas y plazos más amplios. En contrapartida ha habido un aporte de los accionistas. Con lo que se buscó con este swap es ser muy competitivo en el acceso al capital para nuevos proyectos y tener costos financieros acordes a lo que se puede trasladar al producto. Y en eso hemos hecho un trabajo excelente con los bancos que nos han acompañado con este swap de deuda. Es decir, nosotros no estamos yendo al mercado para financiar estos proyectos, fundamentalmente por las altas tasas que tienen y porque podemos resolverlo con nuestro capital.

-¿Qué mejoras concretas en el financiamiento lograron con este swap de deuda?
-La tasa básicamente estaba denominada en Badlar corregida más un spread y ahora pasó a estar a UVA más un spread. En resumen, la tasa corregida nos hubiese dado 120% anual, con lo cual era imposible desarrollarnos. En cambio ahora la bajamos a casi la mitad, a tasas lógicas, y el plazo de vencimiento de deuda lo subimos tres veces. Además, pasamos de tener una deuda 50% en dólares y 50% en pesos, a que sea por completo en moneda nacional.

-¿Cómo están planificando sus planes en base a la coyuntura incierta que afrontará el país en los próximos meses?
-Estamos estimando un escenario para nuestro negocio, que es el de los electrodomésticos por ejemplo, donde la demanda se mantendrá estable. Algo que ya sería una noticia, porque estamos viendo que no va a caer más el consumo. Los planes Ahora 12 y Ahora 18 han ayudado mucho a que no caiga. La gente se animó a invertir en ello. Para adelante, los escenarios potenciales no son muchos, hay cosas que juegan a favor y otras en contra. El empresariado necesita tener previsibilidad y una visión de corto, mediano y largo plazo del país para poder focalizarnos en ese plan.-