Milano, de Supervielle: “Antes un cliente cobraba a 30 días y hoy lo hace a 90 día

La pymes tienen suma importancia en la economía doméstica, de hecho hoy influyen en el 56% del PBI argentino. Hoy la crisis está golpeando muy duro a este sector, por lo que las firmas cambiaron sus esquemas de financiamiento, orientados más que nada al corto plazo. Al respecto, Fernando Milano, gerente Segmentos Pymes de Banco Supervielle, conversó con BANK MAGAZINE sobre este tema clave.

Por Mariano Jaimovich

-¿Cómo analiza el mercado crediticio argentino para las pymes? -El mercado ha tenido un cambio desde el año pasado, ya que en los anteriores dos años venía con un envión de propuestas orientadas más al largo plazo e inversiones en dólares.

Pero con la modificación que hubo del modelo monetario en 2018 y la suba de tasas de interés, tuvimos que volver para atrás y focalizarnos a la financiación de muy corto plazo.

Es decir, ser inteligentes en que las líneas de crédito estén alineadas a la nueva estructura de cadena de cobros y pagos, que también se modificaron con estos cambios en la economía. Se alargaron las cadenas de cobros, por lo cual las estructuras de crédito tienen que ser coherentes a la nueva situación. Por ejemplo, tuvimos que adaptar los créditos para otorgar dólares a los generadores de pesos. Aunque lo positivo es que veo un mercado que tal vez este año, al menos, es más predecible que el del año pasado.

Fernando Milano, gerente Segmentos Pymes de Banco Supervielle, conversó con BANK sobre este tema clave.

-Con este nivel de tasas elevadas, ¿cómo impacta la demanda financiera por parte de las pymes?
-Principalmente ahora se pide capital de trabajo, sobre todo, para las empresas industriales que tienen un proceso que, tal vez, venden en un momento y cobran mucho después, por lo que necesitan un capital de trabajo recurrente. Entonces con tasas de mercado más elevadas es fundamental tener la inteligencia financiera para tener líneas que puedan absorber esa necesidad de financiación.

Particularmente para nosotros, como banco, los clientes pymes son el corazón del negocio en diferentes cadenas de valor, como franquicias, transportistas, salud o educación. Por lo tanto, desarrollamos líneas blandas para darles capital de trabajo a unas tasas que están en los mejores niveles, a unos 21 puntos por debajo del costo del banco, que es lo que básicamente hoy fondea (subsidia) el Estado, y en el mejor de los casos llegan a ser de 34,9% anual.

Tienen un buen impacto y son para cadenas específicas con un nivel de integridad de servicios entre el banco y la Pyme, para afianzar la relación y darles “aire” en un momento que es fundamental para su actividad.

-¿Qué línea es más demandada?
La línea del Estado para financiar cheques es de 29% para clientes con un plazo de hasta 120 días para venderlos, con un cupo que hay para bancos de $60.000 millones, de los cuales nosotros tenemos el acceso a prestar un 5% ($3.000 millones) y ya hemos colocado la mitad de ese monto en tan sólo un mes. Por lo cual, la demanda es altísima.

-¿Cuáles son las necesidades financieras actuales de las pymes?
-Principalmente hoy se focaliza en la rutina del flujo de caja a diario. Eso es vender sus valores, sus cheques, acuerdo de sobregiro y/o préstamos financieros a seis meses. En tanto, las líneas a más largo plazo hoy están orientadas a las empresas que, con este nuevo valor de la moneda, pueden estar beneficiadas, como son las actividades que hoy cobran en dólares y generan divisas genuinas. Es decir, algunos  exportadores que tienen costos en pesos, flujos en dólares y tienen proyectos en marcha.

Además de los exportadores, ¿a qué otras empresas que se están beneficiando con este nuevo ciclo económico les están prestando?
-También a empresas que están atadas a precios en pesos pero dolarizados, como todo lo asociado a “oil and gas”, que está 100% asociado a ese valor y pueden trasladar a precio sus insumos en dólares. O sea, están en una situación de crecimiento y pueden pensar en el largo plazo.

-¿Aumentó la mora de las pymes en los últimos meses?
-Sí, en los últimos meses se vio un aumento. En 2017 era muy baja, pero con el cambio que ocurrió el año pasado y la suba de tasas hubo un incremento de la cartera irregular.

Es muy importante que los bancos sepan reestructurar las líneas que se dieron hace un tiempo atrás con las nuevas condiciones de cobro. Antes un cliente quizás cobraba a 30 días y hoy lo hace a 90 días, por eso hay que reestructurar la línea en base a ese plazo para que no entre en mora. Por eso, hay mucha intervención presencial del Banco Central para evitar estos hechos.

-¿Es para preocuparse?
-Es para ocuparse y hacer un seguimiento constante, eso sin duda, pero hay que ver cómo evoluciona el año y las líneas que pueden mitigar a situación.-