Un mercado de us$2.800 millones, Booking come terreno a Airbnb

El año 2018 ha sido bueno para Booking Holdings. El gigante del alojamiento online cerró el ejercicio con un beneficio neto de 4.400 millones de dólares, un 16% más que el año anterior y han cumplido “importantes hitos financieros”, subrayaba recientemente su consejero delegado Glenn Fogel.

Uno de ellos, que sus alojamientos no hoteleros inyecten más de 1.000 millones en ingresos sólo en el tercer trimestre.

El alquiler de casas, apartamentos y lo que ellos denominan ‘lugares únicos’ aporta ya un 20% de los 14.500 millones que ingresó el grupo en 2018, alrededor de 2.800 millones.

El grupo estadounidense, conocido hasta hace un año como Priceline, ha aprovechado su última presentación de resultados para desglosar por primera vez el peso de los alojamientos no hoteleros para su negocio global, y las cifras le permiten sacar pecho frente a rivales en este segmento como Airbnb que, en apenas una década, le ha puesto su propio nombre a un nicho turístico donde los grandes ya estaban presentes.

Ante el auge que ha experimentado el alojamiento no hotelero en los últimos años, gigantes como Booking han hecho un esfuerzo -tanto en marketing como en comunicación-, para mostrar que, aunque con planteamientos estratégicos distintos, ellos también tenían una porción de esta tarta.

Las cifras de 2018 de Booking lo confirman y ponen esta pata del negocio a la altura del propio Airbnb. Según los últimos datos revelados por esta plataforma, sus ingresos del tercer trimestre de su ejercicio fiscal 2018 superaron los 1.000 millones, después de haber rebasado los 2.600 millones en todo el año 2017, nivel que ha superado Booking este año.

DIFERENCIACIÓN DE CATEGORÍAS

Conscientes de la evolución de los gustos de los viajeros, que desde hace tiempo exigen opciones distintas de alojamiento según el tipo de viaje que hagan, Booking dio un giro a su negocio hace unos años y empezó a potenciar la venta de habitaciones no hoteleras.

En 2013 sumó a su catálogo el alquiler de viviendas de particulares y en los últimos años su web ha ido depurándose para facilitar al usuario la búsqueda por tipo de alojamiento, desde una casa completa o habitaciones, hasta apartamentos o villas. Según señala el líder de las reservas online -en su plataforma se reservan a diario más de 1.500.000 millones de noches-, 2018 ha sido un año de gran crecimiento para su segmento de alojamientos alternativos y todavía ven espacio para mejorar.

En el último ejercicio, el catálogo no hotelero de Booking ha aumentado un 18%, hasta los 5,7 millones de alojamientos. La cifra es superior a la de sus competidores, asegura la compañía que subraya que uno de cada cuatro de sus clientes activos opta por alojarse en alguna de estas alternativas a los hoteles convencionales. En España, en tanto, Booking ofrece más de 410.000 alojamientos. ¿Y Airbnb? Datos de 2018 apunta a unos 4,5 millones de anuncios en todo el mundo.