González Fraga del Nación: “Pretendemos crecer en préstamos al ritmo de la inflación, lo que no es poco”

El Banco Nación de Argentina (BNA) es la entidad financiera más importante del país, cuya vinculación directa con el Estado la convierte en relevante para la economía por su fuerte rol a la hora de otorgar financiamiento al sector productivo.

Javier González Fraga, presidente del BNA, dialogó con BANK MAGAZINE sobre los planes de crecimiento y la coyuntura nacional. “Nuestro objetivo no es la rentabilidad, pero si la preservación del patrimonio para cumplir nuestra misión: la asistencia crediticia a quienes no son atendidos por la banca privada”, afirma el directivo. – Por Mariano Jaimovich

En este sentido, para este año pretende hacer un relanzamiento de los préstamos para adquisición de viviendas, y ampliar la oferta de microcréditos.

Respecto a la incertidumbre electoral, González Fraga sentencia: “Debemos privilegiar mantener la liquidez, pero sin descuidar nuestra función de prestamista”.

-¿Qué objetivos se propusieron a cumplir este año?
-Nos hemos propuesto seguir creciendo, a pesar de las restricciones del contexto. Principalmente en los tres rubros que nos han caracterizado en los últimos dos años: pequeñas empresas, microcréditos e hipotecarios. También nos propusimos afirmar el carácter federal del banco, fortaleciendo nuestra presencia en todas las provincias, y ser el banco de los sectores más desprotegidos de la población.

-En esta línea de crecimiento, ¿cuáles son sus planes?
-Pretendemos crecer en préstamos al ritmo de la inflación, lo que no es poco frente a la restricción crediticia y la caída en la demanda que ha caracterizado a los primeros meses del año, en los cuales el total del crédito ha bajado en términos nominales.

-¿Qué novedades se destacarán en el corriente año?
-Seguimos con nuestro plan de aperturas de sucursales, ya sean tradicionales, centros de atención a empresas, de las llamadas “tecnológicas” o móviles. Pensamos también hacer un relanzamiento de los préstamos para adquisición de viviendas, y ampliar la oferta de microcréditos. También es un año para trabajar “hacia adentro” del Banco; estamos trabajando fuertemente para introducir innovaciones tecnológicas focalizadas en el servicio al cliente, en la digitalización financiera y en todo lo que signifique inclusión bancaria, que lleva a la inclusión social.

-El mercado bancario es cada vez más competitivo, ¿en qué aspectos están haciendo foco para diferenciarse en el sector?
-El BNA es el principal banco público del país y esa ya es suficiente diferenciación. Nuestro objetivo no es la rentabilidad, pero si la preservación del patrimonio para cumplir nuestra misión: la asistencia crediticia a quienes no son atendidos por la banca privada, ya sea por razones de tamaño, garantía, organización jurídica o ubicación geográfica.

-¿Qué análisis realiza del momento actual del país?
-Los argentinos estamos ante una elección decisiva. En octubre deberemos optar entre ser un país moderno, competitivo, integrado al mundo, con una macroeconomía estabilizada, como la mayoría de los países del mundo y de la región. O volver a un modelo populista, aislado, autoritario, consumiendo las reservas de todo tipo que aún tenemos. El riesgo de volver al pasado, aunque muy poco probable, es el que hoy ahuyenta a los inversores y asusta a los ahorristas, complicando la coyuntura económica.

-En sintonía a este momento del país, ¿cómo se están adaptando al año electoral y a la crisis económica?
-En el marco de la incertidumbre electoral debemos privilegiar mantener la liquidez, pero sin descuidar nuestra función de prestamista natural de la actividad productiva, que sufre las consecuencias de la restricción crediticia general. También tenemos claro que el BNA es parte de la política económica del Gobierno, y por lo tanto debemos actuar en coordinación con el Banco Central y el Ministerio de Hacienda y Finanzas.-