Tendencias. Sidra, natural & refrescante

Algo se mueve en el mundo de la sidra cuando una compañía como Heineken decide lanzar en España una cider en botellín.

Ellos juegan a decir que lo que venden no es sidra, pero es una bebida de baja graduación alcohólica a base de manzana fermentada. Y sidra en inglés es cider.  “Ven que hay movimiento y se están posicionando. Nos viene bien que aparezca un gigante e introduzca el consumo de sidra, porque, por ejemplo, para saber apreciar una cerveza de calidad, antes hay que pasar por una normalita, simplona”, dice Antonio Roa, que junto a Edu Vázquez forma Guerrilla Imports, la única empresa española que se dedica a la importación de sidra artesanal.

 El nombre de su proyecto indica el concepto de lo que se traen entre manos, “hacemos pequeños actos de guerrilla, porque hay un desconocimiento total en el sector sobre la sidra. Con catas y dando a probar las sidras de calidad que se hacen por el resto del mundo, queremos eliminar prejuicios, cambiar los hábitos de consumo”, comenta Edu, convencido de las virtudes de la sidra porque “es un producto con poco alcohol, natural, refrescante y de consumo masivo en otros países”.

“Sí te gusta la cerveza, lo que pasa es que aún no has encontrado la que te haga vibrar”: hemos perdido la cuenta de las veces que habremos escuchado el mayor argumento de los defensores de la birra artesanal. Pero tienen razón, y se puede aplicar a la sidra. Hay manzanas de sobra, decenas de variedades, como para elaborar infinitos tipos diferentes de esa bebida. El concepto de pequeños productores es algo extendido en el resto del mundo, sidras de autor.

Volvemos a Edu, de Guerrilla Imports, “siempre ha pasado que donde no había vino, se hacía sidra, hace poco conocí a un tipo de Girona que tenía muchas manzanas y hasta que no consiguió hacer su propia sidra no paró, y lo mismo pasa por todo el país, se están haciendo cosas muy interesantes”. La cuestión es si hay mercado receptivo para apreciar la sidra artesanal.