Pese al desplome del PBI, el BCRA logró mantener el canal bancario

La contracara será el endeudamiento privado en la pospandemia.


Incluso con los ingresos cayendo en forma estrepitosa a partir de marzo, el stock de créditos productivos volvió a subir 0,7% real (si se toma la inflación de 1,9% esperada por el REM) en el promedio de junio. Además las financiaciones con tarjeta de crédito pegaron un salto de 5,7% real, también en promedio y contra los niveles de mayo. Las líneas oficiales al 24% para las empresas y al 0% para los autónomos y monotributistas explican que no se hayan desplomado los financiamientos en plena crisis.

Los datos dan cuenta, así, de los programas oficiales para intentar moderar y financiar la fuerte caída de los ingresos durante marzo, abril, mayo y junio. Es decir, la brutal caída del PBI que, según los números del Indec, entre marzo y abril fue de un cuarto del producto.

El dato destacable es que, incluso con la actividad cayendo en esos niveles históricamente inéditos, el crédito sigue mostrando mejoras reales, aunque en junio y en el caso de las empresas son moderadas (parecen haber encontrado un techo). Los esfuerzos del BCRA lograron que los préstamos productivos no se desplomen, en momentos en los que las empresas no están produciendo pero sí mantienen costos fijos. Ahí están puestos los esfuerzos oficiales en materia crediticia: en que los bancos no cierren el flujo, frente a empresas que no están facturando.

Cabe destacar que si bien parecen haber encontrado un techo durante junio, vienen de recuperaciones fuertes durante los meses previos. En abril pegaron un salto en torno al 15% real. Y en mayo crecieron 12% real.

Pero la dinámica tiene una contracara negativa: el apalancamiento empresario. El director socio de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez, dijo: “La economía cayó como una bomba y el crédito creció. Crédito sobre PBI vuela. Sobre todo el que es para producción o consumo, bien de corto plazo y transaccional. Y las transacciones se cayeron. Es decir que el nivel de apalancamiento de las empresas subió. Están las tasas promocionadas al 24% y al 0% para monotributistas. Un montón de líneas que son para financiar la crisis”.

Las líneas que vienen funcionando por el lado productivo son los documentos, préstamos que no buscan financiar inversión sino fondear el capital de trabajo de las empresas que no están facturando o que están facturando menos. A futuro la preocupación oficial, que hoy ya reina entre los privados, deberá ser el endeudamiento con el que quedarán las empresas.

En cuanto a las tarjetas de crédito, el Gobierno acaba de ampliar la cantidad de meses en la que los monotributistas y autónomos deberán haber registrado alguna caída de sus facturaciones para poder aplicar. Antes, debían mostrar una contracción entre marzo y abril. Ahora, si no registaron baja en ese período, Afip deberá corroborar si sufrieron caídas en mayo y junio.

La medida fue tomada por el Comité de Evaluación y Monitoreo del ATP, formado por el ministro de Economía, Martín Guzmán; el de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; la directora ejecutiva de Afip, Mercedes Marcó del Pont; y el ministro de Trabajo, Claudio Moroni. Busca alcanzar a más beneficiarios de los préstamos al 0%.

Al 2 de julio, los créditos con tasa al 0% totalizaron 419.602 préstamos, según datos actualizados por el BCRA. El monto total otorgado acumulado trepó así hasta $50.571 millones.

El martes el BCRA publicará el Informe Monetario de junio, que mostrará las variaciones desestacionalizadas de los préstamos bancarios. El dato libre de factores de estacionalidad tomará en cuenta las dinámicas usuales de los créditos en los anteriores cierres de semestre. En ese contexto, como en junio se pagan aguinaldos, el 0,7% de mejora real en los productivos, al ser puestos a la luz de lo ocurrido en años previos, puede lucir negativo. Pero lo cierto es que la dinámica del 2020 ocurre en un contexto de caída inusual del PBI.

Fuente: BAE