Deuda: con apoyo y suba de bonos esperan la respuestas de los acreedores duros

Ayer, Argentina presentó su oferta “enmendada” ante la SEC de Estados Unidos. Una nueva oferta, muy endulzada comparada con la de abril pasado (bochada por casi todos), que fue muy bien recibida por el mercado: el riesgo país derrapó 5,7% y hubo subas de más de 10% en bonos en dólares, como el Dicad. También hubo apoyos de peso, desde Luis “Toto” Caputo hasta Mohamed El-Erian.

Finalmente, el ministro de Economía, Martín Guzmán, habló el lenguaje del mercado y dejó en segundo plano otros intereses. En criollo, puso la plata. “Los bonos subieron porque la oferta es seria y es una señal de que al Gobierno le interesa acordar. Antes había dudas.

La suba no se debe a que se da por descontado un canje exitoso”, dijo el analista Diego Sacerdote. Faltó la respuesta desde Wall Street. Hasta el cierre de esta edición, no habían dicho nada los comités AdHoc ni Exchange, los más duros y con capacidad de bloquear el canje o, cuanto menos, evitar que supere las Cláusulas de Acción Colectiva (CAC). Quizás como nunca antes desde que arrancaron las negociaciones, el acuerdo está cerca, pero no hay nada dicho todavía

El ministro de Economía, Martín Guzmán, presentó ayer ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) una nueva oferta a los acreedores de la deuda externa, que será “el último y máximo esfuerzo” de Argentina en esta negociación, según afirmó el fin de semana el presidente Alberto Fernández, horas antes de presentar formalmente la nueva propuesta, cuya fecha de caducidad para adherirse será el 4 de agosto.

La misma contiene, a los ojos del mercado, una clara mejora respecto a las propuestas anteriores, mucho más cerca de lo que exigen los bonistas. Al inicio de la negociación, el Gobierno empezó ofreciendo US$39 y durante el proceso fue cediendo hasta los casi US$59 de la oferta de ayer en algunos bonos, con un promedio de US$53,5.

Según los cálculos del primer ministro de Economía del Gobierno anterior, Alfonso Prat-Gay, quien ha sido muy crítico sobre el proceder de Guzmán en esta negociación, que considera que “es un manual de cómo no se debe negociar”, visión que es compartida por varios analistas del mercado, esta “última” promesa de pago implica US$ 15.000 millones más respecto a la primera oferta que presentó el Gobierno.

Tras la presentación oficial, Guzmán recibió la respuesta de fondos Gramercy y Fintech, que le dieron el visto bueno a la oferta. Sin embargo, el grupo Ad Hoc, que nuclea a los fondos considerados como los más duros durante esta negociación, como BlackRock, Fidelity y Ashmore, aún no expresó su posición al respecto, la cual será clave para conocer los siguientes pasos en este proceso.

El analista financiero Christian Buteler destacó la buena reacción del mercado ante la percepción de la cercanía de que se logre un acuerdo y la pronta salida del default en el que el país cayó hace un mes y medio. En ese sentido, resaltó que tras una respuesta positiva por parte de los fondos “duros” podría dar una aceleración en la recuperación en las cotizaciones y variables financieras que se observó ayer; caso contrario, obviamente, ante una respuesta negativa.

El optimismo del mercado durante la jornada de ayer se evidenció sobre las acciones de varias empresas argentinas en Wall Street, que mostraron subas de más de 20%, aunque una en particular (Cresud) se disparó 40%, mientras que en la rueda local el Merval cerró con un alza de 9% en pesos. Por su parte, el riesgo país retrocedió más de 140 unidades para ubicarse en la zona de los 2.400 puntos básicos de la escala del JP Morgan.

“El optimismo del mercado me parece exagerado. El grupo Ad Hoc había hecho una contrapropuesta y aún estamos lejos de ofrecer lo que pidieron. Creo que el mercado descontó que con esta oferta habrá acuerdo, pero yo tengo dudas”, afirmó ante Guido Lorenzo, director de la consultora LCG, quien sin embargo considera que la nueva oferta es una mejora desde distintos aspectos, no sólo en el VPN (Valor Presente Neto), sino en el esquema de incentivos para entrar, premiando al que ingresa por el que es arrastrado vía Cláusulas de Acción Colectivas (CAC).

De acuerdo con Lorenzo, lo que está planteando el Gobierno ahora ya está fuera de un análisis de sostenibilidad de largo plazo. “Se asegura una relativa independencia de los mercados por los próximos tres años. Pero el Gobierno ya está ofreciendo cupones de 5%, cuando sabemos que Argentina no crece a esa proporción. Por lo tanto, la dinámica de la deuda en el mediano plazo no va a ser virtuosa”, advirtió. Por su parte, Federico Furiase, director del Estudio EcoGo, ponderó la oferta lanzada ayer al indicar que las mejores señales del VPN van para los bonos DICY (US$60 a tasa de 10%, con intereses corridos), donde están los bonos Exchange, y para el bono Global 2021 (US$55 a tasa de 10%, con intereses corridos), en donde se encuentra posicionado el grupo Ad Hoc. “La oferta mantiene la prospecto legal de 2005 para los ‘bonos K’.

Después habría un mínimo de adhesión para aplicar la ‘estrategia PacMan’ en los ‘bonos Macri’, lo cual es una buen señal”, sostuvo en diálogo con El Economista. “Además, creo que hay margen para achicar el spread con la Ley Argentina porque creo que después del acuerdo con Pimco, que le van a dar bonos en dólares iguales que a los del tramo local, hay una señal de que podría haber tratamiento igualitario con legislación internacional”, añadió el especialista, que remarcó que la oferta podría llegar a activar las CAC, sobre todo si el Gobierno acompaña la propuesta con un programa macroeconómico consistente y un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Fuente: El Economista