Escenario amplio. Del paro nacional a la Asamblea de la ONU

Las miradas tendrán que dividirse para abarcar una comprensión del escenario argentino. Este martes, la observación tendrá que irse a las antípodas, desde el paro de la CGT hasta el luminoso desempeño de  Mauricio Macri en Nueva York. El presidente participa hoy en la apertura de sesiones de la Asamblea General de la ONU, gira que de protocolar pasó a ser un roadshow ante inversores y banqueros.

No es casual, son ellos quienes tienen al menos una de las claves del nuevo plan económico con que el gobiernoo intentará reencauzar la economía nacional.

“No hay chances de que Argentina vaya a un default”, dijo Macri en una entrevista con la agencia Bloomberg. En un contexto que da soporte a esa afirmación, ya que en esta semana se firmaría un nuevo acuerdo con el FMI, una ampliación del rescate por 50.000 millones de dólares acordado en junio y que a hoy, ya resulta insuficiente.

Este martes se da una imagen curiosa. Macri cosecha en el exterior, el clima que en este día especialmente, no hubiera conseguido en Argentina, con la CGT y las dos CGA de paro nacional.

El lunes por la mañana desayunó en las oficinas en Nueva York del diario Financial Times con representantes de grandes grupos inversores y de agencias de calificación de riesgos. Horas después, se sentó frente a un periodista de Bloomberg. La idea fue hablar sin intermediarios con los responsables de contener la huida de capitales que sufre la economía argentina, en un escenario de debilidad de las economías emergentes. Y Macri les prometió lo que querían oír: continuidad política y un plan sustentable que cuenta con la garantía del Fondo como prestador de última instancia.

Los inversores apoyaron a Macri -como hicieron desde que asumió el poder en diciembre de 2015-, pero le preguntaron por la situación política interna. Les preocupa el campo de acción del Gobierno para alcanzar la meta de déficit fiscal cero en 2019, como pauta exigida por el FMI, así como qué opciones hay de que en diciembre de 2019 no retorne el populismo al gobierno. Al respecto dijo a Boomberg, “estoy listo para competir” .

El presidente argentino también dejó entrever que el nuevo acuerdo con el FMI, incluirá un desembolso extra, como trascendió. “El acuerdo nos dará más certeza para el programa financiero de la Argentina, más apoyo por parte del FMI. Aún no puedo decirlo porque estamos negociando, pero va a brindar más confianza al mercado”, aseguró Macri. Y anticipó una cosecha récord de granos ayudará a equilibrar aún más las cuentas. “Contamos con el apoyo que recibimos de otros países y especialmente de EEUU. Con el nuevo valor del tipo de cambio estamos balanceando nuestras cuentas externas y, lo más importante, tendremos un nuevo récord de producción de granos”, explicó.

Argentina vive momentáneamente un verano anticipado tras la devaluación competitiva, aunque a marcha forzada y en medio de un escenario de tasas de interés al 60% que enfrían la economía real. Cuánto durará este “cálido” diferencial a favor de los productos nacionales que se venden en el exterior, dependerá de la inflación por ahora arriba del 40%. Pero al escenario también lo describen el PBI cinco puntos por debajo de las estimaciones de diciembre pasado, las dificultades de las economía sregionales que se critaliza en cierres frecuentes de pymes y suspensión de personal en empresas -especialmente delr ubro automotriz-, además del aumento de la desocupación por arriba del 9%.

El Gobierno lidia con una realidad de pinzas. Por un lado, convencer de que Argentina cumplirá con sus compromisos y atraer inversores; y por el otro, la necesidad de contener y en lo posible reducir las demandas sociales internas, que lógicamente se caldean, con el deterioro de la economía.

Foto Presidencia. Macri recibe a un grupo de inversores en una reunión organizada en las oficinas del Financial Times en Nueva York.