¿Cómo posicionarse mirando el mercado internacional?

Por el equipo de Invesment Advisory de PUENTE

El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal publicó la semana pasada su comunicado de Política Monetaria, dando a conocer la decisión unánime de mantener sin cambios el rango de tasas de referencia entre 2,25-2,50%. La Fed hizo hincapié en que debían ser pacientes para realizar nuevos ajustes en la tasa, aunque siguen viendo como escenario más probable el de una expansión económica sostenida de EEUU, un mercado de empleo fuerte y una inflación cercana al objetivo de 2%. A diferencia del comunicado de Diciembre, la entidad no mencionó que considerara apropiada una suba gradual de tasas ni que los riesgos sobre las proyecciones económicas estuvieran balanceados.

Otro aspecto a destacar fue la disposición de la Reserva Federal a usar todas sus herramientas (tasas, forward guidance y en última instancia el cambio en el tamaño y composición de la hoja de balance) de necesitarse un ajuste monetario  mayor al que pudiese conseguir con un recorte de tasas, en un escenario de recesión.

En la rueda de prensa el presidente de la Fed, Jerome Powell, destacó la dependencia de la política monetaria en los datos económicos. Se debilitó un escenario de una suba de tasas y se reconoció una desaceleración de la actividad económica a nivel global, especialmente en China, lo cual elevó la incertidumbre en políticas de gobierno y tensiones comerciales.

En principio no se termina de esclarecer el panorama de las negociaciones comerciales entre China y Estados, lo cual está perjudicando las proyecciones de crecimiento no solo de China sino también de la Eurozona (afectada adicionalmente por factores geopolíticos como el Brexit), convirtiéndose en una fuente de incertidumbre en la desaceleración de la economía global. Por su parte, el riesgo de un nuevo cierre parcial de gobierno norteamericano, de no aprobarse el fondeo para la construcción del muro con Mexico propuesto por Donald Trump, también atenta contra las proyecciones de actividad de EEUU, luego de tener un cierre parcial con duración record de 35 días.

Desde los anuncios, el rendimiento del bono del tesoro americano a 10 años bajó desde 2,71% a 2,64% y el índice S&P500 subió 1,92%.

En línea con este contexto, con un mensaje más moderado de la Fed, desde PUENTE consideramos que las valuaciones de las principales clases de activos podrían verse favorecidas en el mediano plazo. Aun así mantenemos un sesgo cauteloso debido a que algunos factores de riesgo aún no se disipan y la volatilidad continúa alta, evidente en el alza del índice VIX, el cual tuvo un promedio de 11,09 en 2017, 16,64 en 2018 y acumula un promedio de 18,85 en lo que va de 2019. Por lo tanto vemos adecuado el posicionamiento en bonos cortos de grado de inversión, bonos soberanos grado de inversión de países desarrollados de corto plazo como los del Tesoro americano y activos alternativos que permiten reducir la correlación del portafolio de los mercados tradicionales.