Bajó de 56 a 38% la tasa para descontar cheques en la Bolsa

Por Mariano Gorodisch

En noviembre pasado, cuando la Leliq estaba por arriba del 68%, fue el punto más alto para descontar cheques en el Mercado Argentino de Valores: 56%. Ahora, de la mano de la reducción de la tasa de referencia que impone el Banco Central, descendió al 38%.

Si bien la tasa hoy es importante, uno de los principales beneficios de la Bolsa es abrir una nueva línea de financiamiento que no obligue a las empresas a tener una única ventanilla como puede ser el banco. “Esto genera alternativas, que a su vez genera competencia, que luego le permite a las pymes una mejor estrategia de financiación. A su vez, la relación con un broker le permitirá no sólo descontar ocasionalmente un cheque, sino planificar todo el año financiero, tanto en sus necesidades de fondeo como invertir los excedentes transitorios que pueden llegar a tener por 15 días”, advierte Fernando Luciani, director ejecutivo del Mercado Argentino de Valores (MAV).

Qué hicieron los bancos

Los bancos también redujeron las tasas del 70 hasta el 40%, aunque luego el costo financiero total se incrementa hasta el 63% al agregarle el impuesto a los sellos, el impuesto a los débitos y créditos bancarios y el costo administrativo. Pero al estar con exceso de liquidez, las entidades bajaron las tasas cortas de descuento de cheques y de adelanto de cuenta corriente, pero no hicieron lo mismo con las más largas, por un lado proque no hay demanda y por el otro porque no tienen una tasa de referencia cierta a dos años de plazo.

“No hay mucha demanda de crédito largo a estos precios, pero si el central sigue bajando las tasas, sí hay demanda de parte de las empresas para lo que es capital de trabajo puro. Sería un alivio que se transmitirá también al mercado informal, que ve de reojo las tasas bancarias, aunque si bajan mucho las empresas con espaldas pueden eventualmente llegar a usar el mercado de crédito para dolarizarse”, comenta el economista jefe de uno de los grandes bancos.

Por lo pronto, con más de $ 42.000 millones negociados, MAV duplicó en 2018 el financiamiento a pymes: principalmente se financia capital de trabajo. “El cheque es el instrumento estrella en esta línea, pero el pagaré tiene (por su flexibilidad dado que puede ser en dólares o pesos y amortizable en cuotas), mucho recorrido durante el año que comienza”, completa Luciani.

El cheque y pagaré tienen en el mercado secundario buena liquidez, de todos modos no es asimilable a un bono o las acciones más líquidas.
El año pasado las pymes pudieron financiarse aún por debajo de la inflación, y versus el casi 100% que cobran de costo financiero total los bancos por descontar un cheque o dar un adelanto en cuenta corriente.

¿Cómo lo lograron?

Con la tasa nominal anual de descuento de cheques de pago diferido, segmento avalado por una sociedad de garantía recíproca. Este segmento de negociación ha permitido a las pymes financiar su capital de trabajo a tasas de entre el 34% y el 35% nominal anual durante el año pasado, que representa 900 puntos básicos por sobre los niveles del año anterior.

Actualmente, las tasas de interés para pymes están sostenidas gracias a la creación por parte del Ministerio de Producción y la Superintendencia de Seguros de la Nación de un fondo dedicado al financiamiento de pymes, denominado FONDEP. Esta herramienta permitió financiar de forma directa y ágil a 3000 pymes aproximadamente en un tiempo en el cual muchas líneas privadas desaparecieron.

“El capítulo de las tasas de interés es complicado, porque las mismas son altas en línea con la política monetaria actual. De todos modos, se destaca que el MAV nunca dejó de asistir a las pymes, ni se cortaron las líneas de financiamiento por lo cual para una empresa es clave tener la opción del mercado de capitales abierta”, recalca Luciani.