A la espera de definiciones por la deuda el mercado se desgasta


Con el Covid-19 rondando por encima de la cabeza de todos (con más de 360.000 muertos en el mundo, de los cuales 26.000 fallecieron en Brasil, y con Chile superando en contagios a China, y con 890 decesos), la incertidumbre siguió marcando el compás de todos los mercados, afectando vidas, empleos, negocios y todo tipo de actividad. Los 103.000 muertos en Estados Unidos con su economía cayendo 5% en el primer trimestre y con otros 2,1 millones de desocupados esta semana en ese país, que ya acumula casi 40 millones de gente cobrando seguro de desempleo, ponen a todo el mundo en alerta y genera mucho nerviosismo.

Donald Trump, que se peleó con Twitter en el arranque de su campaña electoral, hoy hará anuncios sobre la relación con China. Con ese marco, el Gobierno argentino y sobre todo el ala kirchnerista que se mueve con intensidad en el Congreso, van deslizando intenciones de transformación en la economía y en la justicia, que llenan de preocupación al mundo privado, sin que además se conozcan avances concretos en cuanto a la negociación de la deuda, trámite que parece empantanado, ya que se acaba de anunciar que habrá otra prórroga de otros diez días para hacer una oferta concreta. Son tantos los rumores que corren que el presidente Fernández, en su gira por las provincias, tuvo que salir a decir que “no queremos perseguir a nadie ni seguir esas ideas locas de quedarnos con las empresas”.

Pero la intranquilidad es tan grande que algunos de los principales empresarios del país (como Paolo Rocca, Verónica Andreani, Carlos Miguens Bemberg, Luis Pagani, Federico Braun, Enrique Cristofani y Miguel Galuccio) hicieron un zoom con el ministro de Economía Martín Guzmán, planteándole su apoyo pero la necesidad imperiosa de que el país no caiga en default. Y mientras esa nebulosa se vive puertas adentro, las conversaciones ahora confidenciales con los bonistas parecen haberse empantanado, ya que se postergaron los anuncios y se van acercando momentos peligrosos, como los vencimientos de los bonos Par y Discount que surgieron del canje de 2005, y si eso no se acuerda a tiempo, puede abrir una Caja de Pandora con resultados desconocidos.

Así, mientras los mercados del mundo tuvieron un día empatado, de mayor a menor, con cierres en general bajistas y con el dólar flojo en todas partes salvo en Brasil, donde sigue subiendo, el mercado argentino mostró un día de desgaste para el valor de los bonos y las acciones, con el riesgo país en alza. Y con una particularidad grave: por 14 ruedas consecutivas el BCRA tuvo que salir a vender una fuerte cantidad de dólares, por lo que en cuatro meses ya lleva perdidos US$ 3.037 millones, y según algunos analistas la cantidad de dólares netos que quedan en el BCRA ya estarían por debajo de los US$ 9.000 millones.

Con ese marco, y con la cuarentena otra vez más estricta, el mercado del dólar blue volvió a estancarse, pero los dólares libres blancos estuvieron nuevamente para arriba, con el BCRA llevando los tipos de cambio oficiales en un crawling peg que sigue un cansino ritmo del 2,5% mensual, pero que -según rumores- se aceleraría cuando Guzmán haga algún anuncio sobre avance con los bonistas.

Con una inflación anual que ronda el 50% y con proveedores de mayoristas y supermercados suspendiendo entregas hasta que les liberen los precios máximos (medida que estaría por decidirse en breve) los bancos siguieron pagando tasas de plazos fijos del 26,6% anual, por lo que el drenaje de depósitos continúa. En cuanto al mercado cambiario, el dólar turista subió 8 centavos hasta $91,90, el oficial subió 6 centavos, hasta $70,69, el blue bajó $3, hasta $124. El dólar mayorista subió 9 centavos hasta $68,45, con el BCRA perdiendo US$ 61 millones de las reservas para quedarse con US$ 42.449 millones brutas (con swaps incluidos).

Mientras que el dólar MEP saltó $3,85 hasta $109,41 y el contado con liquidación subió $2,85 hasta $112,69. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue bajó al 75,4% y la brecha entre el CCL y el mayorista subió al 64,6%. Detrás de todos esos precios locales (encorsetados), en el exterior el dólar subió 2,5% en Brasil, pero bajó 0,1% contra el yen, cedió 0,4% en México, 0,5% contra la libra, 0,6% contra el euro y cayó 1,6% en Chile. Y en consecuencia, medidos en pesos en el mercado oficial local, el euro subió 57 centavos hasta 75,76, la libra subió 49 centavos hasta 84,24 y el real bajó 29 centavos hasta 12,66.

Todo este cuadro de situación debilitó las cotizaciones tanto de las acciones como de los bonos, por lo que el riesgo país volvió a apuntar para arriba, con un alza de 75 unidades, hasta los 2.751 puntos básicos, 200 puntos más que hace unos días. Sin novedad en el frente, el 80% de lo operado en bonos se transó en once: AY24 26%, TX24 15%, TX21 8%, DICPX 8%, AO20 5%, TX24X 4%, TX23 4%, TJ20 3%, TO21 3%, TC23X 2% y PARY 2%. Y, con menos negocios y con rumores de distancia inmóvil con los fondos acreedores, los bonos argentinos volvieron a retroceder. En los extremos se vieron saltos de más del 29% para los bonos TC23X, TO21Y y TX24C, con subas del 8% al 17% para PARPX, TJ20Y, AA37C, TJ20Z, TVPP y DICPX. Y bajas del 3% al 6,5% para los bonos DICAD, AC17D, A2E2D, DICY, PARYD, DICYD, PARYC y AC17.

Las bolsas mundiales perdieron el optimismo porque hay rebrotes del virus y la vacuna no aparece. Así hubo una baja del 0,2% al 0,6% en los índices de la Bolsa de Nueva York, al tiempo que se vio una baja del 1,1% en la Bolsa de San Pablo y del 1% en la de México. Y dentro de todo ese cuadro, el mercado bursátil local fue el peor de todos. El 80% de lo negociado se concentró en ocho papeles: Comercial del Plata, Galicia, Aluar, Boldt, Carboclor, Grupo Valores, Pampa E y Supervielle. Y, con $1.278 millones operados, la Bolsa de Buenos Aires bajó 3,6%. En los extremos hubo subas del 1% al 4,6% para Polledo, Rosenbusch, Aluar, Introductora y Molinos. Y bajas del 4,5% al 9% para Central Puerto, Supervielle, Galicia, Cresud, Boldt, Telecom, Francés, TGN, Capex y Holcim.

Mientras que en los ADR argentinos que cotizan en Nueva York hubo alzas del 1,3 al 1,7% para IRSA P y Tenaris, con bajas del 1% al 8,6% para Galicia, Edenor, Francés, Telecom, YPF, Macro, Cresud, Pampa E, TGS, Ternium y Bunge. Las commodities siguen en el bailoteo del virus que se resuelve y no se termina de resolver. El petróleo sigue en el sube y baja: esta vez repuntó 2,5% hasta US$ 33,50 por barril.

Los metales preciosos estuvieron firmes: el oro subió 0,4% y la onza de plata se sostuvo sin cambios. Los metales básicos actuaron sostenidos: el cobre subió 1,5%, el níquel ganó 0,8% y el aluminio mejoró 0,6%. En Chicago hubo suba del 2,2% para el maíz, alza del 2% para el trigo y baja del 0,2% para la soja. En Rosario se vio una suba del 4,4% para el maíz, alza del 3,2% para el trigo, mejora del 0,8% para el girasol y baja del 1,9% para la soja, con operadores que calculan que hay granos por vender por unos US$ 12.500 millones, que no se liberan porque esas exportaciones se pagan con un dólar de $44. Y finalmente, el bitcoin rebotó otro 3,1% con el resto de las criptomonedas en línea.

Fuente: El Economista