Marra: Cómo pasar de gastador a ahorrador para poder invertir

Gracias a internet, se popularizó el hecho de poder trabajar donde cada persona desee hacerlo. Cada vez son más quienes se animan a desafiar la vieja regla de cumplir 9 horas de lunes a viernes, reemplazando la oficina por trabajo de casa (no por eso menos demandante). Inevitablemente, a esta gran movida, también se sumó el poder vivir de las finanzas.

Por Ramiro Marra, director de Bull Market

Los deseos de vivir de la bolsa, comprando y vendiendo acciones, siguiendo al mercado en cualquier parte del mundo cada vez aumentan de forma más exponencial. Sí bien nuestro mercado argentino aún es muy chico, no podemos dejar de lado que el crecimiento que venimos experimentando crece año a año, a pesar de cualquier crisis económico o trabaja burocrática que se promueva desde el ejecutivo.

Pero, antes de hablar de poder vivir de las finanzas, hay varios puntos previos que desarrollar. Uno de ellos y posiblemente el pilar fundamental que de pie a las inversiones, es el AHORRO.

Definamoslo coloquialmente: “El ahorro es la acción de separar una parte de los ingresos que obtiene una persona o empresa con el fin de guardarlo para su uso en el futuro, ya sea para algún gasto previsto o imprevisto, emergencia económica o una posible inversión”. Y esta última parte de la definición, es la que nos interesa.

Para que exista inversión, previamente debe haber existido una acumuluación de capital (financiero en este caso) que se ajuste a nuestros objetivos y deseos. Es un error pensar que se necesitan sumas exorbitantes para poder operar en bolsa, es más, actualmente muchos brokers ofrecen la posibilidad de abrir una cuenta comitente sin límite mínimo existente.

Sabiendo que para poder invertir, primero, debemos ahorrar ¿Cómo podemos desarrollar un hábito de ahorro?

En esta nota, te propongo algunos pasos e ideas para aprender a hacerlo:

  1. 1. Registrá tus GASTOS: El ahorro es un HÁBITO y como tal, se trabaja. Eje fundamental para poder desarrollar eficientemente este hábito, es poder conocer objetivamente nuestra conducta de consumo, la cual puede representar una fuga de efectivo. Registrando nuestros gastos, podremos determinar al final del ciclo que gastos innecesarios o “gastos hormigas” podríamos haber evitado.  

No necesitás grandes sumas de dinero. Al tratarse de hábito, es algo que se va incorporando a nuestra conducta. Llevando un diario de gastos podés descubrir los gastos hormiga: una gaseosa, un alfajor que podríamos haber evitado, o un taxi.

  • ACLARACIÓN APARTE: ¿QUÉ SON LOS GASTOS HORMIGAS? Son aquellos gastos que realizamos sin darnos cuenta, pero sobre todo sin preguntarnos si podemos reemplazarlos o suprimirlos. Parecen imperceptibles, se llevan parte del ingreso mensual: comidas al paso, un helado o golosinas.
  1. Elaborá un presupuesto financiero: Toda planificación de cualquier objetivo, primero que nada necesita conocer con que herramientas cuenta. Es por ello, que primero necesitamos registrar todos los ingresos que vamos teniendo y proyectar los ingresos y gastos, en base a lo que observamos y lo que esperamos que ocurra a futuro.

Esto nos servirá como guía para marcar los límites, ya sea para dejar de gastar cuando estemos próximos a superar nuestro margen permitido o para avisarnos que aún tenemos fondos para consumo libre.

  1. Planificá y establecé objetivos: A la hora de comenzar a desarrollar un hábito, es importante saber para qué queremos hacerlo. En este caso, ¿Para qué queremos ahorrar? ¿Durante cuánto tiempo queremos ahorrar?. Cuando tenemos una meta a la cual apuntar y destinar nuestros ahorros, podemos mantenernos centrados de mejor manera.
  • En este punto podés organizar y establecer un plan de cumplimiento,con plazos para poder estimar cuánto tiempo te llevará lo que querés lograr. Una planilla de cálculo o 1 herramienta de visualización te permite identificar el tiempo necesario,identificar dificultades y descubrir oportunidades.
  1. Decidí en base a tus prioridades: Saber priorizar es elemental. Mantener nuestra conducta financiera para cumplir con nuestras metas es un gran desafío, ¡pero si lo superamos tenemos gran parte del asunto resuelto! Por eso es importante prestar atención a la toma de decisiones. ¡Cambios pequeños, casi invisibles, ayudan mucho!
  • Antes de hacer un gasto, hacete muchas preguntas: ¿Cómo te hará sentir destinar ese dinero a esa compra, si podés posponerla o si es necesario hacerla ahora, si reemplaza otro gasto o si más adelante implicará otros gastos en repuestos o mantenimiento? Esto es lo que en economía llamamos COSTO DE OPORTUNIDAD.
  1. Ahorrar es importante, pero invertir es aún más: El argentino teme mucho al sistema financiero, y para ser justos, tiene sus buenas razones. Sin embargo, en un país con una economía tan inestable como la nuestra, tener nuestro dinero debajo del colchón, literalmente puede representar la pérdida de su valor real. Es por ello, que mover nuestro dinero a través de los diversos instrumentos financieros que el mercado nos ofrece, es elemental. No es necesario irse muy lejos invirtiendo en opciones, futuros o cedears, podemos comenzar tranquilamente con un plazo fijo o bono a largo plazo y luego ir animándonos a más.

Hay un dicho antiguo que me encanta y dice lo siguiente “separados somos fuertes juntos invencibles”. Es por eso, que animo a que aprendamos a compartir la información e incentivar a las personas a aprender nuevas herramientas para cuidar su dinero. Tal vez de esta manera, le estamos cambiando la vida a alguien. Siempre que se pueda, el conocimiento estará para servir. Desde nuestro ahorro convertido en inversión también podemos ayudar a sacar el país adelante.