Los créditos a pymes cayeron 62% desde 2018.

El Banco Central impulsa una nueva baja en la tasa de interés para la financiación de micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs). El objetivo es que se fije un techo del 35% anual. La medida tiene como fin “estimular la recuperación del crédito, particularmente de las empresas de menor tamaño”, teniendo en cuenta que sólo en Mendoza, durante los últimos dos años, el sector pasó de registrar 120 altas mensuales a sólo 45 (62,5% menos).

La disminución corresponde al período comprendido entre enero de 2018 e igual mes de 2020 y se refiere a los préstamos otorgados para la adquisición de capital de trabajo. La retracción se explica en parte por las altas tasas de la política monetaria fijada por el gobierno anterior. De hecho, los momentos de menor demanda crediticia coinciden con los meses de mayor suba de tasas.

A principios de 2018 el Banco Nación otorgaba entre 120 y 160 préstamos mensuales a las pymes de Mendoza, pero en julio de ese año hubo una brusca caída a 54 créditos al mes, como consecuencia del incremento de la tasa de interés (llegó a 40,5%). La tendencia a la baja se fue acentuando a medida que la tasa subía (alcanzó el 62,5% en abril de 2019). El punto más bajo fue en julio de 2019, cuando el Nación otorgó sólo 26 créditos. Desde agosto se notó una tímida tendencia a la recuperación, pero aún hoy no se llegan a superar los 45 préstamos al mes.

A la fecha, la autoridad monetaria impulsa rebajas por sectores. Así, las tarjetas de crédito bancarias no podrán cobrar más de un 55% de interés nominal anual, y las no bancarias no podrán superar en más de un 25 puntos a estas últimas. Para el sector Pyme, se dispuso una tasa preferencial del 35% anual.

Las causas de la baja

De acuerdo con la información suministrada por el Banco Nación, el 31,8% de los préstamos para capital de trabajo otorgados a Pymes de Mendoza en pesos corresponden al sector agropecuario; 23,5% al sector comercial; 20,1% a servicios; un 18,1% a industria y el 6,7% restante a la construcción. La caída fue pareja en todos los rubros.

Según explicó Carlos Achetoni, titular de la Federación Agraria Argentina, “la suba de tasas” es causa segura de que cayera la demanda”, y si bien celebró que los intereses ahora tiendan a bajar, destacó que “para el sector agropecuario las condiciones deben ser a tasa cero, o muy bajas, para que se impulse a la producción, porque resulta imposible pagar tasas más altas, cuando éstas superan la rentabilidad del sector”.

Carlos Iannizzotto, titular de Coninagro, comentó que las tasas de interés altas y la falta de liquidez por la caída del mercado interno generaron un círculo vicioso para toda la

economía: “Las altas tasas implican un costo que se traslada a precios, luego cae la demanda y las empresas venden menos. Por eso ajustan hacia

abajo y pagan menos al productor”, resumió.

En este panorama, consideró que la baja de tasas es una buena señal, y que trae alivio al sector, pero opinó que se necesita un férreo control por parte del Estado para que los bancos lo apliquen de manera rápida.

El presidente de la Unión Industrial de Mendoza (UIM), Mauricio Badaloni, aseguró que en los dos últimos años las tasas de interés alcanzaron valores muy altos para la industria, y señaló que si bien todavía no hay un rebote en la demanda de créditos, una rebaja resulta positiva.

“De todas formas estamos viendo los requisitos para acceder a los préstamos, porque se incluyen exigencias impositivas (como pagos al día con AFIP), que las empresas no pueden cumplir. Estamos tratando de acercar posiciones para que se dinamicen las unidades productivas”, explicó.

Finalmente, el titular de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), Daniel Ariosto, comentó que hace mucho tiempo que desde la Cámara Argentina de Comercio y desde la UCIM plantean que “es imprescindible realizar una reforma del sistema financiero”. De acuerdo a su postura, “los bancos ahogan y quiebran a las Pymes”.

Fuente: Andes