Los bancos regresan al mercado de deuda

Los que llevarán adelante la colocación junto con el Ciudad son Banco Galicia, ICBC, Balanz Capital y Macro Securities y recibirán ofertas hasta las 16. Como en anteriores colocaciones, con la diversificación de las fuentes de fondeo el Ciudad busca ampliar el financiamiento a las pymes, que representan el 90% de su cartera de empresas, y a las familias a través de créditos hipotecarios.

“No me extrañaría que salgan más bancos a emitir deuda en UVA porque así machean sus balances y se cubren del riesgo de inflación. Todos los bancos tienen descalce de plazo, de moneda, de tipo de ajuste y así en parte los reducen”, comentó Gustavo Neffa, socio y director de Research for Traders.

Otro factor que motiva a los bancos a salir a emitir deuda en UVA o Badlar es que logran fondearse a largo plazo y evitar tener que salir a pagar tasas desorbitantes para captar plazos fijos, en un mercado cada vez menos líquido. Ayer, de hecho, bancos llegaron a pagar hasta 65% anual por plazos fijos a 30 días a empresas de segunda línea. “Con los nuevos encajes hoy por depósitos a la vista se deja casi el 44% y el 38% por los plazos fijos. Más allá de que una parte es remunerable, casi la mitad la dejamos en el BCRA, y por eso estamos saliendo a pagar mucho por los depósitos”, graficaba el jefe de la mesa de dinero de un banco local, que se preparaba para la suba de 2 puntos en los encajes a partir del próximo mes.

El mercado, en números

En abril, antes del día 25, cuando se desató la primera corrida contra del dólar -por la salida masiva de inversores extranjeros de las Lebac-, se habían colocado 31 obligaciones negociables por un total de $30.414 millones. Más de la mitad de esos fondos fueron emitidos por el sistema financiero: el Santander, el Galicia, el Macro y la financiera Tarjeta Naranja, colocaron un total de $16.470 millones con ON a tasa fija y atada a Badlar, a plazos de entre 15 meses y 37 meses.

Después de abril, con un mercado local mucho más agitado e inversores externos con menos aversión a activos emergentes, la cifra se pinchó a menos de $370 millones mensuales, con colocaciones puntuales de alguna ON pymes o un Valor de Corto Plazo (VCP). Justamente el último que intentó salir al mercado fue el Banco Ciudad, que planeaba emitir un bono internacional por hasta u$s500 millones en pesos a 6 años y el 26 de abril envió un comunicado a la Bolsa de Comercio para anunciar que suspendía la emisión.

Hoy, después de las 16 se verá qué tan grande es el apetito de los inversores por activos atados a la inflación y a la tasa de interés, y cuánto están dispuestos a pagar los bancos por conseguir fondos frescos a largo plazo.

Fuente BAE