La sidra en lata, alternativa para la fruta del Alto Valle

En el país se consumen 60 millones de litros de sidra. Un novedoso proyecto para elaborar y vender sidra en lata, podría dar aire a la producción frutícola, en medio de un mal momento económico para la industria, tanto, que resulta contradictorio la urgencia de agregar valor a la producción primaria.

La zona del Alto valle se caracteriza por su agricultura intensiva bajo riego de frutales, entre las provincias de Río Negro y de Neuquén. Las manzanas de la región son de las mejores del país y unas de las más sobresalientes del mundo.

Sin embargo, productores, autoridades y empresarios coinciden en que la región no tiene suficientes emprendimientos que le agreguen valor a su producción primaria. En ese contexto, un novedoso proyecto para elaborar sidra y venderla en lata podría impulsar a la industria vinculada a la cosecha de manzanas.

En este contexto, Griffin Cider, una compañía de bebida premium que se comercializa en más de una decena de bares porteños, anunció el lanzamiento de esta opción en lata, en medio del boom de la comercialización de cervezas industrializadas en envases de aluminio. Fuentes del gobierno provincial aseguraron que se trata de una negocia positiva para el sector, ya que son escasos los productos industrializados en base a peras o manzanas cosechadas en la región.

Para su elaboración se utilizarán manzanas rionegrinas, donde además se realizará la elaboración del caldo base del producto. Ese caldo se trasladará en barriles a Buenos Aires, donde está la planta que realiza el enlatado mediante llenado isobárico.

La primera tanda de 1000 latas ya comenzó a ser distribuida y se proyecta el lanzamiento de unas 10.000, usando principalmente bares de cerveza artesanal como canal de ventas. Por ahora, el producto no llegará a kioscos ni supermercados. Sin embargo, ese es el objetivo final del proyecto que busca poner de moda la sidra.

El contexto de la fruticultura

“Una década atrás y durante casi un siglo de actividad, una hectárea de manzana o pera tenía un valor que duplicaba y hasta triplicaba el de una hectárea de trigo o maíz en la zona núcleo de la pampa húmeda. Hoy, el precio de una hectárea en el Alto Valle no alcanza a la mitad del valor de la misma superficie en la zona Pergamino. “

Esta descripción publicada por el diario Río Negro refleja una realidad del sector, que hace pocas semanas se movilizó a la Plaza de Mayo para regalar toneladas de peras y manzanas, en protesta por ela hogo que resulta la política económica.

La mayoría de las grandes empresas exportadoras ha colapsado. A la más reciente, Ecofrut, se suman Moño Azul, Liguori, Salentein y Mc Donald. No hay cifras disponibles de la cantidad de chacras fruteras abandonadas, pero son visibles en la región del Alto Valle, y según estimaciones privadas la tendencia no se detendrá hasta alcanzar a la mitad de las chacras existentes, “las estrictamente necesarias para abastecer el mercado interno y reducir la exportación a las que pudieron renovarse.”

Con información de La Mañana Cipolletti, Río Negro y BANK