El Gobierno reglamentó la ley de economía del conocimiento

El Gobierno nacional aprobó este miércoles la reglamentación del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, una ley promulgada en junio pasado que prevé beneficios para empresas exportadoras de tecnología y servicios.

   Se trata de la Ley 27.506 que dispone la creación de un Régimen de Promoción y que establece reducciones e incentivos fiscales para empresas de software, informática, biotecnología, servicios profesionales exportables e industrias del entretenimiento y creativas, entre otras.

   Las empresas podrán acceder a los beneficios cuando al menos el 70 % de la facturación anual se genere en una de las actividades antes mencionadas.

Así lo establece la reglamentación oficializada hoy a través del Decreto 708/2019 publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Mauricio Macri; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; y los ministros de Hacienda, Hernán Lacunza, y de Producción, Dante Sica.

   Las empresas podrán acceder a los beneficios establecidos en los artículos 8 y 9 de la Ley N° 27.506, aplicables respecto de todos sus empleados en relación de dependencia, a partir del período fiscal de su inscripción en el Registro de Beneficiarios.

“Destacamos y valoramos el trabajo realizado por los equipos de los Ministerios de Producción y Hacienda para reglamentar la Ley en un plazo tan breve. Esto demuestra la decisión de tratar a la Economía del Conocimiento como una política de Estado, independientemente del contexto político y económico del momento”, afirmó Luis Galeazzi, Director Ejecutivo de Argencon.   

Este Reglamento confirma las definiciones establecidas por la Ley y abarca sus disposiciones técnicas de carácter más permanente. Los aspectos referidos a la interpretación del alcance de las actividades serán tratados por las Resoluciones que se esperan que sean publicadas a la brevedad.

A partir de la reglamentación, se abren grandes oportunidades las empresas del sector, que podrán adherir al régimen durante este año y acceder a los beneficios desde su vigencia, el 1 de enero de 2020. Facilidades para la creación de empresas, beneficios impositivos para crear empleo, incentivos a la exportación y un marco de estabilidad, son algunos de los puntos sobresalientes de la Ley.

   Por ejemplo, el artículo 8 contempla que las empresas gozarán, por cada uno de sus trabajadores en relación de dependencia, una detracción que abaratará el “costo laboral” y el 9 adiciona un bono de crédito fiscal transferible por única vez, equivalente a uno coma seis (1,6) veces el monto de las contribuciones patronales que hubiera correspondido pagar.

   Los incentivos impositivos incluyen estabilidad fiscal, reducción y devolución de contribuciones patronales y reducción de la alícuota de Impuesto a las Ganancias.

   Sobre el impuesto a las ganancias, los beneficiarios quedarán alcanzados en la alícuota reducida del 15 %, en la medida en que mantengan su nómina de personal en los términos y condiciones que establezca la reglamentación.

NA