El Banco de Inglaterra mantiene tasas y promete ampliar estímulos si es necesario

El Banco de Inglaterra votó por unanimidad mantener las tasas de interés en 0,1%, así como proseguir con su programa de 645.000 millones de libras esterlinas (800.000 millones de dólares), de compra de bonos del gobierno del Reino Unido y de bonos corporativos de grado de inversión no financiera.

Después de dos decisiones de emergencia este mes de marzo, en las que bajó las tasas primero, al 0,25% y, segundo, al actual mínimo histórico, no se esperaba que ‘La Vieja Dama’ adoptara nuevas medidas. Aunque también haya prometido que no dudará en volver a intervenir si es preciso.

El instituto emisor británico, en la primera reunión liderada por el nuevo gobernador, Andrew Bailey, se toma así una pausa en sus intervenciones, que en las dos últimas semanas llevaron a la entidad monetaria, a recortar las tasas de interés en 65 puntos básico, desde el 0,75% al actual 0,1%, en respuesta al deterioro de la economía por el impacto de la epidemia de Covid-19.

“La naturaleza del shock económico por el Covid-19 es muy diferente de aquellos a los que el Comité tuvo que responder previamente”, advirtió la institución, subrayando que la escala y la duración del choque, aunque incierta, “será grande y aguda, aunque en última instancia debería ser temporal”, particularmente si las pérdidas de empleos y las quiebras comerciales pueden minimizarse.

“Hay pocas evidencias para evaluar la magnitud precisa del shock económico provocado por Covid-19, pero es probable que el PIB mundial caiga bruscamente durante el primer semestre de este año y que el desempleo aumente rápidamente en varias economías, como lo sugieren los primeros indicadores”, ha añadido la entidad.

En este sentido, el banco central británico señaló que, de conformidad con su mandato, la política monetaria tiene como objetivo proteger a la economía de un endurecimiento injustificado de las condiciones financieras y, en términos más generales, apoyar a las empresas y los hogares durante la crisis y limitar cualquier daño duradero a la economía.

De este modo, el órgano monetario de la institución advirtió que seguirá vigilando atentamente la transmisión por parte de los bancos, de los recientes ajustes en los tipos de interés y continúa observando la situación de la economía para actuar nuevamente si fuera necesario con el fin de evitar un endurecimiento no deseado de las condiciones de financiación necesarias para apoyar a la economía.

Asimismo, el Banco de Inglaterra destacó el impacto en la rentabilidad de la deuda británica de la reciente ampliación de su programa de compra de bonos, anunciada la semana pasada y que elevó en 200.000 millones de libras esterlinas el volumen de sus compras de activos. “Si fuera necesario, el Comité puede ampliar las compras de activos”, concluyó el comunicado.

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