Echagüe, de Consultatio: “Los precios de activos con riesgo argentino se parecen bastante al 2001”

José Echagüe, estratega en Consultatio Investments, dialogó con BANK MAGAZINE sobre las mejores alternativas para confeccionar una cartera de inversión en medio de tanta volatilidad. También hizo sus pronósticos sobre tasa de interés y dólar, analizó lo demandado por los ahorristas al nuevo gobierno y las alternativas para renegociar la deuda con los acreedores.

Por Mariano Jaimovich

José Echagüe: “en el universo de deuda privada, vemos muchas compañías que, con buenos fundamentos, hoy están expuestas al efecto “código postal”. Las del sector energía son un ejemplo”

-¿Cómo lee la situación actual para hacer inversiones?

-Los precios de los activos financieros con riesgo argentino se parecen bastante al 2001, pero cuando uno analiza los fundamentos macro lo que ve es que la situación es muy distinta. A nivel macro el sector externo ya hizo prácticamente todo el ajuste; el sistema financiero casi no tiene exposición al Tesoro Nacional, no tiene descalce cambiario y cuenta con mayor liquidez. A su vez, la deuda de las compañías y de las provincias es mucho menor. El único punto desfavorable con aquella situación es la fiscal: el tamaño del gasto es hoy más alto y la fase del ajuste cíclica está completada: la situación sólo se puede superar con reformas estructurales.

De esta manera, creemos que en lo que respecta a los activos locales, estamos ante una buena oportunidad. Obviamente, la dinámica hacia adelante no será lineal, ni estará exenta de una enorme volatilidad.

-¿Qué acciones y bonos están recomendando para inversores particulares?

-Desde Consultatio, siempre tratamos de poner el acento en tener una cartera diversificada globalmente entre renta fija y acciones, dependiendo del perfil de riesgo. Lo que pasó en los últimos dos años en el país es el mejor ejemplo de por qué esta filosofía es importante. Dicho esto, creemos que vale la pena destinar al menos una parte de la cartera en Argentina para poder captar la oportunidad que describíamos arriba, aunque eso podría llevar más de un año y medio.

-¿Y para corporativos?

-En el universo de deuda privada, vemos muchas compañías que, con buenos fundamentos, hoy están expuestas al efecto “código postal”. Las del sector energía son un ejemplo

-¿En qué están invirtiendo la liquidez que poseen?

-Para la liquidez en pesos, recomendamos los fondos de mercado de dinero hasta tanto no se logre un panorama un poco más claro sobre la deuda pública en pesos. Para la liquidez en dólares, el panorama es mucho más complejo porque la realidad es que no hay un instrumento en dólares local con bajo riesgo al cual se pueda destinar la liquidez.

-¿Qué estimaciones tienen respecto al dólar?

-Es probable que, si se mantiene este esquema de férreos controles cambiarios, se continúe con una brecha cambiaria que podría ampliarse si es que el Banco Central recurre a un financiamiento monetario del Tesoro, ya sea para gastos o para deuda, así como también para comprar reservas internacionales. En ese caso, el dólar oficial se podría apreciar en términos reales, esto es evolucionar por debajo de la inflación, que se podría estabilizar en niveles elevados.

-¿Y sobre las tasas de interés?

-Es esperable que en un esquema de control de capitales las tasas de interés en términos reales bajen. Eso es lo que muestra la experiencia en Argentina y otros países. De todos modos, esto no quiere decir que los rendimientos de los bonos en pesos tengan que ser negativos en términos reales. En relación a esto último, hay que ver qué pasará con los instrumentos en pesos si el Gobierno se mantiene corriente en alguna clase de deuda en pesos, o si hace un canje para todos por igual. Lo que nosotros vemos es que es probable que los pesos se incluyan en una primera etapa de un canje.

-¿Qué expectativas para el mundo inversor tiene con respecto al nuevo Gobierno?

-Lo primero y principal es la resolución del tema de la deuda. Ese es el pilar del rearmado macro y ahí creemos que no hay espacio para escenarios extremos. Las posibilidades de mejorar la solvencia pública vía una quita son muy limitadas: sólo un 40% del total de la deuda es con el sector privado, con lo cual se va a seguir teniendo el problema aun haciendo una quita súper agresiva. El costo y el plazo promedio también son razonables. Por eso lo que pensamos es en un canje con quita de valor presente neto (VPN) de entre 30% y 40%, el cual podría hacerse en dos etapas: la primera incluir ley local y la segunda ley internacional, y poner una cláusula de reversibilidad para los que entrarían en el primer canje.-