Caprichos: un submarino personal de us$1 millón

La revolución tecnológica penetra en el mar. Ya hace tiempo que los submarinos dejaron de ser patrimonio exclusivo de ejércitos y exploradores oceanográficos. Cada vez son más ligeros, manejables y transportables. Y ahora la empresa holandesa U-Boat Worx dio un paso adelante.

Anunció que ya tiene lista la producción de Nemo, el sumergible personal de dos plazas que cuesta casi un millón de euros y se puede llevar a remolque de un auto mediano.

Caprichos: un submarino personal de us$1 millón

Nemo no es el primer submarino compacto que se anuncia en el mercado, donde U-Boat Worx compite con Triton, aliado con el fabricante de automóviles Aston Martin para crear prototipos de lujo bajo demanda.

En lo que sí Nemo marca un hito, es en cuanto a facilidad de transporte. No hace falta grúas para depositarlo en una superficie plana, ni mecanismos especiales para introducirlo en el agua. Con 235 centímetros de ancho por 280 de largo y 2.500 kilos de peso, la empresa europea presume de que ocupa menos espacio que dos jet skis juntos, lo que facilita su convivencia en guarderías náuticas convencionales.

Según los datos proporcionados por el fabricante holandés, Nemo será el submarino más ligero de los que naveguen las profundidades marinas pero con espacio para dos personas.

Las dos plazas son imprescindibles para garantizar que cualquier comprador puede acabar conduciendo el submarino. No hace falta un permiso especial para ponerse al mando pero sí una licencia que se obtiene tras un periodo de aprendizaje.

El entrenamiento para lograr la licencia lo proporciona U-Boat Worx y se desarrolla en sus propias instalaciones en la isla de Curaçao. “Cualquier comprador puede seguir el curso de aprendizaje especial, que va incluido en el precio de compra”, afirman al Magazine Lifestyle desde el departamento de Marketing de la empresa, que tiene previsto producirlo en serie una vez haya demanda. El sumergible sale a la venta por 975.000 euros.

Una vez superado el entrenamiento, el modelo Nemo se controla con un joystick en forma de manta marina, tiene una autonomía de hasta ocho horas, alcanza una velocidad de tres nudos bajo el agua y puede sumergirse a una profundidad máxima de 100 metros, ideal para exploración acuática en corales y otras zonas a las que normalmente no pueden acceder los submarinistas de recreo.

El fabricante holandés U-Boat Worx presenta Nemo, que ocupa menos espacio que dos jet skis juntos y que puede ser tripulado por el comprador

La idea el submarino compacto no es innovadora ya que es una de las fórmulas que está experimentando el sector de los submarinos para abrirse camino en la utilización de actividades de ocio.

El concepto de Nemo es una respuesta a la presentación, en 2019, del Triton 1000/2 MKII, un sumergible compacto no tan manejable en tierra pero con más posibilidades submarinas. El modelo biplaza de Triton, el fabricante de submarinos de lujo, pesa tres toneladas y pude alcanzar profundidades de hasta 300 metros a una velocidad de hasta cuatro nudos y con una autonomía de diez horas, lo que le permite llegar a muchos barcos hundidos en el lecho marino. Triton, que desde 2017 prepara el Proyecto Neptuno junto a Aston Martin, también provee entrenamiento particular para que el propietario se convierta en piloto.

Otros submarinos compactos son los Aurora, con capacidad para tres o seis personas, pensados para abordar desde superyates, y el GSE Trieste, un prototipo militar adaptado para el recreo con cinco pasajeros y dotados de cámaras de alta resolución para filmar la experiencia.

La Vanguardia, España