AdHoc y Exchanges buscan una “modesta mejora” a la última oferta

Dicen que no están lejos de un acuerdo, pero critican la estrategia oficial

Los dos grupos que nuclean a los principales acreedores de la Argentina, Ad Hoc yExchange, insisten en negociar “una mejora modesta” a la última oferta de canje de la deuda que hizo el Gobierno para alcanzar un arreglo definitivo con todos los bonistas. A la vez, criticaron la estrategia oficial y pusieron en duda que la propuesta del equipo del ministro de Economía, Martín Guzmán, tenga éxito y logre un piso de adhesión del 50%.

Luego de casi tres semanas sin negociaciones directas, los fondos que integran ambos grupos –Blackrock, Fidelity, Ashmore, Monarch, HBK y Cyrus, entre otros– creen que una estrategia de canjes secuenciales a la que parece apuntar el Gobierno, conocida con el apodo Pac-man, no resolverá la crisis y puede llevar a juicios en los tribunales de Nueva York, según fuentes cercanas a los acreedores familiarizadas con su posición. Pero también reforzaron una postura: lo último que buscan es abrir un frente judicial y, por el contrario, quieren ser “flexibles”, “pragmáticos” y “constructivos” para lograr un acuerdo.

“Queremos resolverlo”, afirmó una de las fuentes. “Todos han estado trabajando durante mucho tiempo en esto. Hacia adelante, la situación ideal es donde todos nos sentemos en la misma mesa, cara a cara, y hablemos sobre las diferencias. Son alcanzables. Son chicas. No son tan chicas para ser irrelevantes, para el Gobierno o para nosotros, pero son alcanzables”, indicó.

El diálogo directo con los grandes fondos permanece cortado desde mediados de junio, cuando la última ronda de negociaciones se cayó y el Gobierno decidió avanzar con la oferta presentada esta semana en Estados Unidos. Desde ese quiebre, hubo mensajes públicos y contactos informales con los asesores financieros que participan de la operación. Nada más. El presidente Alberto Fernández dijo que la oferta actual, la cuarta de la Argentina, es la última. Guzmán afirmó que los bonistas deben tomar una decisión. “La pelota está en su cancha”, afirmó el ministro.

Los Grupos Ad Hoc y Exchange dijeron en un comunicado que esa propuesta era “un paso en la dirección correcta”. Pero quieren más. Las fuentes mencionaron dos objetivos: obtener “mejoras modestas” en la oferta económica –evitaron divulgar un número– y discutir la letra del contrato de los bonos, o indenture, una demanda rechazada de plano por el Gobierno. Ambos grupos reúnen alrededor del 32% de los bonos de los canjes 2005 y 2010 y los títulos emitidos durante la presidencia de Mauricio Macri.

“No estamos tan separados para llegar a una resolución final de este largo proceso”, afirmaron las fuentes. “Sí apreciamos el esfuerzo, pero no es suficiente para que el grupo Ad Hoc o el Exchange lo respalden. Esperamos que sea solo un paso incremental continuo para llegar al acuerdo que nosotros y las autoridades sabemos que contará con el apoyo del mercado”, agregaron.

La brecha que no cierra

La brecha persiste. Con la última oferta, el Gobierno cruzó el techo de 50 dólares de valor presente neto, se estiró arriba de los 53 dólares y consiguió el respaldo público de dos fondos –Gramercy y Fintech–, economistas y empresarios en la Argentina, otro guiño del Fondo Monetario Internacional (FMI) y una buena recepción en Wall Street. Las fuentes indicaron que la diferencia actual entre los grandes fondos y el Gobierno es de unos 6 dólares, dados los últimos cambios. En la Casa Rosada consideran que ya hicieron su esfuerzo. De hecho, el último acercamiento del Gobierno fue superior al de los fondos, que se movieron mucho menos. Pero las fuentes consideraron que la Argentina aún tiene margen para “sumar valor a los acreedores”.

“Es decepcionante este enfoque de pasos incrementales sabiendo cuáles serán las reacciones de los bonistas, pero no estamos a un millón de kilómetros de distancia”, insistieron.

Por ahora, el Gobierno parece decidido a probar la estrategia de canjes secuenciales, o Pac-man, si es que la oferta logra un piso de adhesión del 50%, el umbral fijado en el prospecto para considerar “válida” la operación. “No creemos que vayan a tener éxito”, indicó una de las fuentes cercanas a los fondos, que dejó latente un litigio si eso sucede: “Pueden esperar un desafío legal. No vamos a rechazar un desafío legal a un enfoque que creemos que es abusivo de un mecanismo contractual. Lo último que quieren hacer es ponerse en posición de litigar contra un deudor soberano. Es una estrategia increíblemente miope”, indicó.

Con todo, reconocieron que “no es imposible” que el Gobierno llegue al piso de aceptación del 50 por ciento. “No es imposible alcanzarlo. Es difícil ir mucho más allá de eso. Pero el 50 por ciento no es imposible”, admitió una de las fuentes.

Fuente: La Nación