Previo a las PASO, la construcción y la industria tuvieron una leve mejoría

Tras la brusca devaluación del peso que ocurrió tras las PASO, la actividad de la construcción y la industria –dos sectores que muestran el termómetro de la actividad económica– tuvo un leve crecimiento en julio con relación al mes anterior, en la medición desestacionalizada.

La mejora se debió a la estabilidad cambiaria que había tenido la economía en los meses previos a las primarias y a la tenue desaceleración que venía mostrando la inflación. Pero todo cambió tras la nueva disparada del tipo de cambio. Las proyecciones señalan una nueva contracción de todos los sectores, producto de la volatilidad financiera y de la pérdida de poder adquisitivo.

Según el Indec, el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) mostró en julio una suba de 3,3% en la serie mensual desestacionalizada sobre junio. En tanto, en la comparación contra el mismo mes del año pasado, el índice reflejó un retroceso de 1,7%, que es la menor caída interanual que había tenido el sector en el año. En el acumulado de los siete meses de 2019 hubo una baja de 8,3% respecto de igual período de 2018.

“A pesar del buen desempeño de julio, las expectativas hacia adelante empeoraron respecto del mes pasado. La mitad de las empresas consultadas creen que la actividad va a disminuir de acá a octubre, lo que evidencia un pesimismo bastante generalizado en el sector. La principal razón sigue siendo la caída de la actividad económica y, en menor medida, la inestabilidad de los precios”, señalaron en la consultora LCG.

Algo similar ocurrió con el índice de producción industrial manufacturero (IPI): en julio creció 3% en la serie desestacionalizada frente a junio, pero tuvo una caída de 1,9% en relación al mismo al año pasado. En el acumulado de los siete meses de 2019, el indicador presenta una disminución de 8,4% respecto de igual período de 2018.

“Siguen llegando fotos color sepia pre-PASO: después del mal junio, en julio el nivel de actividad volvía a recuperarse en el mes con ajuste estacional y sostenía la fluctuación en torno del piso alcanzado a fines de 2018 y principios 2019. Post-PASO vamos a ir a buscar el índice más abajo”, analizó Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma.

Por su parte, Nadin Argañaraz y Bruno Panighel, economistas del Iaraf, indicaron: “El año 2019 va a cerrar con una contracción considerable en los dos sectores. En la construcción, el asfalto mostró una variación positiva en julio, pero la obra pública seguirá siendo una de las variables de ajuste fiscal. Por su parte, la industria continúa cayendo por la contracción del consumo y el alto costo del financiamiento y de los insumos importados”.

En la consultora LCG dijeron que “si bien los resultados de julio permitían tener cierta esperanza acerca de una recuperación marginal de la industria y la construcción, lo cierto es que quedan atrasados al considerar la devaluación de agosto, poselecciones primarias”.

“El fuerte salto en el dólar motiAntes vó un aumento en la tasa de interés que actualmente se encuentra en niveles muy altos (incluso bastante superiores a la dinámica que venía teniendo en el año). Asimismo, agosto y septiembre volverán a mostrar aceleración inflacionaria, que seguirá erosionando el poder adquisitivo de las personas, retardando nuevamente la recuperación del mercado interno. La industria seguirá fuertemente perjudicada por un contexto de altos costos de financiamiento y consumo en niveles bajos. En conjunto, el sector de la construcción tampoco repuntará en los meses siguientes”, agregaron.

En detalle

Los datos del consumo de insumos para la construcción en julio mostraron, con relación a igual mes del año anterior, subas de 70,6% en asfalto, 18,8% en yeso, 6,1% en mosaicos graníticos y calcáreos, 5,1% en cemento portland, 3,1% en cales, 1,4% en el resto de los insumos (incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción) y 0,6% en pinturas para construcción.

Mientras tanto, se observaron bajas de 26,1% en artículos sanitarios de cerámica, 14,7% en hierro redondo y aceros para la construcción, 9,9% en ladrillos huecos, 4,8% en placas de yeso, 3,7% en hormigón elaborado y 0,1% en pisos y revestimientos cerámicos.

Con respecto a la industria, las divisiones que tuvieron un aumento en relación a julio del año pasado fueron alimentos y bebidas (4,2%), productos textiles (1,7%), refinación de petróleo, coque y combustible nuclear (4,7%), maquinaria y equipo (0,7%) y otros equipos, aparatos e instrumentos (8,9%).

En tanto, tuvieron una caída productos de tabaco (-0,3%), prendas de vestir, cuero y calzado (-7,2%), madera, papel, edición e impresión (-3%), productos de caucho y plástico (-1%), vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes (-26,1%), otros equipos de transporte (-16,7%), sustancias y productos químicos (-5%), productos minerales no metálicos (-4,6%), industrias metálicas básicas (-4,4%) y productos de metal (-7,7%).

Por su parte, muebles y colchones y otras industrias manufactureras no tuvieron variación.

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