La construcción cayó un 2,1% y se cree que la tendencia es negativa

La construcción cayó un 2,1% y se cree que la tendencia es negativa

Si bien creció 7,3% interanual, analistas opinan que la tendencia es negativa; la producción industrial creció solo 0,4%

La obra pública podría frenarse

Luego de una caída en junio y un breve repunte en julio, la construcción volvió a caer en agosto 2,1% respecto del mes anterior, algo que, según los especialistas, representa una mala señal para lo que queda del año en materia de obras porque evidencia una tendencia que empieza a vislumbrase como recesiva.

Por su parte, la producción industrial, que había retrocedido en julio 1,2%, creció apenas 0,4 en el octavo mes del año, confirmando el comportamiento en “forma de serrucho” que ha mantenido durante el año.

Ambos datos fueron publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Por un lado, en su Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), informó un retroceso de 2,1% en agosto, respecto de julio, y una variación negativa de 0,4% en el índice serie tendencia-ciclo. Por otra parte, en su Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPIM) indicó un alza de 0,4% mensual, con una variación negativa de 0,2% en el índice serie tendencia-ciclo.

Un comportamiento extraño

La construcción había tenido un dato positivo de 2,2% en la anterior medición, pero ya en ese momento los especialistas analizaban que era un comportamiento extraño, dentro de un contexto económico muy poco favorable para el sector. En la medición interanual, igualmente, muestraunavancede7,3%yacumula un crecimiento en el año de 6,4%.

Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de la Consultora Equilibra, dijo que la caída de la construcción fue significativa. “Por primera vez, el indicador tendencia-ciclo arrojó un dato negativo. Esto marca que, más allá de los vaivenes en los últimos meses y de que el dato interanual exhiba una cifra positiva, ya entró en una tendencia que empieza a ser recesiva”, destacó el economista.

Eugenio Marí, economista jefe de la fundación Libertad y Progreso, también observó con preocupación el dato de la construcción. “La actividad mostró su segunda peor caída en todo 2022. Y, lo que es peor, de cara hacia delante el panorama se torna menos optimista. Según la encuesta realizada por Indec a integrantes del sector, solo el 16,9% espera que la construcción privada se expanda en los próximos 12 meses”, comentó.

Evolución de la macro

Asimismo, Marí remarcó que en la citada encuesta del Indec solo 21,6% de los integrantes del sector espera un crecimiento de la obra pública. “Esto responde más que nada a que la evolución macroeconómica argentina ha hecho que las expectativas de crecimiento, disponibilidad de crédito y expansión de la obra pública hayan empeorado”, explicó el economista.

En tanto, la economista Natalia Motyl analizó que el cambio de rumbo en materia económica, desde la llegada de Sergio Massa al Ministerio de Economía, no dio buenos resultados en la construcción. “El recorte del gasto público, la caída del poder adquisitivo que explica la contracción de la demanda del sector privado en el sector, las dificultades para importar insumos junto con las expectativas de devaluación han provocado la merma”, señaló.

Gustavo Vallejo, jefe del Departamento de Estadísticas del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric), prefirió ver el vaso medio lleno y señalar que el dato interanual es positivo. “Esperaría un poco para hablar de recesión”, opinó.

Inestabilidad

En cuanto al IPIM, el dato de agosto vuelve a evidenciar el comportamiento inestable que viene teniendo en todo este año, en lo que los analistas describen como un “serrucho”. Enero cayó 8,3%; en febrero creció 7,8%, en marzo volvió a retroceder 3,6%, en abril avanzó 2,9%, en mayo cayó 1,1%, en junio volvió a avanzar 2,6%; en julio cayó 1,2%, y ahora creció 0,4%.

Para Sigaut Gravina la leve recuperación de la producción industrial en agosto, después de una caída fuerte en julio, termina de consolidar la irregularidad que mostró durante todo el año. “Al igual que en el caso de la construcción, pese a que hay alzas intercaladas con bajas, el indicador tendencia ciclo marca que la industria está estancada”, concluyó.

Por su parte, Marí agregó que, en el caso de la industria, no hay que perder de vista que incluso con la suba que registra desde 2021 el indicador sigue abajo de los máximos alcanzados en el último trimestre de 2017. “Esto hace pensar que será todo un desafío expandirse; en especial teniendo en cuenta las mayores restricciones al acceso de insumos importados, el encarecimiento del crédito y el aumento de la incertidumbre económica”, destacó el economista.

Fuente: La Nación