La base monetaria subiría hasta un 62% para financiar el mayor déficit

El Gobierno ante la llegada del coronavirus, además de tomar las medidas de aislamiento, aplicó un paquete de decisiones fiscales que incrementaran en hasta 1% del PBI el rojo primario. De esa forma, la base monetaria podría cerrar el año con una expansión del 62% para financiar el aumento del déficit.

Las proyecciones macro anunciadas el viernes por el ministro de Economía, Martín Guzmán, ahora marcan un déficit primario de entre 1,1% y 1,5%, e implican un volantazo en materia de política económica.

Hasta acá, lo esperado era un año de virtual neutralidad, un rojo que se mantuviera en torno al 0,44% alcanzado por Cambiemos durante 2019.

Un informe publicado este domingo por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), señaló: “El gobierno nacional venía aplicando instrumentos de política económica con el objeto de no incrementar durante 2020 el déficit primario de 2019, es decir intentaba sostener un déficit primario del orden de 0,5% del PBI. El impacto del coronavirus va a ser relevante, golpeando mucho al sector privado y consecuentemente a los ingresos fiscales de los tres niveles de gobierno. Y obviamente habrá que aumentar el gasto para asistir a toda la población en estas circunstancias”.

En tantop, las consultoras privadas corrigen sus proyecciones de actividad económica para el 2020.

Invecq, entre ellas, proyectaba 2% de caída del PBI antes de que el coronavirus apareciera. Ahora la consultora espera una contracción de 3,5%. De manera directa, golpean las propias medidas de aislamiento, con fuertes consecuencias para los sectores turismo y esparcimiento en particular pero con gran impacto en las pyme en general, y que el Gobierno busca mitigar a través de las medidas para apuntalar desde la oferta con la ampliación del programa Repro y con la política de crédito barato.

Algo más indirectamente influirán la caída esperada para las exportaciones, ya que los socios comerciales también fueron afectados por la pandemia. Según el JP Morgan, Brasil caerá 1% durante 2020. Según Institute of International Finance (IIF), Europa contraerá 2,8% y China crecerá a un magro 3,5%. Habrá impacto sobre la demanda de productos argentinos. Y por ende, también sobre la generación de dólares, lo que se suma al destino incierto de la negociación de la deuda: las posibilidades de conseguir dólares financieros con una salida futura a los mercados, parece alejarse.

Por lo demás, se sabe: la recaudación tributaria se mueve en función de la actividad económica. El nuevo desplome del PBI, el tercero consecutivo tras las corridas de 2018 y 2019, hará que la recaudación retroceda, que el rojo fiscal crezca en torno al 1% del producto y obligará a más emisión monetaria. La posibilidad de que esa impresión de billetes se vaya al dólar paralelo y presione sobre el oficial es el mayor riesgo. Hasta acá, el cepo hizo su trabajo para moderar las consecuencias de la crisis pero no se trata de un partido ganado.

Un trabajo reciente del Ieral de la Fundación Mediterránea intentó cuantificar lo que ocurrirá durante 2020 en materia de déficit fiscal y, como consecuencia, de emisión monetaria. Algunas de las medidas anunciadas por el Gobierno la semana pasada, no tienen impacto fiscal. Se trata de medidas de financiamiento por $350.000 millones, que recaerán en un 91% sobre los bancos y que buscan sostener a la oferta en lo que dure la crisis.

El informe del Ieral destacó: “Las medidas suponen un monto de 2,44% del PBI. De ese total, 1,08% son estímulos fiscales, 0,49 puntos de aumento del gasto y 0,59 puntos de reducción de la recaudación impositiva, con una caída del PBI del 3% este año. En lo que corresponde a medidas de construcción de viviendas, el gasto ascendería a 0,13% del PIB. Se estima que la crisis haga caer la recaudación 0,56 puntos del PBI y el gasto 0,9 puntos. El déficit fiscal aumentaría 0,9% del PBI. Esta última ser una hipótesis de mínima, dado que se estima que existirán más medidas compensatorias al sector privado, si la crisis sanitaria se agrava y se aplican medidas de cuarentena total”.

En consecuencia, agregó: “¿Qué factores podrían afectar a la cantidad de dinero en la economía tras los efectos del nuevo contexto? Hay dos factores que pesan: los vencimientos de deuda en pesos en lo que resta del año (excluyendo deuda intra sector público) y el déficit fiscal extra que generará la crisis. En caso de pagar en su totalidad con emisión monetaria ambas brechas, la base monetaria podría aumentar un 62,5% en todo el año 2020, lo que presionaría fuerte a la inflación anual (especialmente al tipo de cambio informal, y luego a la inflación si también sube mucho el tipo de cambio oficial)”.

Con información de BAE