Hardziej, de Julius Baer: ”Argentina tiene las tasas de interés más altas del mundo”

Julius Baer Group es el tercer banco privado más grande de Suiza. Es muy tradicional debido a que nació en 1890, tiene su sede en Zurich y lleva el nombre del banquero fundador. Maneja activos de clientes privados e institucionales de todo el mundo por u$s336.000 millones, enfocándose en consultoría y fondos de inversión. Tiene oficinas en distintos puntos del planeta, como Moscú, Londres, Nueva York, Dubái y Singapur, entre otros. Alejandro Hardziej, analista de renta fija de la firma, dialogó con BANK MAGAZINE.

Por Mariano Jaimovich

-¿Qué particularidades están observando en los clientes en este momento de Argentina?  

-Percibimos un gran nivel de ansiedad que, probablemente, no desaparezca hasta noviembre de este año. Muchos clientes e inversores adquirieron una exposición muy grande a Argentina en 2016 y 2017 y en varios casos buscan reducir posiciones durante los pequeños períodos de recuperación de activos argentinos, como el que vimos en enero y febrero de este año. Eso explica por qué a los activos de esta nación les ha costado recuperarse a la par de otros mercados emergentes, más allá de los claros problemas específicos del país que vinieron después. 

-¿Qué cambios realizan en sus posiciones de los clientes?  

-Vemos que muchas personas han adoptado una posición más defensiva. A nivel empresa, percibimos que los balances de efectivo, en gran parte, se han convertido a dólares, con un menos número de compañías apostando por depósitos en pesos.

-¿Cómo está impactando el actual nivel elevado de las tasas de interés?  

-Argentina tiene las tasas de interés más altas del mundo, lo cual está claramente reflejado en la evolución de la economía desde que el peso comenzó a depreciarse fuertemente a mediados de 2018. Lo que observamos en el sector bancario es que los bancos más grandes del país se han tornado claramente más conservadores con el otorgamiento de crédito, pero ello no ha quitado que se mantengan sólidos como negocios. La solidez del sistema bancario argentino a través de los buenos y malos años es para destacar, especialmente en comparación con el de otros países de la región. 

-¿Qué análisis realiza del momento actual del país?  

-Creemos que más allá de los aciertos y los errores del gobierno actual, el país ha mejorado en muchos aspectos importantes como transparencia, disciplina fiscal y profesionalismo de las instituciones públicas. Lamentablemente las condiciones externas no ayudaron a Argentina el año pasado, que hasta 2017 venía logrando una recuperación económica notable. Creemos que las decisiones por parte del Banco Central fueron en su mayoría acertadas, así como la decisión de recurrir al Fondo Monetario Internacional para evitar una crisis mayor.


Alejandro Hardziej :”en general les sugerimos a los inversores quedarse al margen de las noticias y tratar de evitar decisiones prematuras”

-¿Cómo se puede recuperar la confianza mundial?
-Creemos que si Argentina logra continuidad en cuanto a medidas macro, particularmente en materia fiscal, recuperará la confianza externa, lo cual ayudará a estabilizar el peso, reducir la inflación y volver al crecimiento. Eventualmente, eso debería permitir al país ganar nuevamente acceso al mercado de deuda internacional y reducir su dependencia del Fondo Monetario Internacional. Antes, claro, es importante saber qué liderazgo político tendrá el país en los próximos cuatro años.

-¿Qué les dicen y piden los inversores del exterior?

-En general les sugerimos a los inversores quedarse al margen de las noticias y tratar de evitar decisiones prematuras. A aquellos que ya tienen exposición al país a través de deuda soberana o corporativa, sugerimos mantener esas posiciones ya que el sector corporativo se mantiene sólido, mientras que a nivel soberano no vemos riesgos mayores de default en el corto plazo. Claramente, las encuestas despertaron cierto temor, pero hay que evitar darle una importancia desmedida teniendo en cuenta que todavía faltan cinco meses para las elecciones. Igualmente importante, el pasado ha demostrado que las encuestas pueden ser engañosas. A esta altura, creemos que lo mejor es esperar y mirar cómo evoluciona la economía y el frente político.-