Desigualdades en el mapa del empleo argentino

Muchos comparan el impacto en el empleo de la crisis sanitaria del Covid-19, con la crisis de la gran Depresión de los años ’30. O quizás sea más, hipótesis de los últimos días ubican la evolución del PBI en retroceso de alrededor del 20% en el período.

El receso de actividades desde que comenzó la cuarentena, y que se comenzara a suavizar por provincias y ciudades de menos de 500.000 habitantes desde el 25 de abril pasado, sin embargo, no suaviza otra desigualdad.

La desigualdad estructural del trabajo en el país, crece más allá de cómo se distribuyen los ingresos, y tiene que ver con cómo se distribuyen las ocupaciones.

A su vez la divergencia no sólo se muestra por el análisis del segmento al que pertenece el empleo, si es un puesto público o es privado, sino a su propia distribución, por ejemplo cuánto personal se desempeña en uno y otro grupo.

Los gráficos nos muestran que en el trabajo formal, la relación del tipo de empleo en el Estado se inclina hacia la administración en general y así es cómo en medio de una descomunal pandemia que amenaza los sistemas de salud globales, en Argentina, por cada 6 empleados de la Administración Pública incluyendo Educación, sólo hay 1empleado de la Salud.

El empleo es otro reflejo de las dificultades estructurales, ahora agravadas por el efecto del Covid-19.

El mapa en el ámbito privado es otro, la reconversión del empleo en las últimas décadas se da por el trasvase del empleo Agropecuario, de la Construcción y del Comercio, hacia el segmento de los Servicios. Hoy por cada 3 trabajadores que se desempeñan en el segmento de los Servicios, hay 1 trabajador de los otros rubros más clásicos.

A fines de 2019 los ocupados totales eran 20,5 millones, de los cuales, 6,5 millones se desempeñaban en el sector privado formal, 3,4 millones en el sector público –-de estos, 2.6 millones ingresan en las plantillas de provincias y municipios–, 2,5 millones autónomos y monotributistas, y 8 millones, informales, no registrados.

En mayo del 2020 Argentina tiene 4 millones entre desocupados y desempleados; otros 11 millones que viven de changas o se desempeñan en el trabajo informal, este grupo tan heterogéneo suma 15 millones de personas, frente a 13 millones del trabajo formal y registrado.

Mapa del Trabajo Formal

A su vez, en el trabajo formal, los privados siguen siendo el principal empleador, con 6.500.000 de puestos y le sigue el Estado con 4.200.000 empleos.  Y hay un millón y medio de monotributistas. A priori, los trabajadores asalariados registrados pierden peso a costa de los cuenta propistas, lo que evidencia un aumento de formas de contratación precaria, aunque eso es harina de otra nota.