Brasil “más sólido” pero con peor nota a largo plazo

La agencia de calificación de riesgo S & P Global Ratings decidió rebajar la nota a largo plazo de Brasil de “BB” a “BB-“, cambiando la perspectiva de negativa a estable – lo que indica que la agencia no debe tomar otra decisión este año. S & P destacó en un comunicado que el país hizo un progreso “menor de lo esperado” en la legislación para corregir los problemas fiscales y evitar la escalada de la deuda.

“Aunque el gobierno ha avanzado en muchas reformas microeconómicas, fracasó  hasta ahora, en conquistar amplio apoyo del Congreso”, afirma. “Además, hubo señales o acciones divergentes que complican aún más la corrección fiscal, incluyendo medidas para el presupuesto de este año.

Para la S & P, ese conjunto de factores llevó a una lectura de que el compromiso político con las cuentas del gobierno y la capacidad de respuesta disminuyeron en relación a las expectativas anteriores. La decisión de dejar la perspectiva de la nota “estable” refleja el perfil externo del país, considerado más sólido, mientras que la “flexibilidad y la credibilidad” de la política monetaria ayudan a anclar la nueva nota para el próximo año, “equilibrando el debilitamiento fiscal y las incertidumbres para las elecciones de 2018 “.

S & P afirma que puede rebajar de nuevo el rating el año que viene si la debilidad en el balance de pagos perjudica el acceso de las empresas al mercado o generar un aumento acentuado de la deuda. Por otro lado, la nota puede mejorar si el próximo presidente implanta “una sólida y sostenible corrección fiscal”, anclada por el Congreso.

Para el estratega senior para emergentes del Crédit Agricole, Italo Lombardi, a pesar de los rumores que ya indicaban la posibilidad de corte, la decisión de S & P “sorprende”, ya que había expectativas de que la agencia revisara el rating sólo después del juicio del ex presidente Lula y la votación de la reforma de la Previdencia. Para él, el descenso no pasará “mudo” por los mercados. “El dólar debe subir más del 1%”, dice.

Según José Márcio Camargo, socio de la Opus Gestión de Recursos, el descenso ya estaba en gran parte precificado. El economista no descarta, sin embargo, que el descenso se refleja en algún aumento en los intereses en las próximas semanas. “Aumenta el costo de financiar la deuda pública, lo que genera un problema fiscal adicional.”

Para Raphael Figueredo, analista de Eleven Financial Research, el Ibovespa puede interrumpir en el corto plazo el rally que venía presentando, pero la decisión abre una oportunidad de compra a aquellos que perdieron las altas recientes de la bolsa y no impide el índice de continuar persiguiendo récords. “Pero la rebaja nunca es buena. La gente se aleja más del grado de inversión, lo que significa que va a tardar más para recuperar ese nivel “, dijo.

El descenso podría presionar un poco el cambio, pero no tendrá efecto sobre la política monetaria, según el economista Juan Jensen, socio de la 4E Consultoría. Para él, el Copom podrá cortar los intereses del 7% al 6,75% en febrero sin problemas. “La inflación seguirá baja”, afirma.

Para Alberto Ramos, jefe de investigación macroeconómica para América Latina de Goldman Sachs, el impacto de la reducción de la nota brasileña debe ser limitado, ante el escenario externo positivo y la ya conocida dificultad del gobierno en la aprobación de temas como la reforma de la Previdencia.

En los Estados Unidos, los ADR de las principales acciones brasileñas revertiron el alza tras el anuncio. Los papeles de Vale, que subieron un 2,28 por ciento en la sesión regular, retrocedieron un 0,30 por ciento poco después de las 19.00 horas, mientras que los ordinarios de Petrobras estaban estables, tras subir el 2,99 por ciento. El EWZ iShares MSCI Brasil, ETF que replica la cartera del Ibovespa en dólar, retrocedía el 0,70%, después de subir el 1,87% en la sesión regular

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