Wall Street se derrumba en otro lunes negro para los mercados

A pesar de las medidas tomadas por los bancos centrales el fin de semana, el pesimismo sigue marcando las ruedas bursátiles desde Asia hasta Europa.

El pánico regresó a las bolsas. Wall Street abrió en picada y debió suspender temporalmente las operaciones. Las plazas europeas también se desplomaban este lunes con caídas de hasta 9%por las consecuencias del coronavirus​ y pese a las medidas que tomaron los bancos centrales durante el fin de semana.

El Dow Jones cayó 9.76% y el Nasdaq, 6,12%.

A las 12:30 GMT (9.30 hora argentina), Londres caía un 7,1 %; Frankfurt, un 9,5 %; París, un 10,9%; Milán, un 9,6%; y Madrid, un 10,6 %.

Además, el barril de Brent caía más de 9%, situándose en su nivel más bajo en cuatro años, debido al desequilibrio provocado por una abundante oferta de crudo y una demanda que disminuye como consecuencia de la pandemia de coronavirus.

A media mañana, el Brent del mar del Norte para entrega en mayo valía 30,53 dólares en Londres, 9,81% menos que al cierre del viernes, poco después de haberse desplomado a 30,50 dólares, su nivel más bajo desde febrero de 2016.

En Nueva York, el barril de WTI, el petróleo de referencia en Estados Unidos, para entrega en abril perdía 7%, a 29,51 dólares, aún por encima de su último mínimo alcanzado el pasado lunes de 27,34 dólares.

La caída de las plazas europeas, en tanto, siguió al cierre en rojo de las bolsas asiáticas, en algunos casos con fuertes pérdidas, como Shanghai (-3,4%), Shenzhen (-4,83%) y Hong Kong (-4,03%).

La bolsa de Tokio cerró  en baja de 2,46% a 17.002,04 puntos, a pesar de medidas de urgencia anunciadas por el Banco de Japón.

Números rojos y barbijos, postales del inicio de la semana. (AP)

Por su parte, la bolsa de Australia se hundió un 9,7%, en un momento en el que los temores sobre el impacto económico del nuevo coronavirus sacuden los mercados mundiales.

El índice ASX 200, barómetro de los mercados australianos, cerró con una caída de 537,30 unidades, a 5.002,00 puntos. Los sectores industrial y energético son los más afectados, con pérdidas de más del 15%.

Según CommSec, filial del Commonwealth Bank of Australia, “los últimos anuncios de los bancos centrales no permitieron devolver la confianza a los inversores”.

La Reserva Federal estadounidense bajó su tasa de referencia a cero el domingo, como Donald Trump venía pidiendo desde hace meses, para tranquilizar a un mercado fuertemente afectado por las consecuencias de la epidemia del nuevo coronavirus.

La Fed bajó sus principales tasas a 0%-0,25% y anunció que iba a volcar al mercado 700.000 millones de dólares. La última vez que la Fed bajó las tasas a ese nivel fue en diciembre de 2008, en medio de la brutal crisis financiera de las “subprimes”.

“Los mercados comprenden que la recesión ya está de hecho garantizada. Las autoridades ayudan e inyectan dinero pero no pueden frenarla”, escribió Jasper Lawler, analista de London Capital Group.

Paralelamente a la Fed, el Banco Central Europeo (BCE) y los bancos centrales de Japón, Reino Unido, Canadá y Suiza flexibilizaron las condiciones de intercambios de divisas entre ellos, para poder garantizar un aprovisionamiento suficiente en dólares.

Sin embargo, esas medidas no lograron cumplir con el objetivo de tranquilizar a los mercados.

“Este gesto no tiene actualmente ningún efecto sobre los índices Futures (contratos a plazo en Estados Unidos) que volvieron (en la noche del domingo) a ponerse en modo cortocircuito“, señaló Vincent Boy, analista de mercado de IG France.

Los “cortocircuitos” se activan cuando la volatilidad del mercado es demasiado fuerte.

La caída en el mercado de futuros vaticinó la apertura desastrosa de Wall Street, a media mañana hora argentina. 

Al hundimiento de los mercados financieros se agrega el de las estadísticas económicas que superaron los pronósticos más pesimistas, particularmente en China, segunda economía mundial detrás de Estados Unidos.

La producción oficial china se contrajo por primera vez en 30 años y las ventas minoristas se derrumbaron.

“Esta baja de la actividad en China podría conducir a dificultades en el aprovisionamiento de las sociedades en Europa y Estados Unidos y provocar la quiebra de numerosas empresas”, advirtió el analista Vincent Boy.

La pandemia de covid-19 causó la muerte de más de 6.500 muertos en el mundo, de los cuales más de 2.300 en Europa, nuevo epicentro de la pandemia, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con información de EFE y AFP

Fuente: Clarín