Wagner, Roggio, Bernatza y Eurnekián, testimonios clave

Las declaraciones se dan el marco de la causa abierta a raíz de una bitácora de viajes oficiales, en los que se trasladaron durante años, importantes sumas de sobornos, detalladas de manera manuscrita en cuadernos, por Oscar centeno, el chofer del  Roberto Baratta, ex funcionario del Ministerio de Planificación Federal.

Carlos Wagner, que estaba detenido a raíz de estas revelaciones, dijo a la Justicia, que devolvían hasta un 20% del total del costo del contrato de una obra pública. El expresidente de la Cámara de la Construcción, brindó la declaración más trascendente para la investigación de los cuadernos de las coimas, al dar detalles sobre el reparto de la obra pública entre las empresas del sector y reconoció que existió un mecanismo de retornos y coimas a los exfuncionarios, sine mbargo no habló de aportes para las campañas políticas, lo que expone una cartelización de la obra pública sistemática. En ese sentido, lo más relevante fue la descripción de la metodología. Dijo que los adelantos, que eran de entre el 10 y el 20% del precio del proyecto y que sirven para poner en marcha el obrador y acopiar material, se devolvían a la banda del Ministerio de Planificación. Para hacer los primeros trabajos se utilizaba el IVA, que no se depositaba y se difería.El empresario arrepentido firmó un acuerdo con la Justicia, se convirtió en imputado colaborador del expediente y salió en libertad.

Aldo Roggio admitió ante la Justicia que hizo varios “pagos aislados” de US$ 100.000. Declaró como “arrepentido” ante el fiscal Carlos Stornelli. Es el dueño de la constructora Roggio y de Metrovías, entre otras empresas.

Luis Betnaza La mano derecha de Rocca dijo ser el responsable de los pagos al kirchnerismo. Dijo que autorizó “contribuciones” para destrabar un conflicto con Hugo Chávez. Quedó en la mira de una trama de coimas a nivel internacional.

El empresario Hugo Eurnekian, de Corporación América, se presentó espontánamente ante la Justicia para dar una declaración testimonial en la causa que tiene bajo la mira a un importante grupo de empresas, como los responsables de realizar “pagos ilegales” a los gobiernos kirchneristas. En este entramado se investiga una asociación ilícita cuya mayor responsabilidad recae sobre Cristina Kirchner. Ante el juez, Eurnekian admitió “pagos a campañas electorales” y aseguró que ese dinero iba dirigido a Roberto Baratta.

Hugo  Eurnekian actualmente tiene a cargo los negocios energéticos del grupo, como la petrolera Compañía General de Combustibles (CGC) y otros vinculados a petróleo y gas. Eurnekian participó de varias licitaciones del kirchnerismo a través de su constructora Helport. Entre las obras que ganó está la represa de Chihuido, en Neuquén, cuyo financiamiento iba a ser ruso, pero se frustró. “Hugo Eurnekian voluntariamente se presentó ante el juzgado que preside el Dr. Claudio Bonadío a los efectos de aclarar su situación frente a la mención de la dirección de su domicilio particular en “los cuadernos de Centeno”, informó Corporación América a través de un comunicado. “Hugo Eurnekian manifestó ante el juez que durante 2013 hizo un aporte a la campaña electoral y que dicho aporte lo hizo a título personal exclusivamente, con fondos propios debidamente registrados en sus declaraciones juradas impositivas”, agregaron.