Uber pierde la licencia para operar en Londres

Uber sufrió la pérdida de su licencia para operar en Londres, por segunda vez, luego de que la agencia de Transporte Británica concluyera que la compañía no es “adecuada” para operar en la ciudad.

Ayer, Transport for London (TfL) acusó a Uber de tener un “patrón de falla” y de violar las reglas que ponen en riesgo “la seguridad de los pasajeros”. Uno de los ejemplos citados por TfL es el de un conductor que pudo continuar usando la aplicación Uber incluso con la revocación de su licencia personal después de ser procesado por un delito penal.

La compañía reiteró que tiene “sistemas y controles sólidos para confirmar la identidad del conductor” y citó la realización de una auditoría permanente sobre todos los conductores. También anunció que planea usar pronto el “reconocimiento facial” .

Pero además, entre finales de 2018 y principios de 2019, el organismo británico de control, informó que al menos 43 conductores no habilitados hicieron más de 14,000 viajes a través de Uber, tras publicar sus fotos en cuentas de otros conductores.

TfL se enteró de estos últimos casos de fraude de identidad solo en noviembre. Tras un examen independiente realizado por la firma de consultoría Cognizant, TfL dijo que no tenía confianza en la capacidad de Uber para evitar que el problema se repita.

La agencia también descubrió que varios conductores suspendidos por el organismo de control o suspendidos por Uber, podían seguir trabajando usando nuevas cuentas. Según TfL, es una “preocupación que los sistemas Uber parezcan ser relativamente fáciles de manipular”. También agregó que no se identificaron problemas similares en otros servicios de transporte privado que operan en Londres.

“Si bien reconocemos que Uber ha mejorado, es inaceptable que haya permitido a los pasajeros subir a automóviles con conductores potencialmente sin licencia o sin seguro”, dice Helen Chapman, directora de licencias, regulación y carga de TfL.

Uber, que tiene 3.5 millones de usuarios y 45,000 conductores en Londres, no negó las acusaciones de TfL, pero consideró la decisión “extraordinaria y engañosa”. Dijo que mientras tanto apelará y “continuará operando normalmente”. Según las leyes de transporte privado de Londres, Uber tiene 21 días para presentar una apelación y puede continuar operando durante todo el proceso.