Telefónicas podrían ofrecer TV satelital en 2020

El proyecto de ley de Fomento de Despliegue de Infraestructura y Competencia de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, conocido como “Ley Corta”, podría obtener dictamen de comisión en el Senado pasado mañana luego del acuerdo alcanzado entre el oficialismo y la bancada peronista que responde a Miguel Ángel Pichetto. Sin embargo, la posibilidad de que las telefónicas puedan brindar televisión satelital en las grandes ciudades quedará postergada hasta julio de 2020, en lugar de habilitarse en enero de 2019 como estaba previsto en el texto original. Tanto Claro como Telefónica “dieron el visto bueno en una reunión que tuvieron con el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, hace diez días”, consigna el diario Página/12 en su edición de este lunes. Los que se verán perjudicados con esta medida son los consumidores que tendrán que seguir esperando para tener acceso a una mayor oferta, con competencia entre los servicios.

Del encuentro con Ibarra participaron Federico Rava, presidente de Telefónica Argentina; Julio Porras, CEO de Claro Argentina; y Carlos Moltini, CEO de Telecom Argentina, entre otros ejecutivos de esas firmas. Fuentes cercanas a la negociación aseguraron a este diario que allí se consensuó demorar la posibilidad de que las telefónicas brinden televisión por satélite.

No obstante, la postergación es un triunfo también de los pequeños cableros del interior que en las audiencias organizadas por la Comisión de Sistemas y medios del Senado manifestaron sus críticas a la posibilidad de que las telefónicas pudieran brindar televisión satelital a partir de enero del próximo año.

El texto modificado, que pasado mañana obtendría dictamen de comisión, establece que las telefónicas recién podrían brindar televisión satelital a partir de julio de 2020, pero solo en Buenos Aires, Córdoba y Rosario. En enero de 2021 esa posibilidad se extenderá al resto de las ciudades de más de 100.000 habitantes, mientras que en las localidades de menos de 100.000 habitantes (no 80.000, como en el texto original), recién podrán hacerlo a partir del 1 de enero de 2022.

El proyecto también prevé el uso compartido de infraestructura pasiva y la liberación del espectro de Arsat. El primer punto habilita a los licenciatarios privados a compartir torres, postes y ductos entre sí y el Ente Nacional de Comunicaciones será el encargado de intermediar cuando surjan conflictos. El espectro en poder de Arsat, por su parte, será licitado entre los privados, posiblemente antes de fin de año. Una vez aprobado en el Senado, el proyecto deberá pasar por la Cámara de Diputados donde todavía no está claro si cuenta con los votos para ser aprobado.

Fuente: Página/12