Socio comercial. Brasil estima a la baja su PBI para este año

Atropellado por los acontecimientos de mayo, el PIB del primer trimestre -en línea con lo esperado- pareció un número relativo a un período aún más distante. Incluso antes de conocer el resultado de enero a marzo, la huelga de los camioneros ya había provocado una ola de revisiones hacia abajo en las proyecciones para 2018. Si antes de la paralización el sentimiento entre los economistas era que la recuperación había bajado un escalón, después de ella hablar en expansión por debajo del 2% parece algo a punto de convertirse en un lugar común.

De un relevamiento efectuado entre 16 instituciones financieras o consultoras, 12 revisaron hacia abajo la proyección para el crecimiento del PIB de este año. Así, la estimación media cayó del 2,25% al ​​1,86%. El muestreo arroja que ya no son tan raras las proyecciones más cercanas al 1,5%, como la del Bank of America, y ya hay quienes, como la 4E o Arx Inversiones que incluso llegan a mencionar un índice un poco por debajo de eso. El pasado miércoles, una frase bastante escuchada entre los analistas fue que el año sería “de aquí para peor”. El empeoramiento en la percepción sobre el ritmo de la actividad queda clara en las previsiones para el segundo trimestre. Antes, se esperaba una tasa en torno al 0,8%, por encima de la registrada en los tres primeros meses del año, Ahora, la expectativa es algo cercano a cero. En el primer trimestre ante el último del año pasado, el producto creció el 0,4%

Las estimaciones sobre los efectos directos e indirectos de la huelga varían de 0,3% a 1% en el PIB del año. Además de la parada en la producción de diversos sectores, la lectura es que habrá una sacudida en la confianza de las empresas y de los consumidores, que ya venía cayendo. El empeoramiento en las expectativas necesariamente contribuirá a frenar las inversiones, justamente una de las líneas que más decepcionaron en el PIB del primer trimestre. De enero a marzo la inversión creció sólo 0,6% cuando la expectativa de mercado era del 1,5% y el panorama a mediano plazo no es mejor.   “Es difícil que una empresa establezca planes antes de octubre. “Está con la mano en el freno”, dicen.

Los números de los actores.

El banco Fibra cree que la huelga va a sacar 1 punto porcentual del PIB este año y por lo que revisó la proyección del 2,8% al 1,8%. De ese corte, el 0,7 punto se debe a los efectos directos de la paralización y 0,3 punto, a los indirectos, como el deterioro de las expectativas. Votorantim, que redujo la proyección del PIB del 2,2% al 1,8%, ve un impacto negativo de 0,2 a 0,3 puntos. Para el Santander, la huelga debe sacar el 0,7 punto porcentual del producto en 2018. “Hay el impacto directo de pérdidas de producción, comercio y servicios, y el indirecto, que es el sacudido de la confianza”, afirma el economista Rodolfo Margato. La confianza, que ya venía cayendo desde abril, puede retroceder más, lo que llevaría a un crecimiento más moderado en el tercer y cuarto trimestres. Para el período de abril a junio, el banco revisó la estimación de alza del 0,8% al 0,2%. En el año, la proyección fue del 3,2% al 2%. El medio punto restante en la revisión de 2018 se debe a la frustración con la actividad a principios de año, confirmada por el PIB del primer trimestre. Según Margato, un crecimiento por debajo del 2% no es el escenario del banco, pero hay esa posibilidad. El plantea que, antes de la paralización, ya había recortes en las estimaciones de actividad, un movimiento que debe hacerse más amplio a partir de ahora. “El Focus debe mostrar en las próximas semanas revisiones considerables en el PIB”. En cuanto al resultado del primer trimestre, el mercado de trabajo fue determinante para la desaceleración en relación a lo previsto. En este aspecto, las perspectivas no son de las mejores. “El ritmo del empleo formal está muy por debajo de lo exigido para llegar a nuestra previsión de 900 mil plazas creadas este año”. Esta lentitud en la reanudación del empleo seguirá teniendo sus efectos en el comercio y los servicios.