Sin congelamiento de tarifas, el IPC no bajará del 4% mensual en 2020

Luego de aumentar 3.600% la luz y 2.400% el gas en sólo tres años y medio, la administración de Mauricio Macri dejará un sistema energético dolarizado que presiona sobre los precios ante cada devaluación y una serie de subas ya comprometidas pero freezadas durante el período electoral: por un lado, la actualización semestral del gas que se pateó de octubre a enero y, por otro, el pago del aumento de los meses de invierno que ya fue otorgado a las empresas pero que los usuarios residenciales recién pagarán en verano. Un cóctel que, de mantenerse el esquema actual, haría saltar las facturas de ese servicio cerca de 60%.

“Al haberse dolarizado los contratos con las empresas, el salto en el tipo de cambio implica que el Estado sigue aumentando las tarifas o continúa haciéndose cargo de una parte significativa del costo de la energía”, apuntó Ecolatina. Con la última corrida, los costos de generación eléctrica se dispararon 35%.

En ese marco, la consultora planteó que de sostener el congelamiento que aplicó Macri en el semestre electoral se complicaría aún más el equilibrio de las cuentas públicas. Pero si se levanta, llevaría a la inflación al 4% mensual en el inicio de 2020 “incluso en un contexto de estabilidad cambiaria”.

La semana pasada, el PJ le entregó al candidato un documento con las propuestas de sus equipos técnicos. El apartado de energía fue el que más ruido generó. Con la participación de Federico Bernal, un especialista cercano a Julio De Vido, y técnicos ligados al Sergio Lanziani, actual ministro de Energía de Misiones y posible futuro secretario nacional del área, el texto propuso un congelamiento de las tarifas por 100 días mientras una comisión revisa los costos reales de la producción y el transporte de gas y electricidad.

Además, planteó la necesidad de intervenir los respectivos entes reguladores, el Enargas y el Enre, al considerar que sus conducciones actuales “representan exclusivamente los intereses de las empresas operadoras”.

Esto generó temor en las compañías del sector, que fueron de las más beneficiadas en la era Cambiemos pero que entraron en cortocircuito con Macri tras el congelamiento de los combustibles. Según supo este diario, fue Guillermo Nielsen, otro de los “secretariables”, quien les transmitió tranquilidad a los empresarios al plantearles que “Alberto tiene otras ideas”.

El ex secretario de Finanzas impulsa un proyecto de ley para el desarrollo de Vaca Muerta que, lejos de ampliar subsidios para evitar tarifazos, plantea nuevos beneficios fiscales para fomentar la inversión privada.

BAE