Señales cruzadas a los gobernadores, tensión con los jefes sindicales y renovados interrogantes sobre la relación con el Congreso

Señales cruzadas a los gobernadores, tensión con los jefes sindicales y renovados interrogantes sobre la relación con el Congreso

La relación del Gobierno con los jefes sindicales vuelve a mostrar puntos de tensión esta semana, con la anunciada desregulación del sistema de obras sociales y otras medidas. También, por la fijación del salario mínimo, mientras la dirigencia de la CGT advierte que estudian convocar a un segundo paro nacional contra la gestión de Javier Milei. En paralelo, se mantiene abierto el frente con los gobernadores -entre algunos gestos para tender puentes- y con el Congreso, otra vez en la mira presidencial.

Como consecuencia de la caída de la Ley Ómnibus, el oficialismo dejó trascender que estudia una serie de decretos y también proyectos específicos para mandar al Congreso en sesiones ordinarias, es decir, a partir del 1° de marzo. En el inicio de la semana, además, el titular de Diputados, Martín Menem, formalizó finalmente la representación de la Cámara baja para terminar de integrar la comisión bicameral encargada del análisis de los DNU.

La situación del Congreso se vincula directamente con la tensión entre el Ejecutivo nacional y los gobernadores, luego de la carga presidencial sobre la oposición por el fracaso del megaproyecto de ley en Diputados. Guillermo Francos volvió a abrir puertas: un encuentro con mandatarios de las provincias del Norte, a la vez que la decena de jefes provinciales de lo que fue JxC reclama una convocatoria de la Casa Rosada.

Varios gobernadores ya decidieron ir a la Justicia con reclamos por el recorte de fondos, en especial los vinculados con el sistema educativo. Pero en el más alto nivel del Poder Judicial observan con cierto malestar que la política no resuelva sus temas y los termine colocando en el camino de la Corte Suprema.

El Gobierno acaba de recurrir a la Corte a raíz de las medidas tomadas en el ámbito de la justicia del Trabajo contra los artículos del mega DNU que impulsan una reforma laboral, rechazada por la CGT.

Existen en paralelo otros puntos de disputa en ese terreno. En el inicio de la semana, se avanzó con la reglamentación de la desregulación del sistema de obras sociales. Y también se definió el aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil, por debajo de la demanda de la CGT: alrededor del 30%, mientras que los jefes sindicales demandaban 85%.

Milei había rechazado tomar esa medida luego del fracaso de la reunión del Consejo del Salario, por falta de acuerdo entre los representantes sindicales y de las entidades empresariales. Los dirigentes de la CGT acusaron al Gobierno de operar para que ese encuentro terminara sin acuerdo. Por ley, la secretaría de Trabajo debe resolver la cifra al fracasar la reunión del consejo.

También esta semana debería ser convocado el encuentro para fijar el aumento del salario docente. Fuentes vinculadas al área rechazan -como lo hizo el Presidente- que se trate de una “paritaria” nacional, porque los salarios corresponden a las provincias. De todos modos, la reunión de funcionarios y gremios sería realizada como un marco para fijar el monto de referencia nacional.