Se piden más microcréditos online para pagar deudas

Para muchos consumidores el banco no es un lugar adonde encontrar respuestas para tapar el “bache” financiero, en general porque no califican para recibir un préstamo (o no pueden ampliar una línea crediticia ya abierta en un banco convencional), o por la merma de la oferta crediticia. Otra función de estos micropréstamos es pagar los vencimientos hasta poder cobrar el sueldo.

Frente a la crisis, cada vez más gente pide “microcréditos” a las “Fintech”, que prestan pequeños y medianos montos a través de apps y páginas web, con acreditación a las pocas horas y plazos de devolución que pueden ser de sólo días, o de varios años.

Las propuestas son diversas, así como sus tasas, pero todas tienen algo en común: notaron un alza fuerte en la demanda.

Vivus, por ejemplo, ofrece pequeñas asistencias de entre $ 1.000 y $ 15.000 (aunque la primera vez, no más de $ 7.000) a devolver en un plazo de 7 a 30 días, con la chance de extenderlo hasta un mes más pagando un extra. Es costoso: si se piden $ 10.000, en 30 días se debe devolver $ 13.993. Pero el único requisito es mostrar el DNI, y para gente que trabaja “en negro” o sin antecedentes crediticios, puede ser la única opción.

En el caso de Vivus, su crecimiento se da a un ritmo de 15% anual en cantidad de préstamos, que rondan un monto promedio de $8.500. Desde la empresa remarcan que “cambió el uso que se le da al préstamo” consignan desde la compañía, la primera causa de solicitud es pagar la tarjeta de crédito y lo vinculado a imprevistos, como el arreglo de la casa o del auto que se usa como herramienta de trabajo, o gastos médicos, se mantiene en el segundo lugar.

Moni, otra “fintech”, da minicréditos de hasta $ 30.000 que se acreditan en una cuenta bancaria, de la que luego debita las cuotas. Ofrece, además, usar los fondos otorgados para hacer, en su misma plataforma, la recarga de la SUBE o el pago de facturas.

Una encuesta hecha por la empresa entre más de 1.300 clientes reveló que el 29% usó la plata para pagar deudas y el 18%, para “llegar a fin de mes”. Además, el 8% pagó servicios y otro 8% cubrió gastos cotidianos varios.

Destinos de los créditos “fintech”

En el caso de la “fintech” Afluenta, la propuesta es reunir dinero de gente con ahorros para prestársela a personas que necesitan plata, ofreciéndoles a ambas partes tasas más atractivas que las de los bancos y financieras comunes. Así, hoy está dando préstamos de $ 59.300 en promedio que, según el perfil de riesgo del solicitante, tienen tasas del 59,5% al 98% anual.

“Tras la crisis de este año, la demanda de préstamos arrojó un crecimiento del 71%”, contaron. ¿A qué lo atribuyen? Primero, a que muchos buscaron adelantar compras ante posibles subas de precios o refinanciar deudas con plazos más largos y menores costos financieros. Segundo, a la mayor aparición de “gastos imprevistos”. Y en tercer lugar, a que “los bancos deciden no otorgar créditos para colocar su dinero en inversiones que les resultan más rentables, y así, las Fintech pasan a cubrir esa demanda”.

“Sin lugar a duda, la situación actual empuja a los destinos vinculados a la consolidación de deuda, la refinanciación de tarjetas, el pago de servicios y los gastos imprevistos”, aseguraron.

En Afluenta, si en 2015 sólo el 17% de los préstamos se otorgaban para consolidar deudas, en 2017 fueron el 21%, en 2018 el 26% y este año, el 30%. Mientras, el destino de refacción y construcción de vivienda, que hasta 2017 era el principal, con un 24% de participación, pasó a tener actualmente un 21%. Y el de cambiar el vehículo, en igual lapso, cayó del 15% a menos del 8%, informaron.

Por su parte, Ualá, empezó en enero a dar préstamos de $ 5.000 a 6 meses como mínimo y de $ 200.000 a 24 meses como máximo, buscando también tener mejores tasas que las de mercado y requisitos más inclusivos.

“Un tercio los pide para gastos no previstos como reformas en inmuebles o arreglar autos, otro tercio para gastos personales y un 20% para cancelar deudas previas o pagar la tarjeta de crédito con una tasa menor”, contaron. Por ahora, 60 mil de sus más de 1.200.000 clientes tienen la opción habilitada. Ya dieron $ 38 millones, a un promedio de $ 36.000 por crédito.

Con información de Clarín