Se complican tanto las reelecciones de Macri como la de Vidal.

En cuanto al dólar, cuesta creer que si la corrida contra el peso se acelera, el Gobierno decida antes de las elecciones quedar en una actitud contemplativa, viendo como sus chances de reelección se alejan minuto a minuto al ritmo de la suba del riesgo país.

Por Willy Kohan

Está claro que si el Gobierno no logra estabilizar al dólar es muy difícil que prosperen los precios esenciales, tampoco bajar la inflación ni mejorar las expectativas. La reelección a nivel nacional y sobre todo en la provincia de Buenos Aires se complica.

Crecen las chances de Cristina y el cuadro se agrava en un círculo vicioso muy complejo para administrarlo de aquí a fin de año. Por ahora el Fondo exige reservas cuidadas, como los precios, no se pueden tocar.

Se especula desde la conveniencia de anticipar las elecciones para definir quién manda y evitar una sangría de reservas; a las más variadas galimatías para que se baje Mauricio Macri de la candidatura y sea reemplazado por un acuerdo de Cambiemos con el Peronismo, liderado por María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta.

El plan V o el plan H, iniciativas que se observan como una traición en el macrismo de paladar negro que rodea al Jefe de Estado.

En cuanto al dólar, cuesta creer que si la corrida contra el peso se acelera, el Gobierno decida antes de las elecciones quedar en una actitud contemplativa, viendo como sus chances de reelección se alejan minuto a minuto al ritmo de la suba del riesgo país.

También se opina mucho sobre el giro intervencionista en materia económica que tuvo que realizar el Presidente para conformar a sus socios políticos del radicalismo que le reclaman aún más dureza con el establishment. Pero sobre todo como un guiño a la peligrosa ley de Góndolas de Elisa Carrió, protagonista ayer casi de un Cajón de Herminio en el distrito donde Macri tiene más apoyo. Desde luego, los votantes de Macri en Córdoba, son también votantes de Schiaretti y lo fueron de De la Sota.

Volviendo al Macri alfonsinista de las últimas semanas, el temor es que los controles de precios, si fracasan, terminen derivando en controles de cambios. Las tarifas, de hecho, ya están congeladas y pesificadas Al fin y al cabo lo reconoció Nicolás Dujovne en su última aparición en la TV cuando le preguntaron qué sentía del pasaje de la Argentina prometida de las inversiones, a la actual de las inspecciones. “Tenemos que estar preparados para tomar las medidas que sean necesarias en el contexto en el que nos toca operar”.

Por lo pronto, en la City piden al Gobierno que use las reservas para recomprar bonos argentinos que hoy están sobre castigados por la llamada doble herencia crítica en materia monetaria y sobre todo fiscal, la que dejó Cristina y la que sumó Macri. Algunos especialistas argumentan que puede costar mucho menos rescatar el Bonar 20 por unos 700 millones de dólares, detener la suba del riesgo país, dar una señal contra el default, y no tener que salir todos los días a apagar un incendio en el mercado de cambios