Schmid y la crisis en la CGT: “El ciclo del triunvirato está agotado”

La CGT quedó ayer un paso más cerca de la fractura. La conducción colegiada que se hizo cargo en agosto de 2016 de una central obrera que buscaba una nueva brújula tras la derrota electoral del peronismo tiene los días contados. Así lo admitió uno de sus miembros, Juan Carlos Schmid, el hombre del moyanismo en el terceto cegetista, que conduce el sindicato de Dragado y Balizamiento.

“El ciclo del triunvirato está agotado”, afirmó Schmid pocos días antes de la protesta contra el Gobierno convocada por Camioneros y que divide aguas en el frente gremial, a partir de las deserciones en cascada que se anunciaron en los últimos días.

El sindicalista fue categórico al hablar de la crisis (a esta altura terminal) que atraviesa el triunvirato que conforma junto a Héctor Daer, titular del sindicato de Sanidad (en representación del sector de los “gordos”), y Carlos Acuña, de los trabajadores de Estaciones de Servicios (por el barrionuevismo).

“Desde diciembre, cuando la mayoría de los sindicatos grandes desobedecieron el mandato que dio el triunvirato, ahí se entró en una crisis profunda y me da la impresión que el ciclo está agotado. Tenemos miradas diferentes de la realidad”, sostuvo en radio La Red. También reveló que existen gestiones para convocar a un Congreso de la central obrera que elija una conducción unipersonal. Pablo Moyano reveló que Camioneros impulsará ese Congreso para marzo o abril ( ver aparte). Según Schmid, “el problema es que si nosotros tomamos decisión en el co- lectivo y después las desconocemos tenemos un problema serio”.

En rigor, ya a principios de mes las acusaciones entre triunviros no apelaba a metáforas. Cuando Daer anunció que su gremio y él personalmente se bajaba de la marcha de camioneros, Acuña lo cruzó sin alegorías. “Algunos dirigentes se creen que son artistas de televisión. Faltan al Consejo Directivo y van a hablar mal de la CGT a la tele. Responden a otros intereses, antes le decían carneros”, lanzó. El moyanismo había conseguido un aval formal de la CGT para la marcha del próximo miércoles a la Avenida 9 de Julio y Belgrano, amparado en los gremios chicos. Paradóji- camente, el propio barrionuevismo se acaba de bajar de la protesta.

Tampoco movilizarán los gremios del sector “independiente”, los “gordos” y hasta algunos aliados K, como Víctor Santa María, de los encargados de edificios.

Schmid también se refirió a la relación con la gestión de Cambiemos. “La CGT tiene relación con el Gobierno, tuvimos momentos de tensión y otros de dialogo. Hoy no hay diálogo porque la reforma previsional dio un quiebre importante en las conversaciones”, manifestó. “El Gobierno no dio confianza y dudo de las intenciones que tiene. En el contexto de la reforma previsional, el Ministro de Trabajo discutió la reforma laboral sobre tres pilares antes de las elecciones y después ocurrió algo diferente. O se presentan mal los temas, o se dice una cosa y luego se ejecuta otra”, argumentó el dirigente, que confirmó su presencia en la marcha del 21F.

Para Schmid, “hay muchas razones para protestar” y negó que la mo- vilización responda a un deseo de Hugo Moyano de medir fuerzas con la Casa Rosada en momentos en los que la Justicia comenzó a avanzar en investigaciones que lo comprometen. “La protesta del miércoles tiene una serie de demandas que están en la agenda social y económica, que tienen que ver con el deterioro de los trabajadores, más allá de la disputa Moyano- Macri, acá hay muchos problemas”, agregó. “¿Lo imagina a Moyano como secretario de la CGT?”, le preguntaron. “No creo que Moyano lo esté planteando, de todas maneras digo que el ciclo está terminado, no olvidemos que los mentores del proceso de unidad fueron Caló, Barrionuevo y Moyano”, respondió. ■

Fuentes: Perfil. Clarín