Salerno, director de Compass: “Se observan dos riesgos para los bancos en esta nueva etapa”

Juan Salerno, director de Compass Group, administradora de fondos comunes de inversión (FCI), dialogó con Bank Magazine sobre el cambio de gobierno y cómo pueden quedar reconfiguradas las inversiones de mediano y largo plazo. ¿Cuáles son los sectores que ganan y pierden con el nuevo Presidente?

Por Mariano Jaimovich

-¿Cómo analiza la nueva situación política del país desde lo financiero?

-El nuevo gobierno se enfrenta a una situación muy compleja, donde recibe un país con una elevada tasa de inflación, una recesión que no muestra señales de ceder, control de cambios y vencimientos de deuda con privados y multilaterales muy desafiantes hacia adelante. Nuestra visión es que deberá tomar medidas duras y encarar la renegociación de la deuda lo antes posible (tanto con el FMI como con los acreedores privados). Consideramos que comenzar a brindar señales en este sentido, junto a una rápida conformación del Gabinete son pasos necesarios para comenzar a generar credibilidad y alejar incertidumbre en el mercado.

-En esta coyuntura, ¿cuáles son las perspectivas para el sistema financiero?

-El sistema financiero va a ser uno de los grandes protagonistas, por las buenas o por las malas. Se observan dos riesgos para los bancos en esta nueva etapa. El primero radica en cómo se verán afectados por la baja de tasas dado el desarme de las Leliqs. El segundo riesgo que enfrentan los bancos es el direccionamiento del crédito. Ambas combinatorias podrían afectar la rentabilidad esperada.

-En base a este nuevo marco político, ¿qué inversiones ve con mejores perspectivas?

-Continuamos priorizando en renta fija emisores con buena calidad crediticia que pueden protegernos e, incluso, dejarnos una rentabilidad relevante en dólares. En ese sentido existen bonos corporativos y sub-soberanos que cumplen con ese fin. A su vez, esperamos que el mercado de acciones comience a brindar oportunidades dada las valuaciones actuales.

-¿Cuáles son los mejores papeles para resguardar los ahorros?

-Nuestra visión es que la nueva administración le va a dar un empuje muy fuerte al consumo, la construcción y la industria. La baja en la tasa de interés sumado a la emisión monetaria, generaran un viento de cola en estos sectores. Por otro lado, nos mantenemos cautelosos en los sectores más expuestos a las regulaciones como es el caso de los servicios públicos, y consideramos que los bancos podrían verse afectados por desarme de Leliqs y merma en la rentabilidad producto de la disminución de tasas.

-¿Da por sentado que las tasas de interés van a bajar?
-Todas las declaraciones del nuevo gobierno van en ese sentido, e incluso creemos que es razonable que bajen en términos reales. Las últimas medidas adoptadas por el Banco Central van en esa dirección. Para esto último, lo importante es generar credibilidad y que las tasas más bajas sean una invitación para correr al dólar.

-Justamente, ¿qué puede suceder con el dólar? 

-Creemos que la situación en términos competitivos del dólar es alta. Pero aquí hay que diferenciar al dólar oficial con respecto al dólar financiero. El dólar financiero no obedece necesariamente a cuestiones de competitividad y para su estabilidad necesitamos, además, consistencia macroeconómica y credibilidad. El tipo de cambio tras la salida de la crisis 2001/2002 llegó a ser casi 100 pesos por dólar medidos al día de hoy, siendo el dólar implícito en operaciones financieras cercano a los $80 actualmente.

-¿Qué análisis hace del ajuste mayor del cepo por parte de Sandleris?

-Lamentablemente el ajuste al cepo era necesario. La última semana antes de las elecciones el BCRA perdió reservas por alrededor de u$s4.500, con lo cual el esquema anterior se volvió insostenible. Las nuevas medidas generan sin dudas presión sobre el tipo de cambio financiero y una ampliación en la brecha cambiara, pero ese dólar no hace perder reservas y el dólar atesoramiento sí. Recordamos que durante el último gobierno de Cristina Fernández Kirchner (2011-2015) la brecha cambiaria tuvo un promedio del 40%, con picos que llegaron a alcanzar el 80%. Nos parece que la medida tiende, sobre todo, a preservar reservas y dejar un Banco Central menos golpeado para el 2020.-