Rooftop Bars: las mejores vistas de Barcelona

Los “rooftop bars” son furor en todas partes del mundo, ya que ofrecen la oportunidad de tomar algo rico con vistas imponentes de las ciudades. Barcelona, además de su fuerte impronta artística y la belleza de cada una de sus calles; tiene una importante cultura gastronómica y de bebida. Es una ciudad de jóvenes, y por eso los bares en terrazas pisan con gran fuerza.

Ideales para disfrutar en los meses cálidos del verano, los rooftop bars ofrecen una vía de escape al calor y movimiento de las calles, para mirar todo desde arriba, con tu trago preferido o una caña en mano. Compartimos algunas opciones para disfrutar de una experiencia única con vistas inolvidables y para todos los gustos:

1. ALAIRE TERRACE BAR – HOTEL CONDES DE BARCELONA

Emplazado en una de las calles más lujuriosas de la ciudad – el Passeig de Gràcia – el hotel Condes de Barcelona presenta un bar que ocupa el techo entero del hotel. Además de la deco chic blanca con luces celestes, las vistas son realmente imponentes. Desde ahí se puede ver La Pedrera, una de las casas más emblemáticas de Gaudí, y La Sagrada Familia un poco más atrás.

2. SKY BAR – GRAND HOTEL CENTRAL BARCELONA

Localizado en la terraza del prestigioso hotel, Sky Bar es uno de los rooftop bars más conocidos de la ciudad; debido a su locación exclusiva y a sus vistas fantásticas de la ciudad. Erguido sobre la Via Laietana, en el límite de la parte antigua de la ciudad, la terraza ofrece una pileta infinita, buena comida y precios accesibles, al menos para un bar en semejante lugar.

3. TERRAZA LA ISABELA – HOTEL 1898

Este hotel se encuentra en Las Ramblas, es decir, justo en el medio del “hotspot” más turístico de la ciudad. Sin embargo, al subir en el ascensor al piso más alto, donde se encuentra el bar, se llega como a un oasis, alejado de todo ruido y bullicio. Se trata de uno de los rooftop bars más cómodos de Barcelona, con sillones cómodos y sillas almohadonadas esparcidas por el deck de madera. Es ideal para ponerse bien cómodo, pedir un trago fresco, y disfrutar de las vistas más tradicionales sin estar rodeado de turistas.