Ramallo: El coronavirus ataca al Bitcoin y temen sobre su futuro

Por Rubén Ramallo

Los duros golpes que están sufriendo los mercados financieros globales a partir de la expansión de la pandemia del coronavirus comenzaron a cobrar nuevas víctimas que hasta no hace mucho tiempo se mantenían inmunes. Se trata de las criptomonedas.

Los expertos en este tipo de activos consideran que la situación es extraña, sobre todo si se tiene en cuenta que las criptodivisas llevaban mucho tiempo considerándose como un valor refugio para muchos.

Según la experiencia de los últimos años, mientras los mercados iban por un lado, las criptodivisas solían ir por otro, y la influencia de los ciclos económicos tradicionales que se aprecian en los mercados bursátiles no solían tener impacto en ellas.

Pero de repente este planteo quedó superado por los acontecimientos, como todo lo que rodea al coronavirus.

“Bitcoin está siendo arrastrado por todo lo que sucede con los mercados tradicionales y se coloca en la misma canasta especulativa que los mercados de valores”, escribió recientemente Mati Greenspan, fundadora de Quantum Economics, en una nota.

Desde el sitio especializado CoinTelegraph sostienen que el coronavirus ha sido en realidad causa indirecta de este abrupto cambio en el escenario.  

En tal sentido, según la opinión de sus analistas lo que ha determinado este fenómeno ha sido el anuncio de Donald Trump del 11 de marzo, referido a las medidas que ha tomado Estados Unidos, para contener la recién declarada pandemia,como por ejemplo suspender todos los vuelos a Europa por 30 días, a excepción del Reino Unido.

El impacto inicial una vez conocido el anuncio ha sido devastador, pues en cuestión de horas el Bitcoincash bajó un 35%, seguido de cerca por el Litecoin, con el 32 por ciento.

En el caso del Bitcoin, el derrumbe también ha sido de proporciones, pues cedió un 26% en cuestión de horas, pues pasó de los 8.000 dólares a poco menos de 6.000 dólares.  

Ante esta nueva realidad, surgen preguntas en cuanto a su viabilidad como moneda o como una reserva de valor estable, más aún en un contexto de alta incertidumbre, que según todas las opiniones se mantendrá durante varios meses. Esas preocupaciones, así como otras sobre su regulación, son las que llevan a muchos inversores a tomar posiciones defensivas y a la espera de lo que suceda tanto en el aspecto sanitario como financiero.

“Hemos visto una aversión a los activos de riesgo en todos los mercados”, dijo Jamie Farquhar, gerente de cartera de la firma de criptomonedas NKB, con sede en Londres. “El Bitcoin ciertamente no es inmune a eso”.