¿Qué pasará cuando Amazon domine todo los mercados?

El comercio electrónico llevó los productos de imitación -que antes se limitaban a los mercados de pulgas- al canal de ventas comercial global, y Amazon es por mucho el gigante de este sector. Sin embargo, los libros ofrecen una muestra de la complejidad del problema. El modelo de negocios de Amazon promueve la piratería advierten desde el sector editorial, y detallan riesgos y consecuencias.

La guía Sanford de terapéutica antimicrobiana es un manual médico que recomienda la cantidad correcta del medicamento adecuado para tratar padecimientos como la neumonía bacteriana o las heridas infectadas. Hay vidas que dependen de ella.

No es el tipo de libro que cause confusión en una persona dedicada a la medicina ni la haga preguntarse: “¿En la dosis recomendada está escrito un ‘1’ o un ‘7’?”. Sin embargo, esa es precisamente la posibilidad que ha acechado a la editorial de la guía, Antimicrobial Therapy (AMT), durante los últimos dos años mientras enfrentaba un torrente de copias falsas -muchas de las cuales se imprimieron con mala calidad y son difíciles de leer- que se venden en la enorme librería en línea de Amazon.

“Esto amenaza a muchos pacientes y a nuestro negocio”, dijo Scott Kelly, vicepresidente de la editorial.

Los problemas de Kelly se originan directamente en el dominio que tiene Amazon del negocio de los libros. La empresa vende más de la mitad de los libros en Estados Unidos, incluidos los volúmenes impresos nuevos y usados, así como los formatos digitales y en audio. Amazon también es una plataforma para otros vendedores, una editorial, una imprenta, un sitio para libros autopublicados, un centro de reseñas, un proveedor de libros de texto y un distribuidor que ahora dirige su propia cadena de tiendas físicas.

No obstante, Amazon adopta un enfoque laxo respecto de lo que se vende en su librería, pues nunca revisa la autenticidad, mucho menos la calidad, de lo que vende. No supervisa organizadamente a los raudales de vendedores que han llegado a su sitio.

Un laberinto. La foto muestra el almacén de libros de Amazon (RALPH FRESO, REUTERS)

Eso ha dado como resultado una suerte de anarquía. Las editoriales, quienes escriben y grupos como el Sindicato de Autores dijeron que ha aumentado la piratería de libros en Amazon. La empresa ha sido reactiva en vez de proactiva al lidiar con el asunto, dijeron, pues a menudo toma medidas únicamente cuando un comprador se queja. Muchas veces, agregaron, no hay ningún medio para apelar.

El alcance de la piratería en todo Amazon va más allá de los libros. El comercio electrónico ha llevado los productos de imitación que antes se encontraban en los mercados de pulgas al canal de ventas comercial, y Amazon es por mucho el gigante de este sector. Sin embargo, los libros ofrecen una muestra de la complejidad del problema.

“Ser un monopolio tecnológico implica que no tienes que preocuparte de la calidad”, dijo Bill Pollock, un editor de San Francisco que ha lidiado con versiones falsas de los libros de informática de su firma en Amazon.

Una vocera de Amazon negó que la piratería de libros fuera un problema: “Este informe cita un puñado de quejas, pero incluso unas cuantas ya son demasiadas y seguiremos trabajando para que no haya ninguna”. La compañía señaló que prohibía estrictamente los productos de imitación y el año pasado rechazó las cuentas de más de un millón de supuestos “malos agentes”.

Qué pasa después de que un gigante tecnológico domina una industria es una pregunta cada vez más importante a medida que quienes legislan y regulan comienzan a observar más a las empresas tecnológicas y se preguntan cuándo el dominio se convierte en un monopolio. Este mes, en la Cámara de Representantes estadounidense se dijo que estaban analizando el posible comportamiento anticompetitivo del gigante tecnológico. Además, la Comisión Federal del Comercio está examinando específicamente a Amazon.

En la librería de Amazon, la insubordinación se ha vuelto generalizada gracias a la tecnología de impresión por encargo. Los vendedores que parecen no tener existencia verificable afuera de Amazon ofrecen libros de 10 dólares en 100 o incluso 1000 dólares en el sitio, lo cual ha incitado sospechas de algoritmos fuera de control o incluso lavado de dinero.

“Es inaceptable y estoy furioso”, tuiteó el escritor Andrew Sean Greer después de que la gente se quejó a mediados del año pasado de que las imitaciones de su novela, Less, ganadora del Premio Pulitzer, se estaban vendiendo como si fueran auténticas. En el sitio había una edición pirata de las aclamadas memorias Falling Through the Earth, de Danielle Trussoni, cuya portada tenía su nombre mal escrito. Lauren Groff tuiteó que en Amazon había una “versión ilegal de bolsillo” de Florida“, su libro nominado al Premio Nacional del Libro.

Los libros técnicos, que suelen ser más costosos que los de ficción, son víctimas frecuentes. No Starch Press ha tratado de acabar durante tres años con las ediciones falsas de sus manuales de computadora. Pollock, fundador de No Starch, dijo que Amazon tenía el mismo enfoque relajado respecto de los malos agentes en su plataforma que el de Facebook y YouTube.

“Amazon es el salvaje Oeste”, comentó.

No se trata de que Amazon sea negligente. Es el modelo de negocios de la empresa. Amazon, que no especifica cuáles son los ingresos o ganancias de la venta o la edición de libros, asume que todos en su plataforma actúan de buena fe hasta que se demuestre lo contrario. “Es tu responsabilidad asegurarte de que tu contenido no infrinja las leyes o los derechos de autor, de marca, de privacidad, de publicidad u otros”, les advierte a sus posibles editores y vendedores.

En Antimicrobial Therapy, la primera advertencia de que algo estaba mal con la guía Sanford llegó con las reseñas de Amazon. “Varias páginas están manchadas y no se pueden leer”, dijo un comprador en 2017, y publicó fotografías como prueba. “Parece que el libro fue fotocopiado”, mencionó otro. “Los caracteres están manchados”, escribió un tercero.

La empresa, cuyos libros se vendían a Amazon a través de distribuidores, hizo compras de prueba. Obtuvo algunas copias de Amazon y otras de sus vendedores externos, entre ellos UsedText4u, Robinhood Book Foundation y 24×7 Book. De los 34 libros que compró Kelly, por lo menos 30 eran piratas. Ninguno de los vendedores de libros respondieron a las solicitudes para hacer comentarios.

Kelly pasó horas escribiendo respuestas a los clientes que se quejaron de sus copias, pero no se dio cuenta de que habían comprado versiones falsas. Trató de rastrear la fuente de las imitaciones e intentó comunicarse con Amazon. Al final le escribió a Jeff Bezos, fundador de la empresa, y le dijo: “De manera consciente y deliberada, Amazon está enviando versiones pirata en la mayor parte de los pedidos de nuestra obra, las cuales quizá contengan errores que provoquen lesiones o incluso la muerte de los pacientes”.

Dos semanas más tarde, Kelly obtuvo una respuesta de “Raj”, miembro del “equipo de desempeño de vendedores de Amazon”. Raj dijo que se le había prohibido a un vendedor externo no identificado vender el libro, pero que ahora este quizá apele directamente a AMT, y que, si la empresa quería dar marcha atrás a todo el proceso, a continuación, le decían cómo hacerlo.

El Sindicato de Autores dijo que también estaba observando “un aumento masivo” de piratería de libros. “Los autores nos dicen: ‘Sé que tuve más ventas, pero no las veo en mis regalías'”, dijo Mary Rasenberger, directora ejecutiva del sindicato. “Amazon es propietaria de la plataforma de revendedores, y creemos que ahí es donde se están vendiendo esos libros”.

Un sueño se convierte en algo más

Amazon hizo realidad el sueño de Jamie Lendino de convertirse en autor.

Lendino, de 45 años, amante de las computadoras a quien le encanta el pasado digital, escribió un libro llamado Breakout: How Atari 8-Bit Computers Defined a Generation, acerca de las máquinas Atari de la década de los ochenta que anunciaron una nueva era de los videojuegos. Autopublicó la obra hace dos años a través de Amazon, que no le cobró nada de anticipo, sino que tomó una comisión de las 1223 copias de bolsillo que compraron los fanáticos devotos de Atari.

Después Amazon volvió realidad el sueño de alguien de convertirse en Jamie Lendino.

Un tipo supuestamente llamado Steve S. Thomas tomó el libro de Lendino hace un año y lo rehizo como si fuera suyo. Thomas se deshizo del título Breakout y convirtió el subtítulo –How Atari 8-Bit Computers Defined a Generation– en el título; le puso una nueva portada y sustituyó el nombre de Lendino con el suyo, aunque conservó todos los detalles biográficos de Lendino sobre su labor como editor de ExtremeTech.com y escritor para PC Magazine y Popular Science.

Era la entrada más reciente en la impresionante bibliografía de Thomas. También puso su nombre en libros académicos y costosos como Preharvest and Postharvest Food Safety y Real-World Electronic Voting: Design, Analysis and Deployment, ninguno de los cuales había escrito.

El plagio que Thomas llevó a cabo con el libro de Lendino le puso un alto a sus fechorías. Kevin Savetz, otro amante de Atari, vio el título Breakout: How Atari 8-Bit Computers Defined a Generation. Lo ordenó, aunque “el título me parecía un poco conocido”, señaló.

Cuando Savetz recibió el libro, se dio cuenta de que era más que conocido y le envió un mensaje a Lendino en Twitter, quien se sorprendió de que alguien le estuviera robando.

“Si vas a piratear un libro, quizá elegirías algo de Dan Brown o Neil Gaiman”, comentó Lendino. “No escoges a un tipo experto en tecnología que escribe sobre una computadora de hace cuarenta años”.

Las cosas se volvieron más extrañas. Allison Tartalia, esposa de Lendino, estaba explorando en Amazon mientras todo esto ocurría cuando vio que una biografía de 152 páginas de su esposo se había publicado recientemente.

“Le dije: ‘¿Cariño? Alguien al parecer sabe algo sobre ti que yo desconozco'”, comentó Tartalia.

Ordenó una copia de la biografía, que había sido creada por dos emprendedores que usaron un programa rudimentario de inteligencia artificial para extraer contenido del internet. Hasta ahora, parecen haber producido tres mil, entre ellas títulos como Dick Hardt, Identity Guy at Amazon Web Services. Se venden a un precio de 15 dólares, aunque las ventas parecen ser poco comunes y los clientes satisfechos lo son aun menos.

Después de que Lendino se quejó con Amazon sobre el libro pirata, el vendedor eliminó la obra de Thomas de su tienda. Amazon rechazó hacer comentarios.

Recompensas al dominio de Amazon

La guía antimicrobiana de Sanford se basa en la obra de Jay Sanford, director de enfermedades infecciosas del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas en Dallas en la década de los sesenta y más tarde presidente de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos. Ahora hay una versión digital, pero muchos médicos prefieren el formato impreso ya conocido.

Actualmente, Antimicrobial Therapy es dirigida por Jeb Sanford, el hijo de Jay; su esposa, Dianne, y Kelly, hijo de Dianne e hijastro de Jeb. Es una empresa pequeña con tan solo trece empleados que operan un edificio grande parecido a un granero en Sperryville, al borde de la cordillera Azul.

La empresa se rehusó a revelar sus ingresos anuales, pero la guía Sanford es su producto principal. Las ventas del libro han caído durante los últimos años, con un punto crítico descendente en 2018.

En retrospectiva, esa probablemente era una pista en torno a la abundancia creciente de libros pirata. “Calculo que aproximadamente del 15 al 25 por ciento de nuestras ventas nos fueron arrebatadas debido a la piratería”, dijo Kelly. “Estamos hablando de miles de libros”.

Después de que se imprime la guía, todas las copias van a Sperryville. Después se envían a los mayoristas, los minoristas y los compradores individuales. Los mayoristas le venden el libro a Amazon.

Los vendedores externos en Amazon adquieren sus existencias de varias maneras. Una vendedora de una copia pirata le dijo a Kelly que había comprado el libro en Amazon en una de sus liquidaciones regulares de libros dañados o devueltos.

Antimicrobial Therapy presentó quejas a Amazon sobre la piratería a finales del año pasado. El vendedor de libros terminó por eliminar a muchos de los revendedores, algunos de los cuales después recurrieron a Antimicrobial Therapy y se quejaron de que eran inocentes. Amazon rechazó hacer comentarios sobre la editorial.

El atolladero de comunicaciones entre Amazon y Antimicrobial Therapy se complicó debido al hecho de que no tenían una relación directa. Así que en diciembre, AMT abrió un sitio de proveedor en Amazon, con el cual el vendedor de libros recibe una comisión de alrededor del 20 por ciento por cada copia vendida. Con este arreglo, Amazon le dice a Antimicrobial Therapy dónde vive el cliente y la editorial le envía el libro desde Sperryville.

Mientras AMT se preparaba esta primavera para el lanzamiento de la guía 2019, propuso una integración más profunda con Amazon.

“Para eliminar la posibilidad de que Amazon facilite la venta de libros pirata, nos gustaría ofrecerle a Amazon la oportunidad de servir como mayorista de nuestros títulos, por lo que eliminaríamos a los intermediarios”, le escribió Kelly a la empresa.

Básicamente, estaba recompensando a Amazon al ceder ante su dominio.

“Preferiríamos no estar en Amazon”, dijo Kelly. “Pero sentimos que no había otra opción”.

The New York Times