¿Qué estarán viendo los mercados?

Trump dejó pasar la oportunidad del “State of the Union” para brindar algo de previsibilidad sobre los próximos pasos del plan económico (en especial, el de infraestructura). Quizás el tema que falta cerrar, y podría ser un catalizar para un nuevo impulso, sea un acuerdo comercial con China antes que termine la tregua firmada en el G-20. En este sentido, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, confirmó que él y el representante comercial de los EEUU, Robert Lighthizer, viajarán a Beijing esta semana para continuar las negociaciones. Habrá que esperar…

Por otra parte, desde el plano interno norteamericano, el cierre parcial del Gobierno vuelve a escena. Los demócratas siguen oponiéndose a financiar el muro fronterizo con México, y por lo tanto, las negociaciones para aprobar una ley de financiamiento están trabadas. Si ambas partes no se mueven rápido, será difícil evitar un nuevo shutdown este viernes (15 de febrero).

En tanto, varios datos económicos. Para empezar, el miércoles se publica el IPC en EEUU. En concreto, se espera un ritmo interanual del 1.5% (el menor desde septiembre 2016), y es verdad que las expectativas de un salto inflacionario se diluyeron. Fuera de Estados Unidos, PBI e Industria en Europa, mientras que en Asía resaltamos PBI (Japón) e Inflación (China).

Último envión de la temporada de resultados

En lo corporativo, y ya tras varias semanas de resultados, la temporada de balances comienza su último tramo. En resumen, los números son satisfactorios, pero reflejan una lógica desaceleración con respecto a los trimestres anteriores.

Habiendo presentado balances el 66% de las empresas del S&P500, el 71% de los beneficios por acción presentados significaron sorpresas positivas, lo cual se encuentra apenas por encima del promedio de los últimos cinco años. De esta manera, en promedio, los beneficios por acción se sitúan un 4% por encima de las estimaciones. En términos de ingresos, las publicaciones superaron a las proyecciones en un 62% de los casos, y se ubican por arriba del promedio de los últimos cinco años. Así, los ingresos agregados superan a las proyecciones del mercado en un 1.2%.

Por otra parte, la combinación de cifras ya presentadas y el resto de las proyecciones refleja un crecimiento interanual del 13.3% para los beneficios, superando la marca de la semana anterior (12%). Sin embargo, de finalizar de esta forma, sería el menor ritmo desde el último trimestre de 2017. En tanto, de los once sectores del S&P500, cinco de ellos presentan un ritmo de expansión de ganancias de doble dígito en comparación al mismo trimestre de 2017. Por el lado de los ingresos, la variación interanual alcanza el 7% -por arriba del 6.7% de la semana anterior-.

Como mencionamos en otras oportunidades, más allá de los resultados del último trimestre de 2018, el guidance para el primer trimestre de 2019 es un dato muy relevante. Ya fueron varias las compañías que presentaron correcciones negativas, y superan a las positivas. En este punto, los analistas esperan una notable desaceleración (y caída de 1.7%) en los primeros tres meses de 2019 y crecimiento de un dígito para el segundo y tercer trimestre del año. A su vez, el Price Earning adelantado de 12 meses trepó hasta 15.8. Un nivel que se encuentra por encima de la media de diez años, pero todavía por debajo de los cinco años.

Lo local muy de cerca a lo internacional

Nuestra visión, de hecho, vale tanto para lo externo como para lo local. Aquí, además de una economía que todavía necesita rendir algunas pruebas (a pesar de las señales positivas que ya se observan), tiene por delante un escenario electoral clave –promete con alta probabilidad extenderse hasta noviembre-. La continuidad del actual Gobierno parece seguir siendo lo más probable, aunque estamos lejos todavía de descartar otros posibles resultados. Las encuestas que se vayan leyendo serán material de análisis para armar los diferentes escenarios proyectados para los activos financieros.

En consecuencia, insistimos en que diversificación y administración activa de las carteras deberán seguir siendo recomendaciones de base –por lo propio quizás principalmente, pero también por lo externo-.

Sobre lo que vendrá esta semana, no hay dudas que la atención estará sobre una nueva revisión del FMI, y más puntualmente sobre si ello implica o no algún cambio a futuro sobre el manejo de la política monetaria (por ende, en el movimiento de las tasas y el dólar). En lo macro, ya promediando el mes, llegará inflación (estimándose en niveles similares o por arriba del 2.6% de enero).

Buenas señales apuntalan a los activos locales

Estrictamente, y si nos enfocamos en lo local, la semana dejó algunos datos relevantes. En especial, en lo que respecta al seguimiento del Programa Financiero. Aquí hubo dos colocaciones que fueron buenas señales para seguir despejando, en particular, el 2020 (este año estaría ya cerrado salvo escenarios disruptivos).

La tasa de roll-over de las Letes en USD fue una. Si bien fue debajo del 100% de las últimas, la tasa promedio en el año es del orden del 96% (por arriba del 76% del último semestre del 2018, y por arriba del 60% estimado en el programa 2019). También fue un buen dato la colocación del Bonar 2020 (bono en pesos indexado por inflación). Ofreció $ 15.000 millones, que logró colocar en su totalidad convalidando una tasa similar a lo que operaba en el mercado. Colocación que incluso sirvió para cubrir parte del vencimiento del AF19 de la semana.

En cuanto a otros datos, el CDS a 5 años argentino –como medida de riesgo local- y luego de caer puntualmente debajo de los 600 puntos, volvió sobre este nivel y saltó unos 30/40 puntos en la semana. Vale también como referencia que misma tendencia al alza se reflejó en el mismo indicador de otros países de la región. Nuevamente acá estamos frente a un escenario esperado de compresión, que corregido el sobrecastigo, iba a empezar a limitarse ante el escenario a enfrentarse. No obstante, esto no quita que seguimos viendo oportunidades interesantes de la curva de deuda soberana y subsoberana (que otorga un premio sobre la primera). Hay igual que ser selectivo -y a esto deberemos acostumbrarnos-.

Si nos vamos a tasas y dólar, las señales siguen apuntando por el buen camino. Esperamos continuidad en la reducción de las tasas (aunque quizás a un ritmo menor al de las últimas semanas), y un tipo de cambio que se mantendrá operando por debajo –o en su defecto, coincidiendo con el piso- de la banda de no intervención. En consecuencia, extendiendo de corto plazo la estabilidad como punto a favor de las posiciones en pesos. Acá apuntamos a las Lecaps, o FCI, para los más conservadores; mientras que también vemos atractivo en títulos ajustados por CER con tasas por arriba del 7/8% en términos reales, y bonos provinciales (PBA25) ajustado por Badlar.

Las acciones, por su parte y como venimos destacando en las últimas semanas, se moverán de corto plazo más por flujos que por fundamentals; lo cual implica que estaremos expuestos a volatilidad asegurada. Nos manejamos con stop loss para proteger las posiciones tomadas, y vamos tomando gradualmente nuevas en correcciones, pero con selectividad en papeles. En este sentido, destacamos que esta semana empiezan a llegar los balances anuales de las empresas argentinas que cotizan en bolsa.

Fuente: Portfolio Personal Inversiones (PPI)