Por qué el bitcoin llegó a u$s 13.500

El precio del bitcoin se duplicó en el último mes y llegó a los USD 13.500 por razones que nadie entiende.

Por Sebastián Ortega

Los analistas de la CNBC confirmaron que tiene algo que ver con el “halvening” que es algo así como bajarle el sueldo a quienes los fabrican, entonces menos van a querer trabajar, y usted claramente ya sabe cómo termina eso. Otros aseguran que es por la fuga de capitales en China por la guerra comercial con Estados Unidos, pero se desconoce a dónde se quieren fugar ya que en teoría los bitcoins siempre vivieron en la “red”. 

Pero por si estas explicaciones técnicas o geopolíticas no suenan convincentes, tenemos también una explicación psicológica: “Es porque superó la barrera psicológica de los USD 10.000”, aseguran expertos fundamentando su análisis en que 10.000 es un número “redondo” y usted ya sabe lo que pasa cuando un precio llega a un número redondo… lo de siempre.  

Sin embargo, en las últimas 24 horas el precio de la criptomoneda experimentó una baja del 20%, debido a una toma de ganancias, que es una frase sin mucho sentido que usan los analistas cuando no saben lo que está pasando. Por eso, para disimular la falta de Mapas de Google en el tema, entrevistan a gurús que sí tienen la posta, y nos muestran el camino explicándonos que la inflaciónactual del bitcoin es de 3.78%, que sumado al halving y al FOMO, da exacto el 243% de apreciación que tuvo en lo que va del año… y si aumentan las búsquedas del término “bitcoin” en Google y Trump sigue tuiteando que la Reserva Federal no sabe lo que hace, da una proyección parabólica de USD 100.000 para fin de año de acuerdo al modelo de valuación basado en la Palta de Michoacán (con eso se le da un cierre de impacto a cualquier nota cripto). Ah! Casi me olvidaba: la Libra de Facebook y el oro también deben tener algo que ver porque el bitcoin es como el oro digital y la Libra… bueno, usted ya sabe lo que eso significa. 

Aunque el texto anterior está ordenado con cierto sarcasmo*, esto es literalmente lo que se lee a diario (cada comentario anterior tiene enlace a su artículo original). Cuando algo es complicado de entender, las personas tienden a creer más fácilmente en historias fantásticas o ideas que, aunque no tengan evidencia empírica y hasta puedan sonar ridículas, son bastante efectivas para calmar las ansiedades (y hasta la angustia, si sentimos que nos están dejando afuera de algo importante) que nos provoca el desconocimiento. Tal vez sea por eso que todavía hoy existe gran interés por leer artículos en donde nos explican cómo nos va a ir en el dinero y en el amor a partir de la influencia de los planetas en nuestras vidas (me pregunto porqué todavía no le preguntaron a Ludovica Squirru a cuánto ve el bitcoin para fin de año, dado que este es el año de chancho).

No es para menos. El bitcoin reúne por sí mismo todos los componentes que se necesitan para crear las historias más fascinantes del mundo tecnológico-financiero: 

  • Su creador permanece en el más absoluto misterio: nadie sabe quién es Satoshi Nakamoto, quien además dejó un mensaje apocalíptico oculto en el primer bloque de la cadena prediciendo el final de los bancos, al mejor estilo  Nostradamus;
  • Es nacional y popular: les pertenecen a todos sin que nadie los controle; 
  • Su misión es como la de Robin Hood: quitarle poder a los bancos centrales y quitarle el negocio a los banqueros;
  • Y además, es una verdadera disrupción tecnológica-financiera que usa palabras sofisticadas y todo. 

Esta es una de esas historias que se disfrutan comiendo pochoclos y con anteojos 3D puestos. Pero de ahí a que sea una buena inversión, no hay ninguna conexión. 

Separando la paja del trigo

Escuché por primera vez acerca del bitcoin allá por el año 2011, pero no fue sino hasta el 2013 que me involucré en el tema cuando Sebastián Serrano, fundador y CEO de Ripio, me explicó su visión acerca del futuro de blockchain y las criptomonedas mientras tomábamos un café. Aquella fue una conversación técnica, de programador a programador (años antes nos cruzábamos en los pasillos de la Universidad de La Plata mientras ambos hacíamos la Licenciatura en Informática). Nos entendimos enseguida. Acordamos una primera inversión y desde entonces empecé a usar al bitcoin en lo cotidiano. En aquel momento, el bitcoin rondaba los USD 150. Posteriormente Ripio recibió USD 37 millones de inversión para crear su propia criptomoneda llamada RCN.

Luego el bitcoin llegó a los USD 1.000 ese mismo año y enseguida cayó hasta los USD 200. En 2017 tocó los USD 19.000 y luego bajó hasta los USD 3.500. Llegó hasta USD 13.500 apenas ayer y hoy ya está en USD 10.700. Una verdadera “Montaña Rusa”, no apta para cardíacos. Nota personal: es curioso que se le diga “Montaña Rusa” a esos minitrenes que suben y bajan por rieles… yo estoy en este momento en Moscú -cuna de la criptomoneda Ethereum, la segunda más grande después del bitcoin-, y acá le dicen “Montaña Americana” – en ruso “Американские горки”- pero en Estados Unidos le dicen “Roller Coaster”).

¿Cómo saber si está caro o barato el bitcoin a USD 1.300, 13.000 o 130.000? Nadie sabe. Esto no quiere decir que el bitcoin no tenga valor, ni tampoco niega la posibilidad de que pueda llegar a USD 1 millón como aseguran algunas personas. Nada de eso. Todo puede ser posible. Y entre esas posibilidades, también puede ser que algún día valga ‘cero’ (recuerde que en el 2018 bajó un 80% cuando pocos lo preveían), por cualquiera de otros montones de motivos. Justamente, escribí un artículo en el 2017 cuando el bitcoin llegó a los USD 11.000 por primera vez, con un análisis que hoy sigue vigente. Puede ver el artículo aquí