Por el gas, las empresas productoras quieren negociar con el Estado

En cinco días estalló un conflicto que tanto el Gobierno como las productoras y las distribuidoras sabían que se estaba acumulando desde, por lo menos, fines de mayo. “Tal vez lo más conveniente hubiera sido blanquear el problema desde el principio y que se discuta en el Congreso quién debía pagar la variación del tipo de cambio”, opinaron en el sector energético.

Entre abril y septiembre, las empresas distribuidoras compraron el gas a las productoras a US$4,68 el millón de BTU (unidad de medida del fluido) con un dólar en $20,20. En ese período el tipo de cambio aumentó casi el 100% y se generó una deuda de aproximadamente $20.000 millones. Del total, el Estado pagaría la mitad y el otro costo lo absorberían las mismas productoras.

“El usuario consumió gas con un dólar a $20 cuando en realidad estaba en $40. Las distribuidoras somos un pase de manos: el gas es un costo que compramos, lo pesificamos y lo entregamos. La deuda contraída es con el productor y la ley dice que la corrección debe aplicarse a partir de octubre dentro de los seis meses”, dijeron en una distribuidora. “Por qué el usuario tiene que ser responsable de una mala política económica es un argumento entendible. El gas siempre se fijó en dólares porque el marco regulatorio se creó en los 90. En 2001 se decretó la emergencia económica que duró hasta enero pasado, cuando el Gobierno decidió no prorrogarla”, agregó.

Durante ese período, el Estado decidía qué precio del gas cobraban las productoras y a qué precio compraban las distribuidoras. La diferencia se pagaba con subsidios económicos.

“Los contratos hay que cumplirlos porque en base a eso las empresas hacen las inversiones y así se puede incrementar la producción. Si ahora nos asustamos con el precio de la tarifa imaginemos si tuviéramos que importar más gas: la factura sería hasta cuatro veces mayor”, dijeron en off en una empresa productora. “Como vimos que el escenario actual es muy difícil aceptamos una quita de la deuda y que se pague en 24 cuotas. Ahora no tenemos claro cómo va a solucionarse esto, pero estamos dispuestos a negociar”, agregó.

“El tema en la Argentina es que las exceptualidades se terminan convirtiendo en la regla y eso desincentiva la inversión”, dijeron en otra productora.

Fuente La Nación