Popowsky, CFO del BIND: “Los grandes fondos del exterior están volviendo tímidamente”

El BIND (Banco Industrial) es una entidad privada de capitales íntegramente nacionales que cuenta con 35 sucursales en el país. Su estrategia actual se centra en la banca digital.

Javier Popowsky, su CFO (Chief Financial Officer) dialogó con BANK MAGAZINE, donde realizó una radiografía del sistema financiero y analizó la situación económica argentina.

Por Mariano Jaimovich

Según Javier Popowsky, CFO del BIND, en este momento prima la incertidumbre propia del año electoral, una situación “muy distinta” a la registrada un año atrás.

Aunque más allá de la volatilidad, resalta que los grandes fondos del exterior, que bajaron su exposición en los últimos seis meses, “ahora están volviendo tímidamente a invertir apostando a que lo peor de la crisis ya pasó y que algo va a empezar a rebotar la economía a fines de mayo, algo que creen que se trasladará a las acciones y bonos nacionales”, dice.

Y acota: “La volatilidad no siempre es negativa, a veces genera oportunidades”.

En cuanto a las acciones que se verán beneficiadas, su apuesta es por los bancos y las utilities, y en bonos apunta a la parte corta de la curva argentina, a 2021 y 2022,  “que es la que más sufrió cuando se empezó a hablar de la reestructuración de la deuda y que no se iba a poder afrontar”.

“El mercado está operando de manera madura, se mantuvieron los depósitos en el sector privado de forma nominal pero a cambio de un alto costo por las elevadas tasas de interés”, resume Popowsky, al sostener que el sistema financiero está pagando de 45% a 55% anual por captar plazos fijos, sobre todo en este momento en que se abrió el mercado para que los ahorristas renueven sus depósitos en el banco que deseen.

Estos rendimientos atractivos, son los que generan, de acuerdo al CFO del BIND, que los depósitos tanto en pesos como en dólares estén en un nivel estable.

“Tampoco se vio un aumento sostenido en la compra de dólares de los ahorristas, que es de u$s1.000 millones por mes, que es un número todavía bajo si se compara con otras épocas de incertidumbre”, resume Popowsky.

En parte, esta tranquilidad del sistema es atribuida por el experto en que la política contractiva del Banco Central genera a que haya menos pesos circulando, algo que está logrando el objetivo de crecimiento cero de la base monetaria. ”Es muy fuerte esta política y eso hace que no haya pesos”, resume. En cuanto a las alternativas de inversión elegidas para estos momentos pos los clientes minoristas, el CFO del BIND indica que los precios de los activos muestran la baja la salida de los inversores de los activos argentinos por la aversión del riesgo del país.

Es decir, la incertidumbre local y el mayor riesgo para la Argentina genera que títulos en dólares como el Bonar 2020 y Bonar 2024 estén pagando ahora entre 15% y 18% anual, que “muestra lo que se debe pagar para que los ahorristas estén en dólares”, resalta Popowsky.

En cuando a los instrumentos en pesos, se destacan las Letras de Capitalización (Lecap) del Gobierno, que pagan 60% anual, que muestran un posicionamiento de los ahorristas a corto plazo. ¿Y las empresas a que vuelcan su liquidez? “Están focalizadas en invertir en su propio negocio, para eso crecen los fondos de inversión de money market, que reciben excedentes de las compañías, que pagan entre 45% a 50% anual, y que son casi como un plazo fijo pero de liquidez inmediata”, resume Popowsky.

Respecto a la reciente implementación del Banco Central que los clientes coloquen el dinero a plazo fijo en otras entidades que les ofrezcan mejor tasa, el CFO del BIND considera que “claramente nos beneficia porque nos permite acceder a clientes que de otra manera no podemos llegar. Beneficia a aquél que quiere participar ofreciendo una buena tasa”.

-¿Qué ocurrirá con las tasas de interés en los próximos meses?
-En el corto plazo no van a bajar porque el Central está haciendo una política muy contractiva para bajar inflación y quitarle volatilidad al tipo de cambio en lo inmediato. Para eso necesita una tasa de interés cercana al 74% para las Leliq a 7 días.

-¿Cuánto le preocupa la mora en el sistema?
-Subió un poco, pero los niveles de mora ya eran muy bajos en los bancos. No es un hecho que en el balance de las entidades no se evidencia, pero el sistema está muy sano, algo muy diferente a otros momentos del país y a crisis anteriores que tuvimos.

-¿Cómo se están financiando los clientes?
-El crédito no está creciendo, por lo que las Leliq están teniendo una participación preponderante. Es que las empresas están tratando de obtener las tasas más baratas en el mercado de capitales por medio de los avales de SGR (Sociedades de Garantía Recíproca), que tienen un costo de 45% anual, frente al 70% de los bancos. Además, están las líneas crediticias del Gobierno para financiar a los proveedores de las principales 150 compañías del país, mediante venta de cheques de pago diferido, donde se ahorran unos 20 a 25 puntos porcentuales anuales en el año.
En cuanto a los particulares, el argentino por naturaleza tiene dólares en el colchón, por lo que muchos están tratando de evitar endeudarse con tarjetas debido al elevado costo financiero que tienen, que supera el 70% anual.-