Pese al aumento del presupuesto el Gobierno mantuvo el superávit

Pese al aumento del presupuesto el Gobierno mantuvo el superávit

El Gobierno aumentó el presupuesto un 82%, pero mantuvo el superávit 

modificación. Autorizó gastos en 355 programas y recortó partidas en 71; pese a ser una masiva modificación, se sostuvo la meta fiscal, la principal ancla inflacionaria del plan económico

Para graficar el asunto es necesario adentrarse en el mundo de los billones, es decir, los números con doce ceros. El Gobierno aumentó el presupuesto con una cifra jamás vista: $39.231.796.000.000 o lo que es lo mismo, $39,2 billones más para gastar hasta fin de año. Para quienes miran los movimientos de la Casa Rosada, pues a no desesperar, ya que el presidente Javier Milei autorizó a gastar un 82,2% más, pero, en la misma norma, los permisos que entregó para la disposición de esos fondos es menor.

En resumen, se mantiene el superávit fiscal, la principal ancla inflacionaria que construyó la actual administración libertaria.

Los números fríos que se publicaron en el Boletín Oficial de ayer dan cuenta de que el Tesoro aumentó el presupuesto en $39.231.796 millones (82,2%) respecto de lo que estaba previsto para 2024 pero dejará gastar $38.876.036 millones (+70,5% con relación al crédito vigente previo a este decreto), con lo cual el movimiento generará un superávit de las cuentas públicas de $355.759 millones.

«Como consecuencia de este decreto, el resultado financiero del presupuesto de la Administración Pública Nacional arroja una mejora de $355.759 millones, lo que implica que el déficit se reduce de $7.424.201 a $7.038.442 millones.

La cifra sorprende por la magnitud, ya que lleva el presupuesto total de la Administración Pública a alrededor de $84 billones. Solo para tomar dimensión: todo el movimiento del estado del año devengó 37 billones de los que están cancelados 36 billones. Ahora se suma una cheque por 39 billones.
La pregunta que sigue es de dónde salieron esas toneladas de dinero que ahora ingresan a la caja. La respuesta es simple: de una mayor recaudación.

Ahora bien, esta mejora en la billetera del Estado se debe a dos grandes vertientes. Por un lado, los impuestos que se cobran y se actualizan por inflación, como el IVA que se cobra como un porcentaje de un valor que varía, presentaron subas más importantes que las previstas.
Por caso, este impuesto recaudó $7,1 billones, apenas por debajo de lo que aportó la seguridad social, que entregó a la caja del Tesoro $12 billones.

Pero claro, la estrella de la mayor billetera oficial fue el PAIS, que sumó $4,6 billones, a los que se deben sumar los «derechos a la importación», por $1,1 billones adicionales.

Como se dijo, el gasto aumentó 70,5% si se toman en cuenta todas las jurisdicciones.

Pero, claro, ese es el promedio con algunas muy por arriba y otros por debajo de aquel indicador. En términos nominales, quien sumó más dinero fue el Ministerio de Capital Humano con $22,8 billones, lo que significa 81% de adicional al presupuesto vigente.

Lo sigue el Ministerio de Economía, con $3,6 billones, lo que significa un 96,7% de aumento respecto a la caja que contaba el titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, hasta la publicación del decreto 594 ayer. Entre los dos ministerios hay una partida que se incrementó que dejará contento al mundo financiero: el Gobierno decidió que los «servicios de deuda» suban $3,6 billones, es decir, un 51%.

Pero claro, más allá de la nominalidad hay varios ministerios que porcentualmente duplicaron el tamaño de su chequera. El más destacado es el de Defensa, que se aseguró 101% más de dinero para gastar, prácticamente lo mismo que el Poder Legislativo, que ahora dispone de 99,1% más que el crédito vigente, lejos de lo que adicionaron al Poder Judicial, que vio como le anotaron 41% más de dinero en su cuenta.

Diputados y senadores le ganaron la partida a los jueces.

En otras palabras, la casta política tuvo más peso que sus pares judiciales. Apenas por debajo quedó la Jefatura de Gabinete, con 96,7% de incremento de su crédito vigente.

Del otro lado están los que menos sumaron. El menos beneficiado en el reparto es el ya extinto Ministerio del Interior (30%) y la Presidencia de la Nación, con 38,6%.

En qué se gasta La Anses es la principal destinataria del mayor gasto ya que se hizo de un cheque adicional de $19,3 billones, de los cuales la mayoría se destina a prestaciones sociales, con las excepción de $329.000 millones que irán a pagar sueldos de los empleados.

Un dato: si se tiene en cuenta que el organismo tiene 12.464 dependientes, el Estado reservó para cada uno de ellos 4,3 millones por mes. Por algo son los mejores pagos del Estado.
El resto, es mayoritariamente subsidios y presupuesto para sueldos.

Fuente:  La Nación