Para España, Latinoamérica golpeará sus negocios y las divisas


La pandemia mundial por Covid19 puede derivar en una recesión de considerables magnitudes para quienes afrontan esta crisis todavía en vías de recuperación o con economías más frágiles que dependen en gran medida de sus exportaciones.

Es el caso de Latinoamérica, región que aporta un 40% de los ingresos totales de las cotizadas españolas. Todavía es pronto para medir el impacto que tendrá en sus resultados la Covid-19. Ninguna de las firmas más expuestas a América Latina como Banco Santander, BBVA, Mapfre, Telefónica o Prosegur, a quienes aporta más de ese 40% de sus ingresos salvo para la aseguradora, para quien supone el 29%, ha hecho públicamente un balance de lo que supondrá la devaluación del peso mexicano de un 25% frente al dólar –un 24% en su cambio con el euro– desde que comenzara el crash del mercado el pasado febrero o el 18% que se deja el real brasileño en su cruce frente al euro y el dólar. Lo que está claro es que el inversor internacional ha vendido estas monedas para buscar refugio en la compra de dólares.

La moneda mexicana protagoniza la mayor caída de todas las divisas emergentes durante la corrección de las bolsas, seguida del rand sudafricano –que pierde un 20% frente al euro– y el real brasileño en tercer lugar, ambas en mínimos históricos. Al impacto por divisa se sumará la caída de la actividad, motivada por el confinamiento de la población y el cierre de comercios.

Brasil y México tienen algo en común en este momento y es la manera en la que han afrontado la crisis del coronavirus, apelando a al rezo por parte de Andrés Manuel López Obrador o calificando de resfriadillo y negándose a paralizar la economía el siempre controvertido Jair Bolsonaro.

“El plan económico presentado el domingo por el presidente mexicano, AMLO, para contrarrestar las consecuencias del coronavirus ha sido decepcionante para el mercado”, según Alberto Ramos, economista jefe para América Latina de Goldman Sachs, quien cree que “está subestimando el impacto económico de la pandemia viral”. De hecho, la divisa mexicana “es la más cercana a sus máximos niveles de estrés vividos desde la crisis financiera”, apunta Bank of America. Su mayor caída en 90 días, recogida por Bloomberg, rozó el 30% en 2008 frente al dólar, de lo que está a menos de 5 puntos porcentuales. El real brasileño llegó a ceder casi el 35%.

El peso argentino vivió su peor desplome en 2016 –cuando el Gobierno de Mauricio Macri eliminó el cepo cambiario– con una caída del 40%. Ahora no llega al 5%, con la divisa desplomada desde el rescate financiero del verano pasado en mínimos históricos, a 0,014 euros (ver gráfico).

“En el caso del desplome brasileño”, Bloomberg Economics cree que está reflejando “la caída de los precios de las materias primas a nivel global”. De hecho, y aunque exportar a precios más baratos teóricamente beneficiaría a la economía carioca, un dólar muy elevado implica también que la economía atraviesa serios problemas de crecimiento. “Para muchos países emergentes, incluso aunque la crisis se solucione el primer semestre del año, supondrá una situación muy difícil de manejar.

El endeudamiento exterior es hoy mayor que en la crisis de 2007”, apuntan los analistas, ya que los estados también han aprovechado los bajos tipos de interés para emitir deuda. Y hay dos datos que ejemplifican cómo el inversor está huyendo hacia el refugio americano: el Bloomberg Dollar Index –mide el comportamiento del dólar frente a una cesta de divisas– ha escalado a máximos de Lehman; y el famoso carry trade se desploma. Cayó a niveles de 1999 a nivel mundial durante el primer trimestre del año, según Bloomberg.

La incertidumbre sobre los planes de contención del virus contagia al peso y al real brasileño

Fuente: El Economista, España