Alvarez Agis: “No hay chances de avanzar sin el FMI ni ir hacia un default”

Fue viceministro de Economía de Axel Kicillof y es uno de los economistas de consulta de Cristina Fernández de Kirchner. Emanuel Alvarez Agis ofrece su visión sobre los ejes del programa macroeconómico del próximo gobierno. Plantea volver a aplicar un esquema cambiario similar al del gobierno de Néstor Kirchner y no incluye, en ninguna hipótesis, romper con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque sí renegociar muchos aspectos del acuerdo en vigencia.

Por Fernando Meaños

¿Qué macro va a encontrar el próximo gobierno?

La gran duda es si durante lo que queda de este gobierno va a haber otra devaluación fuerte, lo que sería preocupante porque este año se van a usar US$ 10.000 millones que iban a estar disponibles en 2020. El próximo gobierno tendrá que generar un programa para salir al mercado. No va a tener un problema con los vencimientos, pero sí con la liquidez en dólares. Su primera tarea va a ser renegociar el acuerdo con el FMI y ahí se verán sus posibilidades reales. No hay chances de avanzar sin el FMI ni de ir hacia un default.

¿El kirchnerismo reestructuraría la deuda si volviera al poder?

Técnicamente, lo que va a hacer falta es un reperfilamiento. Si se negocia con el FMI un programa razonable, para crecer en forma moderada, con el ingreso de un poco de dinero fresco, se puede modificar el perfil de la deuda sin necesidad de reestructurar, en el plano de lo voluntario. En particular, 2022 va a ser un año complicado. El próximo gobierno tendrá vencimientos por 150.000 millones de los cuales 57.000 corresponden al FMI. Hay que renegociar con el Fondo. A Portugal, por ejemplo, le permitieron un programa más expansivo.

¿Y Portugal tiene la trayectoria de déficit fiscal de la Argentina?

No, pero tampoco la historia de recetas fracasadas del FMI que tuvo la Argentina. El Fondo no puede pedir llegar al déficit 0 en seis meses. España arrancó en 2012 para llegar en 2020. Además, hay que evaluarlo de otro modo, considerando que si un año a la economía le fue mal, se pueda compensar con otro año en que le fue mejor. Los países que cerraron un acuerdo con el Fondo, como Irak, Kenia, Honduras o mismo Portugal, empezaron a crecer al año siguiente de hacerlo. La Argentina no lo hará.

¿Qué es lo primero que haría para salir de un escenario de alta inflación?

Cerrar la grieta. Hacer un acuerdo amplio de precios y salarios sentando en una mesa a los empresarios y a los sindicatos, pero también al gobierno. La inflación, que fue uno de los graves problemas de nuestra gestión, se puede bajar de a 5 puntos porcentuales por año. Una vez que ese acuerdo sea implementado se pueden aplicar metas de inflación.

“Cerrar la grieta” implica acuerdos políticos. ¿Cree que CFK reconocería errores económicos de su gestión?

Dejemos de hacer revisionismo histórico. La realidad es que ninguno de los dos gobiernos, ni el nuestro ni el actual, logró bajar la inflación. En mi opinión, un acuerdo de esa clase es la única alternativa para que la Argentina baje la inflación. No digo que sea fácil ni factible, digo que es peligroso que la grieta se transforme en un agujero negro. A Cambiemos le hizo muy mal que le votaran todo en el Congreso, porque sintió que tenía vía libre para endeudarnos y lo hizo. El kirchnerismo, por necesidad o por convicción, hoy tiene una amplitud que antes no tuvo. El encierro fue el origen de la derrota.

¿Junto a ese gran acuerdo aplicaría un control de cambios?

No podemos tener una cuenta capital desregulada por completo. Hay que volver al esquema cambiario que rigió entre 2003 y 2010, donde había un tope elevado para comprar dólares, de 2 millones mensuales. Hay que reimplantar el encaje del 30% al ingreso de capitales y también los plazos para la liquidación de los exportadores que existían en esos años.

¿También volvería a regular la tasa para los plazos fijos?

No, eso se puede solucionar trabajando con el sector financiero. Las diferencias en el spread entre la Leliq y las tasas pasivas tienen razones económicas, no ocurren porque los bancos son malvados. Si la tasa tiene tanta volatilidad no funciona como mecanismo de transmisión.

El FMI exige que la Carta Orgánica del Banco Central prohíba el financiamiento al Tesoro.

¿El kirchnerismo, que en 2012 dispuso lo contrario, lo aceptaría?

No hay que tener al BCRA como un mecanismo permanente de financiamiento, pero sí como un buffer en caso de que, por ejemplo, la economía mundial tenga una caída fuerte. El financiamiento con emisión de deuda terminó siendo tan peligroso como el financiamiento con emisión monetaria. Hay que reescribir la cláusula del financiamiento al Tesoro en el acuerdo con el Fondo.

El FMI también pide una reforma laboral.

No hay evidencia alguna que esa reforma, al igual que otras reformas estructurales, haya ayudado a la generación de puestos de trabajo. El tipo de cambio real es hoy lo suficientemente alto para recrear mecanismos de sustitución de importaciones que impacten favorablemente en el empleo.