Mazza de Bull Market: “Puede haber un rebote, pero si la brecha se desmadra, todo se irá a pique”

El país está en un frágil equilibrio y el mundo inversor pone la lupa en la renegociación de la deuda y en el comportamiento del tipo de cambio. Estos son los dos focos de la charla que BANK MAGAZINE tuvo con Mauro Mazza, director de research de Bull Market.

Por Mariano Jaimovich

-¿Cómo evalúa el contexto para hacer inversiones?
-La reestructuración y el futuro de la brecha cambiaria dominarán el mercado los próximos meses. La reestructuración esperamos esté con propuestas sobre la mesa durante febrero, y tendríamos los primeros canjes por nuevos bonos en marzo. Así, todos los bonos que vencen en abril y mayo ya estarían bajo un nuevo esquema. El Gobierno optó por un camino inteligente, ir pagando mientras se negocia. El FMI en esta etapa está jugando un papel de observador dando vía libre a una negociación entre Argentina y acreedores únicamente, sin tener ellos un protagonismo. Lo que nos genera cierta intriga.

-¿Qué puede suceder en este marco?
-En este escenario, y si no se desmadra el exterior, los activos tienen un 30% de recorrido en dólares, principalmente los bancos. Pero durante marzo será relevante monitorear la brecha cambiaria, que por ahora se ubica estable entre 25% y 30%, algo que no genera daño aunque sí afecta seriamente la capacidad de un rebote con fuerza de la economía. Hoy el sector más competitivo de Argentina, el agropecuario, por el impacto de la brecha y las retenciones, está con una tasa efectiva de retención del 50%. Eso hace inviable la siembra de la fina y los planes de inversión para la cosecha gruesa del año que viene, que comienza en el segundo semestre. Pero podemos ir a un rebote en los próximos tres meses, luego un estancamiento y finalmente una leve recuperación a partir de agosto. Pero si la brecha se desmadra, todo se irá a pique. 

-¿Qué inversiones están recomendando en estos momentos?
-Nos gustan los bancos, obviamente, ya que en este escenario de negociación de deuda siempre reaccionan primero las empresas del sector financiero. Luego, y en menor medida, estamos monitoreando Vaca Muerta con Vista Oil, su Cedear, y TGS. No nos gusta YPF, creemos que es una bomba de tiempo por los juicios en el exterior. Nos gusta Central Puerto porque puede salir bien posicionada con un híbrido que salga del nuevo esquema tarifario teniendo a Cammesa nuevamente en el reparto de los costos de no indexar a dólar. Y Agrometal, que pese a ser una empresa del sector agropecuario y el Gobierno lo identificó como el rubro a extraerle recursos valiosos que destinarían para la inversión, el proteccionismo cambiario, la baja de la tasa, el potencial de una suba de los commodities y su capitalización tan baja en dólares podría atraer compradores internacionales. Es que es una posibilidad de hacerse de una empresa líder por u$s11 millones, algo que nos hace verla como lo mejor del Panel General. 

-¿Y en bonos?
-En renta fija estamos posicionados en Bonar 2020 (AO20) esperando la reestructuración y obligaciones negociables de IRSA Noviembre 2020 que amortiza trimestralmente. Pero estamos listos para migrar de todo el tramo corto de la deuda local a los de ley extranjera si ocurre algo con la reestructuración. Los borradores serán claves cuando se filtren, algo que esperamos para ocurra a finales de este mes. 

-¿En qué activos están invirtiendo la liquidez sus clientes?
-Lamentablemente, la caución bursátil colapsó. Hoy las empresas las estamos direccionando a los Fondos Comunes de Inversión (FCIs) de MoneyMaket, que están con cuentas remuneradas en el Banco Central, y por ahora pareciera que el Gobierno está dispuesto a seguir conviviendo con las Leliqs y el stock de pases de 1,3 billones de pesos. No lo vemos muy viable, pero las reglas de juego seguirán siendo éstas. Si hay algo cierto, es que la caución paga menos que las cuentas remuneradas pero es lo más seguro. 

-¿Qué estimaciones tienen respecto al dólar con las nuevas medidas del Gobierno?
-Vemos una brecha estable entre 30% y 35% hasta que finalice la reestructuración. Luego, con la liquidación de la cosecha gruesa, irá escalando lentamente por la masiva inyección de pesos al sistema para comprar el saldo comercial. Esperamos recién el primer stress cambiario hacia finales de junio y julio cuando la brecha, creemos, podría estar descontrolada, indiferente a cómo se haya reestructurado. Comprar un saldo comercial de u$s15.000 millones no es gratis. 

-¿Cuáles son las estimaciones para las tasas de interés?
-Mantendrán el sesgo destructivo de la tasa real positiva por varios meses hasta que la brecha cambiaria haga su trabajo. Esperamos una tasa real negativa de 10 puntos porcentuales por unos meses. Con una Badlar que se estabilizará en el 30% para abril. 

-¿Qué inquietudes les consulta el mundo inversor respecto al Gobierno?
-La pregunta se centra en la interna que tiene el oficialismo y cómo reaccionará el Gobierno ante el primer stress cambiario. Creemos que el frente oficialista es un rejuntado que tarde o temprano entre ellos mostrará los dientes, y no lo vemos a Alberto Fernández como una persona que logre templanza. Es de carácter igual de fuerte que Cristina. Por ahora es todo color de rosa, pero al primer stress cambiario veremos los problemas políticos. El dólar maneja todo, y la brecha nos dirá cuándo se terminó el oficialismo como frente unificado. Pensaríamos distinto si abandonaran el cepo cambiario, pero es inviable bajo la lógica de ellos, y aceptar el cepo es aceptar una crisis cambiaria tarde o temprano. El inversor extranjero hoy tiene dos miedos: si le van a pagar o no; y segundo, si le pagan y tienen deuda en pesos, cómo salir de ella sin que la brecha los destruya.-