Los PPP ya iniciaron, pero las empresas están sin financiamiento

El 30 de este mes, el BID tiene fecha para tratar el “préstamo puente para el programa PPP red de autopistas y rutas seguras”, según dice su página de internet. El líder del proyecto es el argentino Gian Franco Carassale, que trabaja en el organismo desde hace más de 15 años.

El BID aportaría US$200 millones, mientras que el resto se juntaría entre bancos internacionales -como JP Morgan, Goldman Sachs, HSBC, Deutsche Bank, Citibank y UBS- y organismos multilaterales -como la Corporación Financiera Internacional (IFC, el brazo del Banco Mundial para el sector privado), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el Banco de Desarrollo de China (CDB)-.

Es que hasta ahora, ninguno de los consorcios consiguió el dinero que necesitan, para los cuatro años que durará la transformación de rutas en autopistas y mejoras de los caminos, que comprenden inversiones millonarias en dólares.

En ese sentido, fuentes del sector privado coincidieron en señalar que el Banco Nación no estaría en condiciones de facilitar los desembolsos necesarios para la primera etapa.

Los contratos

Los contratos de PPP se terminaron de firmar el 1º de agosto, justo el mismo día en que se desató la causa de los cuadernos. Esta primera etapa de proyectos comprendió la licitación de seis corredores viales -A, B, C, E, F y Sur- que abarcan más de 3300 kilómetros de rutas nacionales de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Mendoza y Santa Fe.

El plan para estos corredores implica obras de construcción de nuevas autopistas (813 km), rutas seguras (1494 km) y obras especiales (252 km), así como 17 variantes en distintas localidades.

El proceso licitatorio de esta etapa contó con 32 ofertas que realizaron 10 consorcios, compuestos por 19 empresas nacionales y siete internacionales. Ganaron cinco consorcios, ya que el conformado por las empresas Helport (una compañía del grupo Eurnekian), Panedile, Eleprint y la española Copasa se hará cargo de los corredores viales E y F. Luego está el consorcio que componen China Construction America (CCA) y la norteamericana Green, que administrará 546 kilómetros de la ruta nacional 5, entre Luján y Santa Rosa.

El Corredor Vial Sur quedó a cargo del consorcio Ausur, conformado por Rovella, JCR y la empresa portuguesa Mota-Engil, y se extenderá a lo largo de 247 km de las autopistas Riccheri, Jorge Newbery, Ezeiza-Cañuelas y las rutas nacionales 3 y 205.

El corredor que une Las Flores con Coronel Dorrego, además de otro ramal que va de Olavarría a Mar del Plata, fue adjudicado a Paolini Hermanos, Vial Agro y la italiana INC.

Gestiones por el dinero

La inversión total estimada para la primera etapa es superior a los US$8000 millones, según indicaron en el Ministerio de Transporte. En total, US$6000 millones se invertirán durante los primeros cuatro años y más de US$2000 millones durante los siguientes.

La semana pasada, el Ministerio de Transporte convocó a representantes de los cinco consorcios encargados de ejecutar las obras para comunicarles que el fideicomiso contaría con los fondos a mediados del próximo mes. Para ello habrá que hacer algunas modificaciones a los contratos, ya que originalmente el primer año de obras se iba a financiar en pesos con la banca local. Para los siguientes tres años de construcción, los consorcios podrán salir a vender los títulos de pago por inversión (TPI), que el Tesoro entrega contra avance de obra.

La idea de crear un fondo que sirva como vehículo de intermediación para destrabar los créditos de corto plazo surgió en agosto pasado, cuando el financiamiento a las empresas se vio comprometido tras el escándalo de corrupción de la causa de los cuadernos.

Con Información de La Nación y BAE