Los números positivos se mantuvieron pero el blue dio un salto

En tiempo de descuento, a siete días de que se efectivice el default definitivo de los bonos Discount y Par del canje de 2005, el mercado parece haberse convencido de que el acuerdo (al menos parcial) por el canje de la deuda será realizado y los bonos recuperaron apenas ayer, y las más beneficiadas fueron las acciones, sobre todo de los bancos, que están llenos hasta las orejas de títulos argentinos.

El Banco Central siguió remando ayer, gastando reservas, para evitar que el dólar siguiera subiendo, y pudo controlar las cotizaciones bancarias libres, pero el blue siguió subiendo y, sobre todo, el peso argentino se hundió todavía más contra otras monedas, ya que el dólar en el mundo está muy flojo y continúa en retroceso contra las divisas principales.

Miguel Pesce mira con gran ansiedad hacia el ministro Martín Guzmán, para ver si de una vez por todas se anuncia un acuerdo con los bonistas, que por ahora siguen parados en sus trece, decididos a no canjear sus bonos si los papeles que se les entrega no valen al menos US$ 3 más, con algún pago de anticipo y con mejores términos legales, que los conviertan en títulos que no sean fáciles de defaultear nuevamente.

Y la ansiedad de Pesce es comprensible. Ayer se produjeron varios efectos secundarios del súper cepo cambiario que aplicó el BCRA desde el cierre de mayo. Por un lado, la empresa Pampa Energía le avisó a los reguladores del mercado que no podrá pagar los intereses de un bono en tiempo y forma, aunque piensa hacerlo dentro del período de gracia de treinta días. Y la empresa argumentó que ese retraso se debe a las nuevas restricciones cambiarias para el acceso al mercado oficial de dólar.

Además de eso, otra empresa vinculada al mundo automotriz: Car One, de Manuel Antelo, comenzó a negociar su venta para concentrar sus negocios en el Uruguay. Y también se advirtió que en la Aduana se profundizó el filtro de ingreso de productos, evitando la entrada de todo tipo de productos que entran por correo, que abastecen a las pymes para elaborar otros bienes.

Así, gastando ayer reservas por segundo día consecutivo (ayer el BCRA perdió US$ 19 millones, en un merado cambiario con cepo y en default, sin ningún tipo de pago de deuda), los dólares financieros bajaron, por estar incluso ultra vigilados, pero el dólar blue volvió a subir, ya acumula un aumento de más del 100% desde que Alberto Fernández está en la Casa Rosada, y lo más significativo es que otras monedas suben mucho más que la divisa norteamericana.

Ayer, con la Reserva Federal, el BCE y el BoJ repartiendo dólares, euro y yenes a diestra y siniestra, el valor del dólar volvió a ceder en el exterior: el billete verde subió 0,4% contra el yen y 0,2% en México, pero bajó 0,1% contra la libra, 0,4% contra el euro, 0,6% en Chile y cayó 1% en Brasil.

En base a eso, el crawling peg argentino continúa al mismo ritmo, pero con todos los operadores convencidos de que está por concretarse el acuerdo por la deuda y que luego, inmediatamente, se vendrá una reforma cambiaria, eliminando el cepo y probablemente colocando un dólar comercial bastante más alto que el actual y un dólar financiero libre, en el que participarán únicamente los privados.

Por lo pronto, ayer el dólar turista subió 3 centavos hasta $98,36, el oficial subió 2 centavos hasta $75,66 y el blue subió $1 hasta $133. El dólar mayorista subió 16 centavos hasta $71,88 pesos y al Banco Central le quedan US$ 43.380 millones de reservas. El dólar MEP bajó $1,62, hasta $114,45. El contado con liquidación bajó $1,98, hasta $116,91. Y con eso, la brecha entre el dólar oficial y el blue vuelve a estirarse hasta el 76% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 63%. Y, atención, medidos en pesos, el euro subió 26 centavos hasta 82,96, el real subió 14 centavos hasta 14,01y la libra bajó 4 centavos hasta 91,27.

Con una economía que rebotó de mayo contra abril por la flexibilización de la cuarentena, ahora hay preocupación por la gran suba de contagios y muertes, en el pico del coronavirus en Argentina. Eso hace que la gente se mantenga más quieta en sus casas y la inflación se sigue aplastando por baja de consumo normal. Por eso, las tasas de interés siguen quietas: el BCRA pagó por las Leliq al 38% (45% efectivo) y los bancos pagaron por plazos fijos normales al 30% (34% efectivo), con más inversores ahora colocando fondos en plazos fijos CER o UVA.

El tema del Covid sigue llevando y trayendo a los inversores de una punta a la otra. Ayer las bolsas fueron de menor a mayor, los estímulos de los gobiernos centrales generan algún alivio, pero el temor hace que los tenedores de fondos prefieran ir desensillando de lo riesgoso, por lo que compran bonos y continúan recostándose en la adquisición de metales preciosos, que adquieren valores ciertamente altos.

Con eso, luego de una ronda bursátil europea en la que hubo muchos mercados en rojo, la Bolsa de Nueva York continuó sostenida: los índices subieron entre 0,2% y 0,6%, pero atención que ahora el que va a la cola es el Nasdaq, con cierto cansancio de las tecnológicas que ya subieron mucho. Ayer estuvieron con alzas significativas las farmacéuticas y mejoraron sus valores Best Buy y Lockheed Martin en Wall Street, pero con bajas para Macy’s, Goldman Sachs y United Airlines (esta aerolínea perdió US$ 1.600 millones en su peor trimestre en 94 años). Y detrás de Nueva York, la Bolsa de San Pablo cerró sin cambios y la de México subió 1,5%.

Los títulos argentinos, mientras tanto, persisten en la idea de realizar una joroba de camello, con gran suba si hay acuerdo con los acreedores, y posterior retroceso, ya que el Gobierno no está demostrando buenas condiciones de administración. De hecho ayer sorprendió que por primera vez quizás en la historia la CGT y los empresarios se juntaron para pedirle al Gobierno que baje impuestos y gasto público, generándose además una fuerte tensión entre algunos gremialistas y camioneros, por considerar que fue patoterismo bloquear empresas, sin intentar posiciones conciliatorias.

Esperando a los acreedores, los bonos lograron repuntar apenas, algo más del 0,5% con el riesgo país achicando 71 unidades, hasta un todavía elevadísimo nivel de 2.273 puntos básicos (ocho veces lo que miden los principales vecinos de la región). Pero la estrella del día fue la Bolsa de Buenos Aires, que otra vez con buen volumen ($1.892 millones en acciones) pudo subir así 4%, con buena respuesta para los ADR argentinos que cotizan en Nueva York, que anotaron subas del 1% al 9%, sobre todo en los bancos, pero con Tenaris perdiendo otro 2,2%, ya que el cepo cambiario complica el comercio exterior argentino.

Las commodities, por último, estuvieron mixtas, ya que la volatilidad volvió a mandar debido a que la OMS no fue tan optimista con la vacuna de Oxford. De hecho afirmó que no espera la aparición de una vacuna cierta hasta inicios de 2021. Por eso, el petróleo se estacionó y cerró sin cambios. Los metales básicos volvieron a retroceder. Hubo subas en los granos, tanto en Chicago como en Rosario. Las criptomonedas estuvieron estáticas, con el Iota mostrando algún movimiento alcista. Y el centro de la escena estuvo otra vez en los metales preciosos: la onza de plata saltó 8,3% hasta su valor máximo en seis años y el oro subió 1,5% hasta máximo de diez años, ya muy cerca de su récord histórico.

Fuente: El Economista